El área ha sido explotada para beneficio particular

Entre los nombres de quienes han comprado predios figura personal de notarías y la esposa del ex gobernador Jorge Treviño.
Bonifacio Aguilar rentó una zona a una empresa para cultivo de trucha.
Bonifacio Aguilar rentó una zona a una empresa para cultivo de trucha. (Roberto Alanís)

Monterrey

La zona de El Salto ha sido explotada no solamente por medio del Fideicomiso Zaragoza, sino también de modo particular a beneficio del doctor Bonifacio Aguilar Grimaldo, quien ha vendido y subdividido al menos 44 predios para casas campestres particulares.

Entre los dueños de estos terrenos, quienes se dicen compradores de buena fe, se encuentran un par de operadoras turísticas, pero también varios familiares de políticos involucrados en la firma del fideicomiso.

Tal es el caso del predio perteneciente a Cristina Larralde Lagüera, esposa del ex gobernador Jorge Treviño, y quien se ostenta como dueña de un predio en este paraje desde el 22 de julio de 1991, el cual está signado en la escritura pública 523, volumen 14, libro 27 en el municipio de Zaragoza.

Incluso, el 5 de agosto de ese mismo año se encuentra registrada una venta a Amelia Fraustro García, esposa de Aguilar Grimaldo.

Y una venta el 5 de agosto de 1991, en escritura número 528, hecha a Diana Sada Cantú de Treviño, madre del Notario Publico 113, Gonzalo Treviño Sada, y esposa de Sergio Treviño Cañamar, éste último como miembro honorifico del Fideicomiso Zaragoza.

Al menos 17 contratos fueron registrados ante la fe del notario público número 24, patente que ahora ostenta la ex procuradora Álida Bofiaz, pero que en ese entonces, entre 1991 y 1994, tenía Abelardo Benito Rodríguez de León.

De otros 17 contratos de compra venta que se realizaron entre el 14 de noviembre de 1995 y el 11 de enero de 2006 fueron testigos los fedatarios de las notarías públicas 113 y 115, Gonzalo Treviño Sada, con 4 contratos, y Ramiro Alfonso Garza Ponce, con 3 contratos.

Además, el 2 de Agosto de 1993, Aguilar Grimaldo firmó un contrato de arrendamiento con la empresa Acuacultivos Sierra Azul en la Notaría 110. Esta empresa se dedica al cultivo de trucha.

Para muchos habitantes de Zaragoza, la instalación de esta empresa ha contaminado las aguas de las cascadas.