25 años del Parque Metropolitano de Guadalajara

Un oasis verde salvado de la ciudad, cobija 10 mil personas al día.
En 2010 se logró incrementar el número de árboles que había
En 2010 se logró incrementar el número de árboles que había (Milenio Digital)

Guadalajara

El Parque Metropolitano de Guadalajara, enclavado en Zapopan y propiedad del gobierno de Jalisco, no sólo es el mayor de la ciudad, con 108 hectáreas que sobrepasan en 18 a Los Colomos del municipio tapatío, sino que ha sido un milagro de conservación en una zona fuertemente presionada por la especulación inmobiliaria, que cobró varias hectáreas del terreno original, sobre todo durante sus tambaleantes primeros años.

A diferencia de Los Colomos, la mayor de esas “mordida” fue legal, pues se trató de una venta de cinco hectáreas que realizó formalmente el gobierno estatal, y ahora se ubican en el campus de la Universidad Panamericana (UP). El motivo aducido fue contar con recursos para regularizar el proyecto y financiarlo, pues a juicio del gobierno de Alberto Cárdenas Jiménez, estaban en riesgo de perderse las 124 ha expropiadas, ante la posible reversión del decreto expropiatorio de 1989, dado que no se había justificado la “causa de utilidad pública” invocada para convertir al dominio público tierras de la dotación del ejido Jocotán.

El 1 de agosto de 1990 entró en vigor el decreto de creación del organismo público descentralizado Parque Metropolitano, pero problemas judiciales relativos a la defensa del ejido hicieron que el gobierno federal ejecutara la expropiación en 1992, y a su vez, el terreno en breña no se entregó al gobierno estatal sino en 1994. El parque fue inaugurado el 14 de febrero de 1997, dentro de las festividades del 455 aniversario de la fundación de Guadalajara, pero no ha cesado de estar inmerso en amenazas no sólo de proyectos urbanos, sino propias obras de infraestructura dentro del parque, como son los espacios para deporte acuático y tenis que se construyeron para los Juegos Panamericanos, los cuales restaron más de ocho ha al parque, si bien, “el Code Jalisco [Consejo Estatal del Deporte] le garantiza ahora un uso público muy incluyente”, señala el director del OPD, Manuel Corona Díaz.

Más allá de las controversias, se trata de un espacio público fundamental para la ciudad. Al no cobrar el ingreso, recibe visitación masiva los 365 días del año, con un promedio diario de ocho mil a diez mil personas y en días pico, alcanzan 25 mil, añade el funcionario.

“El decreto nos ordena tres conceptos: conservación ecológica, fomento deportivo y convivencia familiar, y a eso dedicamos las 108 ha; debo destacar la creciente confianza de la sociedad, porque recibimos [en 2013] un parque muy dañado, con poca señalética, con vandalismo e inseguridad, y si bien no hemos desterrado esos problemas, está sensiblemente mejor en todos los sentidos, y no es poca cosa, pues apenas somos 62 empleados para esa superficie, que nos multiplicamos para mantener abierto el lugar todos los días del año”, apunta.

El gobierno de Jalisco asigna un presupuesto anual de 13 millones de pesos, que se destinan fundamentalmente a nómina, pero las posibilidades de mantenimiento y de crecimiento de mejoras en el terreno se deben a la acción generosa de “patrocinadores y amigos del parque”, pone en relieve. Las mejorías no son menores, agrega: se tienen ya 40 hectáreas del predio con “riego oculto” y se pretende dejarlo completo antes de la entrega de la administración, en 2018. Está también el proyecto estrella: un lago de 2.5 ha con una profundidad máxima de 1.4 metros, que se habilita no para bañistas, sino para que la naturaleza recupere espacios al interior de la ciudad. “El fin de este proyecto de parque es despertar conciencia ambiental, que los ciudadanos aprendan a ver y oír a otras especies”; la creación del lago artificial es un proyecto financiado por el Fondo Metropolitano y que se estima costará 18 millones de pesos. “Este año esperamos entregar la primera etapa, aproximadamente a la mitad del lago”.

El director llama la atención sobre el hecho de que no es un parque de diversiones, sino natural. Pero eso no lo hace bosque: tiene amplios manchones abiertos para posibilitar la recreación y que permiten la seguridad. Calcula que hay alrededor de 20 mil árboles, aunque en el pasado se cometieron errores comunes a otras zonas verdes citadinas: permitir el ingreso de especies exóticas que demandan más servicios ambientales como el agua, o que representan riesgo por no estar adaptadas a zonas intraurbanas.

“En el ordenamiento forestal desarrollado en el parque de 2001 al 2010 […] se logró aumentar la población de árboles de 4,500 a 19,500 con una proporción cercana a 80 por ciento de especies nativas. La diversidad de árboles resultante es la más alta de los parques de la ciudad con 159 especies identificadas. La cobertura forestal aumentó de 15 al 35 por ciento y el desarrollo proyectado para los árboles establecidos permitirá alcanzar y eventualmente rebasar la meta del 60 por ciento de la extensión total del parque con sombra de árboles. La depuración y sustitución de especies exóticas aún está pendiente de realizarse”, señaló Armando Larios Gómez, ex Jefe de la Unidad de Manejo Forestal del parque, en un estudio publicado en 2012.

Desde esa fecha ha arrancado la depuración de especies exóticas, dice el director en funciones. Se han localizado cerca de cuatro mil árboles nuevos y espera que los individuos de especies conflictivas sean sustituidos, como es el caso de ceibas brasileñas y eucaliptos austrialianos. “Tendremos un parque totalmente verde todos los días del año”, porque ya se tiene en operaciones una planta de tratamiento que genera 121 litros por segundo. El Parque Metropolitano tiene futuro, puntualiza.

En números

108 hectáreas conforman la superficie actual del Parque Metropolitano de Guadalajara, a la que se suman más de ocho hectáreas que se le cercenaron para infraestructura panamericana entre 2010 y 2011

124 ha es la superficie original, que fue expropiada por el gobierno federal al ejido Jocotán, y ejecutada en 1992

13 millones de pesos le cuesta su operación al gobierno de Jalisco, lo que da una inversión de 120,370 pesos por ha

159 especies de árboles están representadas en alrededor de 20 mil individuos que están plantados

1990 es el año en que se emitió el decreto que creó el organismo operador del parque, pero el sitio no fue abierto sino a partir del año 1997

9 m2 por habitante plantea como mínimo la Organización Mundial de la Salud en existencia de áreas verdes. Entre los municipios metropolitanos, Guadalajara y Tlaquepaque, tienen 2.5 y 1.7 m2 por habitante; en contraste, Tlajomulco y Zapopan, cuentan con 7.8 y 5.8 m2 por persona.