Tras “la píldora”, nuevas alternativas en anticoncepción

A más de seis décadas de que la píldora se aprobó, cambiando la vida de millones, hoy se ofrecen opciones que presumen ser mejores y de fácil uso.

Guadalajara

A más de seis décadas de que la pastilla anticonceptiva, conocida popularmente como “la píldora” apareció, hecho que cambió la historia de millones de mujeres y de naciones enteras, hoy se ofrecen en el mercado variadas opciones a este método que prometen ser mejores y de fácil uso. Una nueva revolución que tiene en la mira a las más jóvenes. Y es que además de evitar que una mujer tenga siete hijos sin desearlo (tasa de fecundidad en el México de 1950), se busca disminuir la tasa de embarazos adolescentes y adaptarse al estilo de vida contemporáneo.

La tecnología en materia anticonceptiva evolucionó desde que el químico mexicano Luis Ernesto Miramontes Cárdenas, sintetizó la molécula que dio origen a la pastilla anticonceptiva (1951). La píldora es un método anticonceptivo que combina dos hormonas femeninas estrógeno y progestina (progestágeno). Cuando se toman por vía oral todos los días, estas pastillas inhiben la fertilidad femenina. Sin embargo, pese a su contribución a disminuir las tasas de fecundidad, han sido satanizadas y su toma prolongada suele asociarse a problemas de infertilidad y cáncer.

Las alternativas de anticoncepción actuales, incluyen a la píldora, pero hay en el mercado fármacos orales que han reducido al mínimo las dosis de las sustancias que contienen. También han cambiado los periodos de uso y hay opciones a otros tipos de métodos, como los implantes subdérmicos o anillos vaginales que permiten olvidarse de la píldora.

“Hoy tenemos métodos anticonceptivos, sumamente efectivos, sumamente seguros, creo que gran parte del problema es dar la información adecuada a las mujeres, desde la adolescencia, desde  antes que tengan su primera relación sexual. Esto conllevará sin duda a una mejor orientación, que por supuesto debe ser proporcionada por el médico”, indicó al respecto, el ginecobstetra Juan Carlos Pérez Barba, encargado de la Clínica de Menopausia y Osteoporosis del Centro Médico Nacional de Occidente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco.

El especialista apuntó que la falta de esa guía profesional –que requiere un esfuerzo mayor que una lección mal impartida en un aula de 40 alumnos- es la razón por la que hay métodos anticonceptivos a la mano, pero un alta tasa de embarazos no planeados.

“En un país en desarrollo como el nuestro, tenemos cifras alarmantes. Cerca del 50 por ciento de las pacientes potencialmente fértiles no están utilizando un método anticonceptivo seguro, un método anticonceptivo ideal… Esto nos hace voltear a ver mucho a las adolescentes, porque es un grupo muy vulnerable”, refirió.

Agregó que los métodos anticonceptivos disponibles hoy se adaptan a las necesidades y estilo de vida de cada mujer y no existen casi contra indicaciones para su uso. Se puede encontrar el que más le convenga. 

“Han ido evolucionando, por un lado tenemos la reducción de las dosis, y esto es muy importante. Cuando los hormonales orales ingresaron en el mercado manejaban dosis muy altas, conforme fue pasando el tiempo se han ido reduciendo estas dosis hasta llegar a una dosis sumamente baja, que por supuesto se traduce en una menor cantidad de efectos colaterales. Y esto mejora el apego y la efectividad del medicamento”, describió. Su eficacia es por arriba del 95 por ciento -que el experto calificó de “excelente”- y hasta el 99 por ciento.

Sin embargo, en la actualidad no se requiere tomar la píldora todos los días, sino que existen otros caminos que han cambiado la planificación familiar, es la duración. “Una adolescente de 17 años con vida sexual activa que está a punto de ingresar a la universidad, requiere de un método anticonceptivo. Hoy se puede proteger con un implante subdérmico, un método que tiene progesterona pura, aprobado por la Organización Mundial de la Salud, y se olvida durante tres años”. El implante subdérmico tiene el tamaño de un grano de arroz y se coloca debajo de la piel del brazo donde libera progesterona. Su efectividad en la prevención del embarazo es del 99 por ciento.

Otra opción son los anillos vaginales, que son muy discretos. Este dispositivo se inserta dentro de la vagina, donde libera progesterona y estrógeno, lo que inhibe la ovulación. El anillo se deja puesto durante tres semanas y se retira en la semana del periodo menstrual; posteriormente, hay que colocar un anillo nuevo.

Pérez Barba, quien tiene maestría en terapia hormonal, hizo énfasis en que mantener una buena salud sexual implica responsabilidad, por lo cual ante la práctica de relaciones sexuales esporádicas conviene utilizar el preservativo para evitar infecciones de transmisión sexual, además del método que esté tomando de una manera más continua para evitar embarazos.

“Lo fundamental es incidir en cuánto a la  educación, no solo desde el punto de vista médico, también desde los padres, desde la casa, desde los medios de comunicación. Debemos de formarnos un objetivo, éste objetivo que sea brindar la mayor seguridad y la oportunidad de disfrutar la sexualidad y elegir cuántos hijos y cuando los desea tener”, concluyó el especialista.


Claves

Los métodos anticonceptivos confiables


En los años 50 aparecieron los anticonceptivos hormonales, primero las pastillas y luego los inyectables, transdérmicos (parches) y finalmente los implantes subdérmicos


También hay métodos de barrera (preservativos) y métodos combinados (anillos vaginales o dispositivos intrauterinos)


Los métodos definitivos son la oclusión tubárica en las mujeres y la vasectomía en los hombres 


Sólo el preservativo protege contra el VIH-sida y otras infecciones de transmisión sexual (herpes genital, VPH, sífilis, gonorrea, hepatitis B)


Todos los métodos anticonceptivos están disponibles en México


Se estima que en México el 50% de las mujeres fértiles usan algún método anticonceptivo