La basura está a punto de ahogar a la ciudad

El gobierno estatal reconoce que ningún vertedero tiene capacidad para más de año y medio; por eso urge habilitar proyecto metropolitano.
Más de 300 toneladas quedan tiradas en las calles del Área Metropolitana de Guadalajara.
Más de 300 toneladas quedan tiradas en las calles del Área Metropolitana de Guadalajara. (Milenio)

Guadalajara

Si las crisis son oportunidades, las condiciones están plenamente dadas para cambiar el sistema completo de generación de residuos sólidos en los nueve municipios del Área Metropolitana de Guadalajara: del modo en que opera hasta ahora, su vida útil no rebasaría el año 2017, reconocieron ayer el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, y la secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, Magdalena Ruiz Mejía.

“La prospección es sumar un proyecto que viene con inversión federal, posiblemente también privada, e internacional; hacer una suma de fondo, de entrada se estarían generando 280 millones de pesos para un Simgires [Sistema Metropolitano de Gestión Integral de Residuos], lo que nos da para un relleno en Picachos con diferentes frentes: organización, separación, compactación, recuperación de biogás, generación de energía, y composteo de lo orgánico; Picachos recibe solamente 1,500 toneladas diarias de los zapopanos, pero con un buen manejo, diferenciado e integral, pudiera tener una vida larga y atender a toda la metrópolis”, indicó Ruiz Mejía.

Esto obliga a un proceso de separación real de residuos desde los domicilios, y a que los generadores iniciales –por ejemplo, los que venden productos en empaques desechables- deban ser incorporados a la cadena de responsabilidades ambientales; también, a que la “valoración” de los residuos sea un elemento constante.

“No es el enfoque tradicional, donde la basura se recoge, se deposita, se compacta y se tapa; estamos buscando que Zapopan arranque un proceso de separación real, que se dé la valorización selectiva, que el relleno sanitario tenga diferentes tecnologías instaladas, y que al final lo que se convierta en enterrable sea muy poco, pero esto son visiones a mediano y largo plazo”, precisó.

Para que Picachos se convierta en el gran vertedero metropolitano se tienen que afrontar los expedientes técnico, operativo y de normatividad que se debe crear para insertarlo en una nueva realidad de obligaciones sustentadas jurídicamente; “las rutas están ahí desde la administración pasada, en que había diagnósticos y prospectivas, que nosotros hemos sostenido, y a partir de ahí caminar a que el tema de los residuos asuma una visión integral”.

La funcionaria dice que los factores vigentes hacen que al menos 80 por ciento de las condiciones se deban generar en el gobierno en ejercicio: “la federación está haciendo una apuesta para que los dineros federales en el tema de residuos vengan etiquetados a los grandes emisores de gases de efectos invernadero, y solamente cumple esas características Picachos; otro aspecto son las grandes inversiones de los bancos, como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Nacional de Infraestructura y el Banombra, exigen conjugar mitigación al cambio climático, a la par de una inversión significativa con visiones metropolitanas; esto también suma; finalmente, está la coyuntura de que todos los rellenos metropolitanos tienen vidas útiles muy cortas, entonces,  cambiamos o cambiamos”. Laureles, en contraste, no tiene muchas posibilidades de ser vertedero metropolitano, porque está fuertemente condicionado por los usos de suelo de la región y un proceso de modernización que está mucho más atrasado. Es complejo que cumpla la norma 083 en la materia.

Por la mañana, el gobernador anunció una inversión de casi 60 millones de pesos para ampliar el tiradero metropolitano de Picachos, una celda de 5.5 hectáreas que le da margen de 13 meses de vida al tiradero. Pero la condición es cambiar.

Números sucios

1,500 toneladas diarias recibe Picachos

4,000 toneladas se generan, aproximadamente, cada día en el Área Metropolitana de Guadalajara

300 a 400 toneladas no se recogen, y generan severos problemas de contaminación


Fuente: Semadet/ MILENIO JALISCO