Estudiantes se amparan contra expulsiones

Los jóvenes alegan que se les coarta el derecho a la educación al ser objeto de reglamentos.
Los jóvenes universitarios han aprovechado las modificaciones al nuevo sistema de justicia.
Los jóvenes universitarios han aprovechado las modificaciones al nuevo sistema de justicia. (José Luis Tapia)

Tampico

Los estudiantes de educación media superior y superior universitaria optan por ampararse para que las instituciones particulares no los den de baja ante un bajo nivel académico y conducta, refieren abogados de la zona sur de Tamaulipas.

"En el sur es difícil de cuantificar el número de amparos para que no los den de baja porque muchos no conocen esta circunstancia de defensa del derecho humano a la educación, sobre todo porque es una innovación de hace pocos años", declaró el abogado Edgar Cruz Reyes.

El especialista en Derecho ha tenido la oportunidad de asesorar en siete casos distintos suscitados en el sur, en donde los amparos han sido interpuestos en el Juzgado de Distrito Federal, que en este caso en Tampico existe el Noveno y Décimo.

Sobre los recursos legales que tienen valor de 15 mil a 20 mil pesos, indicó Reyes Cruz, se han iniciado en preparatorias y universidades particulares y prestigio en Tampico, Madero y Altamira, pero debido a los procedimientos no se pueden dar a conocer los nombres.

Detalló que con las reformas del 2011 se modifica lo que se conocían como garantías individuales a derechos humanos, "con lo cual se amplía el espectro de defensa de la misma Constitución, de las leyes secundarias y lo que es la Ley de Amparo en 2013-2014".

Es decir, la ley protege a los estudiantes que de alguna forma no cumplen con los estatutos que marcan la institución en cuestión, la cual exige calificaciones arriba de 8.5 y una conducta ejemplar, que es el motivo por el cual se decide dar de baja a los jóvenes.

"Algunas instituciones que expulsan a sus alumnos por una u otra razón, justificada o injustificadamente, entonces acuden al juicio de garantías para solicitar la protección de ese derecho que es la educación pues sabemos que es laica, obligatoria y gratuita", declaró.

Una visita realizada por MILENIO Diario Tamaulipas a una institución de renombre en la zona sur pudo confirmar esta práctica que los estudiantes han optado por emprender, con el fi n de evitar ser dados de baja; sin embargo no se permitió difundir su nombre.

En uno de los casos, según explicaron las autoridades de una universidad privada, un estudiante mantenía bajas calificaciones y con ello violó los estatutos de la institución firmados desde el principio, por lo que sería dado de baja de forma permanente.

Sin embargo, el estudiante de educación superior, decidió ampararse y por ende la escuela no pudo darlo de baja por no meterse en problemas, así que son casos que "se está dando en otras universidades y preparatorias de aquí también se han dado casos".

Dichos procedimientos que se comenzaron a popularizar a partir del 2013 y 2014 en la zona inician con la audiencia constitucional que se fija en los primeros treinta días en el Juzgado de Distrito de carácter federal.

"Así que una vez terminada la audiencia constitucional dará el término para dictar la sentencia correspondiente. Una vez que se dicte las partes pueden inconformarse a través del recurso de revisión y lo resuelve un Tribunal Colegiado, lo que puede durar siete meses", indicó.

Al respecto, la Unión de Padres de Familia del Sur de Tamaulipas indicó que se trata de una conducta que se cuestiona porque se trata de jóvenes que no aprovechan las oportunidades de estudio y les quitan la oportunidad a otros que la necesitan.

"No debe de proceder el amparo porque es parte de los reglamentos que se tienen, no es porque en preparatoria se requieren promedios de 8.5 o 9, no cumplen, ahí es falta de atención de los padres de familia.

Que les den la oportunidad a muchachos que sí tengan el promedio, que sí tengan las ganas de estudiar y que cumplan cabalmente con sus calificaciones, que desquiten la beca", declaró David Hernández Muñiz, presidente de la Unión de Padres.

Reconoció que son casos que se pueden llevar a cabo porque son permitidas por la ley; sin embargo, insistió en que "no se vale que alguien que tenga becas las desaproveche por estar con el relajo o con la novia".

Edgar Cruz explicó que los amparos se promuevan con motivo de la expulsión de alumnos y se justifican porque "la educación es un derecho fundamental, es un derecho humano consagrado en el Artículo Tercero Constitucional, además de los tratados consecuentes internacionales en los que México se encuentra suscrito".

Ante dicho tema las autoridades educativas han tomado cartas en el asunto y en las instituciones de su competencia ya se no está dando de baja a los alumnos, se ha cambiado la manera de actuar.

"La SEP ha establecido medidas en las que ya no se habla de expulsión, sino de canalización o una oferta que se le hace al alumno de dirigirse a otros centros educativos donde se pueden atender cada una de sus necesidades.

Ahorita la problemática que se presenta con las escuelas privadas es ésa, ya que tienen un reglamento y estatuto propio muy diverso a las instituciones públicas, por los cuales ellos pueden o no sujetarse a lo que rige la misma.SEP", apuntó.

Explicó Cruz Reyes que es complicado que en los juzgados federales se pueda tener una estadística sobre cuántos amparos se han interpuesto en los últimos años en los municipios que conforman el sur de Tamaulipas.

"No sabemos con exactitud el número de amparos que puedan llegar a los juzgados porque estamos hablando de que diariamente llegan más de cinco procedimientos, además de que no se proporciona la información tan fácil", explicó el abogado tampiqueño.