En análisis, uso de aguas tratadas en el Valle de Guadalupe

A partir de un proyecto de tesis de doctorado a nivel experimental se analizará el efecto del riego de diversos tipos de aguas marginales en el suelo y la vid
Crisis de agua
(Lorena Lamas)

Ensenada

El uso de aguas tratadas para el cultivo de vid en el Valle de Guadalupe demanda la aplicación de estudios que garanticen la pureza de ésta conforme a las normas nacionales, opinaron investigadores del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior (Cicese).

El director general de la cuenca del pacífico de Comisión Nacional del Agua, Eduardo Ledesma Romo, dio a conocer el pasado miércoles que en tres años podría quedar listo el acueducto Tijuana-Ensenada para transportar aguas tratadas de Tijuana hacia el Valle de Guadalupe. Con esta obra esperan que los acuíferos de la zona se recuperen y al mismo tiempo dotar de agua a los productores de uva para vino.

A partir de un proyecto de tesis de doctorado a nivel experimental se analizará el efecto del riego de diversos tipos de aguas marginales en el suelo y la vid, informó en un comunicado Zayre González Acevedo, investigadora del Departamento de Geología de la institución.

La idea es monitorear el crecimiento de la vid con el uso de aguas tratadas provenientes de las plantas de tratamiento de El Naranjo, El Sauzal y de La Morita en Tijuana, o La Bandera en el norte de Rosarito.

El propósito es comparar y contrastar las diferencias en el crecimiento de la planta con aguas tratadas y aguas provenientes de acuíferos locales, como los del Valle de Guadalupe, Ojos Negros y Santo Tomás.

Las aguas residuales tratadas ya se usan en varios países y ciudades incluso a nivel doméstico, como en Los Ángeles, por lo que representan una alternativa para un abastecimiento seguro en la región.

Para el estudio que realiza el Cicese, se utiliza una muestra representativa de plantas de vid desde semilla hasta cierta madurez utilizando ciertos troncos de vid de la variedad Cabernet Sauvignon.

También se analizarán variables como el ciclo biogeoquímico del sodio, dado que en la región se utiliza agua con grandes cantidades de sales disueltas, por lo que se revisará su efecto en el crecimiento de la vid, basándose en estudios previos que se han hecho a través de proyectos interinstitucionales.