Pide Cabrera López esclarecer muerte de sacerdote

El arzobispo de Monterrey lamentó los hechos violentos que acabaron con la vida del sacerdote Gregorio López Gorostieta, de la Diócesis de Ciudad Altamirano.
Gregorio Gorostieta López fue secuestrado la noche del domingo y hasta este jueves apareció su cuerpo con el tiro de gracia.
Gregorio Gorostieta López fue secuestrado y posteriormente apareció su cuerpo con el tiro de gracia. (Especial)

Monterrey

El arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, se unió a los deseos de que se solucione el asesinato del sacerdote Gregorio López Gorostieta, de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

En rueda de prensa tras el servicio dominical, señaló que: "estamos unidos en oración con la familia de nuestro hermano presbítero Gregorio López Gorostieta de la Diócesis de Ciudad Altamirano, así como de su Obispo y hermanos sacerdotes", y lamentó los hechos violentos que ocurren en el país y que terminan con la vida de inocentes.

Cabrera López explicó que conocía al sacerdote, pues convivió con él cuando era seminarista y habría mantenido una relación de amistad durante los años de trabajo de ambos como sacerdotes ordenados.

"Lo conocí de seminaristas, de sacerdotes y sé que eran bien portados, dedicados a su ministerio. Es inexplicable como les toca esta situación, y las familias seguramente que están dolidas como lo ha manifestado también el pueblo. La violencia ya no se reprime, ataca a todos, a todas las instituciones, a todas las personas. Es lamentable este hecho y ojalá se llegue a clarificar".

Por esta razón, reiteró su llamado a las autoridades correspondientes para que se esclarezcan no sólo este hecho, sino los miles de crímenes que se han cometido, haciendo especial énfasis en las desapariciones forzadas que se dan en Nuevo León y otros estados.

"No podemos dejar de pensar en las familias que sufren más. Son temas muy complicados; no hay un hilo para buscarle y darle seguimiento. Pero creo que la insistencia de las familias y su oración frecuente, creo que algún día, darán resultado. No sé cuándo, pero creo que en nuestro país es inevitable llegar a la verdad para que podamos tener desarrollo, buena convivencia, y aceptación en todo el mundo".

Insistió en hacer un llamado a las autoridades para que esclarezcan estos hechos, lamentando que sea la segunda ocasión en que en dicha Arquidiócesis suceden este tipo de situaciones.

Por otro lado, el arzobispo pidió a los regiomontanos a que celebren las fiestas de fin de año en familia, al recordar que este domingo se celebró la fiesta de la sagrada familia. Señaló que espera que haya paz, felicidad y alegría el próximo año.

"Es necesario que todos hagamos buenos propósitos, autoridades, sacerdotes, obispos, pastores, maestros, y todos los ciudadanos porque urge la colaboración de todos en este momento tan especial para México.

Desafortunadamente, somos testigos del terrible desequilibrio social que está afectando el núcleo familiar: la violencia intrafamiliar, la falta de empleo, que trae como consecuencia la falta de un ingreso económico fijo, entre otros. Por lo que exhorto a toda la comunidad para que no olvidemos el valor infinito de la unión familiar, y hagamos el esfuerzo por ayudar a quienes pasan por momentos difíciles", puntualizó.