Del dolor intenso a la necrosis en ocho horas

Sergio Hernández, docente en Parasitología de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, destacó lo peligroso que puede llegar a ser la picadura de una araña violinista.
Archivo Milenio
Su picadura puede traer consigo consecuencias mortales. (Milenio)

Torreón, Coahuila

Sergio Hernández Rodríguez, docente en Parasitología de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), destacó lo peligroso que puede llegar a ser la picadura de una araña violinista, ya que de no ser atendida a tiempo, puede traer consigo consecuencias mortales.

Además, señaló puntualmente los síntomas que llegan luego de la inyección del veneno de la Loxosceles laeta: "Te muerden (...) y a al transcurso de unas ocho horas, aproximadamente, te da un dolor intenso (y progresivamente) te deja el área necrótica, posteriormente se puede convertir en un área ulcerada, o de perdido como si se carcomiera la piel. Para sanar puede tardar hasta dos meses".

En general, la preocupación que se tiene por esta araña es excesiva (aunque no es para menos), pero hay que destacar que no son arácnidos agresivos, de hecho se dice que se mueven con parsimonia.

La araña puede estar lo mismo fuera que dentro de los hogares, lo que significa que entran y salen continuamente.

Lo que sí hay que tener en cuenta es que una vez que se sienten amenazadas no dudarán en inyectar su veneno. Esto pasa cuando sienten la presión del cuerpo de una persona, es decir, si la violinista estaba gozando del interior del zapato y llega alguien a meter el pie, es una clara señal de amenaza para la araña, en consecuencia, un inminente peligro para quien despreocupadamente se ponía el zapato.

Lo mismo sucede cuando ellas están en cualquier otra prenda de vestir, escondidas en la maleza, en una pila de madera o de cacharros olvidados en la orilla del patio, al fondo de la bodega o entre la ropa que guarda al final de temporada en el closet o bajo la cama.

Respecto a las medidas para evitar el desarrollo de la violinista en la región, el docente de la UAAAN sostiene que tienen han de ser meramente precautorias.

"Muchas veces somos muy amantes los laguneros, y en todos lados, de guardar ropa que usamos cada año, por ejemplo y la violinista puede alojarse en esa ropa, en las casas que están deshabitadas, debajo de las camas...".

"Más que nada es la limpieza, ir quitando lo que haya de telarañas y por lo menos cada año hacer un tratamiento con un producto químico", recomendó.

Señaló que la araña puede estar lo mismo fuera que dentro de los hogares, lo que significa que entran y salen continuamente.

"Puedes localizarla en la misma maleza, muchas veces nos olvidamos de la maleza. Puede estar presente debajo de los troncos de las piedras, en las cosas amontonadas que a veces tenemos ahí en la casa, debajo de las macetas, en las estructuras en general".

Lo que poco a poco se tiene que ir haciendo, es ir bloqueando las entradas de las maneras que sean posibles, sin olvidar los ductos de ventilación, ni debajo de las puertas y mucho menos apartarse de la idea de fumigar la casa.