Insiste arzobispo en mejorar calidad de vida en penales

Agrega que por su parte seguirán entrando a los reclusorios para apoyar a los internos, creando planes de trabajo para ellos.
El arzobispo Rogelio Cabrera López ofició una misa en el penal.
El arzobispo Rogelio Cabrera López ofició recientemente una misa en el penal. (Foto: Archivo) (Roberto Alanís)

Monterrey

Para el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, lo que sucedió en el penal de Topo Chico hace algunos días es una señal de que las condiciones dentro de los centros de readaptación social deben mejorar, cuidando principalmente la calidad de vida de los reos.

En rueda de prensa dominical, el prelado insistió en que las autoridades deben cuidar desde los principios básicos de alimento y agua, para evitar que las condiciones de vida de los internos provoquen finalmente muertes, accidentes y situaciones de violencia.

"Que las autoridades sigan al pendiente en este momento crucial. Y que vayan tomando control de las cosas que es necesario tener ahí; yo he propuesto cuidar especialmente dos cosas, cuidar el uso del agua y la comida. Son los derechos más importantes que tiene una persona, todo lo demás puede fallar, pero que todos tengan acceso al agua no solo para tomar sino para el aseo, para bañarse y que tengan la comida oportuna.

"Si el Estado cuenta con recursos para darles de comer, hay que velar para que llegue la comida a quienes deben comer y deben tener el agua. Esto es lo único que yo pido, que no se suelte el control de estas dos necesidades vitales, además de mantener el orden y cuidar la disciplina", mencionó Cabrera López.

El arzobispo recordó que esta semana pudo regresar al penal para ver las situaciones dentro del mismo, y hablar con la comunidad de creyentes que habita dentro de este. De igual manera, adelantó que las celebraciones de la semana santa en los diferentes penales del estado las seguirá celebrando acompañado de internos y dentro de los penales.

Al tiempo que aseguró seguirán con las acciones de la Iglesia para apoyar a los internos, creando planes de trabajo en los penales estatales como el caso de Cadereyta, donde tienen un proyecto de pastoral guiado por un sacerdote.

"No dejaremos de entrar a estos lugares para apoyar haciendo lo que nos corresponde, ayudando a los reclusos. Nos pide Cristo visitar a los que están encarcelados", puntualizó.