Seder y juntas ambientales acuerdan apoyos al bosque

Se trata de un proyecto semilla que pretende, a la larga, conciliar desarrollo económico y conservación en las zonas que hoy más se deforestan.

Guadalajara

Para algunos este camino puede ser exasperantemente lento: los recursos del apoyo a proyectos silvopastoriles para contener la deforestación en las regiones más biodiversas de Jalisco son tan bajos que apenas alcanzan la 33 milésima parte del presupuesto del gobierno del estado para 2017. Sin embargo, quienes lo apoyan, consideran un triunfo la alineación de los sectores ambiental y agropecuario, mientras el nivel de gasto es por ahora adecuado para demostrar que ese modelo es el camino a potenciar: el bosque y el agro en simbiosis económica y social.

Lo cierto es que la firma, ayer, del Convenio de colaboración para la implementación y operación de los apoyos de sistemas agroforestales y sistemas silvopastoriles, que celebraron por una parte la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), y por la otra, las juntas intermunicipales de medio ambiente del río Ayuquila, el río Coahuayana, la Sierra Occidental, la Costa Norte y la Costa Sur, que abarcan 36 municipios, con casi tres millones de hectáreas (37.5 por ciento del total de Jalisco) donde hay desde bosque de pino y encino hasta bosque tropical seco, pasando por selvas subcaducifolias y bosques mesófilos de montaña, canaliza tres millones de pesos, que son el doble de lo invertido en 2016.

Son las regiones donde se registra la mayor deforestación histórica en cuatro décadas, y donde se encuentra más de la mitad del patrimonio biológico de la entidad. Eso las hace prioritarias. Evidentemente no es el único programa de inversión, pues la amplia demarcación cuenta con subsidios de programas como servicios ambientales de manejo forestal, de reforestaciones y restauración ambiental, y esquemas de apoyo de unidades de manejo de vida silvestre (Umas) y de áreas naturales protegidas. La diferencia es que este recurso modesto es detonador: por un lado, sólo se puede acceder a él si ya se cuenta con algún apoyo previo como los señalados; por el otro, incluye asistencia técnica, monitoreo para asegurar que el desarrollo del proyecto conserva e incluso mejora las condiciones ambientales del predio, y finalmente, a la larga, establece una línea de valorización de la naturaleza y de posibilidad de coexistencia amable con el modelo agrícola y ganadero predominante.

Así lo destacó el titular de la Seder, Héctor Padilla. "El objetivo del convenio es establecer las bases y responsabilidades de colaboración para integrar acciones en el debido ejercicio de los apoyos que se deriven de los conceptos Agroforestales y Silvopastoriles diseñados en el marco de la iniciativa de reducción de emisiones (IRE)".

La tarea de la Seder: "diseñará e impulsará conceptos de apoyo, criterios de selección y ejecución, buscando en todo momento la alineación con la IRE y el desarrollo rural sustentable y bajo en emisiones; fortalecer la capacidad operativa de las juntas intermunicipales con un total de cuatro técnicos extensionistas; uno por cada Junta intermunicipal, para la difusión, asesoría y seguimiento de los apoyos establecidos de sistemas silvopastoriles y agroforestales, sujeto a disponibilidad presupuestal y a la normativa vigente, y buscar alianzas con otras dependencias, instituciones, organizaciones que puedan contribuir a fortalecer las acciones y complementar vacíos".

Las juntas intermunicipales deben "promover y coordinar la participación de los municipios que conforman a cada junta e implementar en los mismos las acciones de la agenda agropecuaria en el marco de la IRE", lo que incluye difusión, integrar expedientes y "dar seguimiento y proporcionar asistencia técnica a los beneficiarios".

La vigencia del convenio al 31 de diciembre de 2017. Pretende apoyar 55 proyectos, contra 22 del año 2016.


SRN