Colinas del Sol, 'tierra sin ley' en Almoloya de Juárez

Sin servicios de seguridad pública, electrificación, pavimentación, ni agua potable, la delincuencia ha hecho de este conjunto el lugar para actuar de manera impune.
baches, bache, pobreza, inseguridad, precariedad, taxi, CLV
Solo 70 por ciento de las viviendas están ocupadas. Hay muchas en venta. (Tania Contreras)

Almoloya de Juárez

Colinas del Sol, fraccionamiento ubicado en Almoloya de Juárez, es una tierra donde la autoridad dejó la ley en manos de sus habitantes. Ahí, donde el miedo se respira como parte del ambiente en cada una de las 10 mil 300 casas construidas. Solo 70 por ciento se encuentran habitadas, el resto fue abandonado por los propietarios por la falta de servicios como electrificación, pavimentación, agua potable y, principalmente, porque parece una de las regiones en donde la delincuencia hizo una comuna. Nadie los cuestiona ni los detiene.

Se trata de conjuntos habitacionales construidos en 2011 y por los cuales las familias demandaron a la constructora Profusa, propiedad del ex diputado local Francisco Funtanet Mange, porque sus casas "se caían a pedazos". Y no estaban lejos de la verdad, estas viviendas están derruidas.

TE RECOMENDAMOS: En Acolman, exigen cierre de gasera

Roberto Reyes, presidente de apoyos del gobierno del Estado de México, dijo que las condiciones de inseguridad no son tan graves, si bien el martes pasado tres sujetos intentaron linchar a un joven que a balazos les reclamó el robo de sus llantas, "se trata de hechos aislados".

Sin embargo, el vehículo, motivo de la disputa, permanece desvalijado y baleado en medio del estacionamiento donde se ubican los conjuntos departamentales. Ahí la gente se rehúsa a platicar sobre el contexto en el que viven a diario, "no podemos hablar. Detrás de nosotros están los rateros y ellos nos pueden hacer algo. Mejor tengan cuidado", dice una ama de casa quien al dar la vuelta grita: "no tengo nada que decir, aquí todo está muy bonito, muy tranquilo" y sigue caminando sobre la banqueta medio destruida, en la que resaltan los montones de basura.

El representante ciudadano señala que "no tienen la vigilancia ni seguridad como quisiéramos, nos dicen en el ayuntamiento de Almoloya que hay 60 policías para todo el municipio y por eso no pueden destinar una para esta comunidad".

La gente entonces debe aprender a defenderse, pues en esta región del Estado de México por cada casa ocupada hay una gran parte que no lo está, entonces al recorrer las calles de noche, salen los delincuentes escondidos en las viviendas ocupadas que perfectamente pueden acosar a una mujer mientras camina de la parada del camión a su casa o entrar a un negocio para atracar al propietario.


SIN ELECTRIFICACIÓN

No hay electrificación, porque apenas en diciembre la constructora entregó al ayuntamiento la responsabilidad de esta comunidad, es decir, ahora compete al gobierno local atenderlos. "Nos dicen que las luminarias necesitan postes de luz, pero solo hay telefónicos, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha respondido la demanda", asegura Reyes. Mientras tanto, los habitantes observan su colonia como poco insegura, y afirman que por dos o tres vándalos, la fama sobre la inseguridad en este sitio se ha multiplicado.

"El vandalismo no es al 100 por ciento, son como uno o dos jóvenes. Pero los delitos que más se cometen aquí son el robo a casa habitación, robo de autopartes, de vehículo. Es gente de aquí y de fuera, porque les avisan de aquí adentro los sitios donde hay vulnerabilidad. No tenemos identificado al ratero, solo sabemos que existen".

TE RECOMENDAMOS: Explosión de polvorín deja 10 heridos en Alomoloya de Juárez

No hay una sola fachada limpia, la mayoría tienen tags y graffitis, rayones que avisan a otras bandas sobre la existencia de una que manda en el lugar, o simplemente vandalismo. Este escenario se acompaña de los grandes baches en las calles principales y las casas sin puerta, sin tarja o ventanas. Muchas fueron robadas, la mayoría de ellas tachadas por bandas criminales que ingresaron a estos hogares abandonados justo por el contexto de violencia en el lugar.


WHATSAPP SU SEGURIDAD

"El ayuntamiento en un momento nos ayuda, es decir, a veces manda un rondín pero luego se olvida. Por ello contamos con un grupo de WhatsApp donde nos alertamos entre vecinos de lo que está pasando, en ciertos puntos hay alarmas vecinales que son activadas cuando algo malo está pasando".

Los vecinos se coordinaron para protegerse, aun así, la mayoría evita salir por la noche, y se encierran a partir de que comienza a oscurecer. "Hemos llegado a la conclusión de ir a la policía ministerial a denunciar, acompañando a las víctimas, tomamos clases de defensa personal, lo hacíamos los jueves por la tarde, una persona preparada como elemento de seguridad nos enseñó a usar gas lacrimógeno, a dar un golpe sin dañar. Fuimos un grupo de 35 personas".

Los adiestrados son representantes de diversos puntos de está colonia, mismos que integran el de las redes sociales y por vía telefónica, es así que pueden salir para defender cuando sea necesario.

"Hasta el día de la balacera, no habíamos tenido una eventualidad tan grave. Sí hubo discusiones, algunas grescas, pero es un sitio con inseguridad no tan grave, es decir, existe pero no hemos llegado a que gente desconocida nos trate de forma rara".


NARCOMENUDEO

Los vecinos entonces se convencieron de convivir con los narcomenudistas que saben que hay, quienes distribuyen drogas entre sus jóvenes. Están acoplados a la violencia que conlleva este delito, y afirman: "no es tan peligroso como se dice afuera".

"Se han dado reportes sobre narcomenudeo pero hemos reportado y no nos hacen caso. Estamos buscando ayuda, hemos tocado varias puertas en las administraciones de Almoloya y Zinacantepec, con los diputados e incluso metido escritos pedido ayuda y hasta hoy estamos igual, sin respuesta", sostiene el representante vecinal.

El alcalde optó por rondines, pero cuando es requerido por la ciudadanía, los policías no se llevan detenidos a los delincuentes.

TE RECOMENDAMOS: Comienza la reconstrucción de San Pablito en Tultepec

El hacinamiento es un problema. Casas muy pequeñas construidas en no más de 120 metros cuadrados. Muchas con una sola recámara. Las mejores, con dos.

Al final, Colinas del Sol, se ha convertido en la favela de Almolya de Juárez.


MCLV