Los 12 arbolitos que no tuvieron Navidad

Afuera de un centro comercial se pueden ver 12 pinos que no fueron comprados ni llevados a ningún hogar.
Los arbolitos quedaron abandonados en el terreno.
Los arbolitos quedaron abandonados en el terreno. (Alicia Sánchez)

León, Gto.

No todos los arbolitos alegraron hogares en este diciembre. Tal es el caso de los pinos que no se vendieron en un terreno ubicado en pleno bulevar Adolfo López Mateos.


Al menos 12 arbolitos, algunos de hasta dos metros de altura, fueron abandonados en un terreno baldío, justo al lado de una plaza comercial.


"Quedaron de venir por ellos, pero no han venido. Son los últimos, los que ya no se vendieron", dice un joven que quita la hierba en una orilla del terreno.


En vez de ser decorados con esferas de colores brillantes, moños, regalitos y bastones rojiblancos, una decena de pinos navideños quedaron a la deriva en un terreno baldío.


Hacia adentro del lugar, cientos de círculos de madera yacen en un charco. Alrededor, una enorme mancha de aserrín absorbe parte del charco.

Son los pedazos de tronco, la parte que le quitan al tronco una vez que el pino ha sido elegido por alguna familia, para colocarle patitas y un plato verde que servirá como depósito de agua.


Hoy las ramas de los pinos lucen amarillas, quemadas por el intenso frío de los últimos días. Algunos árboles están de pie, otros tantos, tumbados. Dos o tres fueron olvidados con sus ramas amarradas, listos para ser llevados a un hogar.


En la orilla del terreno, un arbolito con su base verde rota, está tumbado... Algunos metros adelante, otro arbolito en las mismas condiciones.


Hace apenas tres días que la carpa instalada en el terreno, casi en la esquina de Francisco Villa, mostraba letreros que decían: "REMATE: 300 pesos, cualquier tamaño".


A principios de diciembre, los precios eran variados y los arbolitos navideños estaban amarrados, debajo de una carpa azul. Afuera de la carpa, algunos se mostraban frondosos, unos más altos que otros.


Afuera de la carpa se veían personas admirando los ejemplares verdes, además de autos amarrando su arbolito en el techo.


Detrás de la carpa, unos pocos empleados, preparaban arbolitos alisando la superficie de su tronco y colocándole tablas de madera en cruz para que pudiera sostenerse.


Llegó la Navidad y ya casi todos los hogares leoneses tienen su arbolito iluminado. Pero estos arbolitos no tuvieron la suerte de llegar a algún hogar. Siguen ahí, abandonados bajo la lluvia y el frío.