CRÓNICA | POR ANA SALAZAR

Cuando el aguinaldo no llega y se tienen 2 hijos

Una historia de trabajadores

Caso de un matrimonio de empleados a quienes les acaban de avisar que no se les pagará.

Lo que haya es para el Día de Reyes.
Lo que haya es para el Día de Reyes. (Iván Carmona)

Naucalpan

Los diferentes grados de informalidad en las empresas y empleos precarios tienen sus primeras víctimas para las festividades de fin de año: ya avisaron que no pagarán aguinaldos, dice Diana Menchaca, con cierto dejo de tristeza y molestia.

Diana, con hijos gemelos de diez años de edad, dedicada a la costura obtiene un bajo salario, escuchó la sentencia: Este año no habrá entrega de aguinaldos.

Años atrás, esperaba la entrega de aguinaldo para pagar deudas y servicios. No había posibilidad de ahorrar, y ahora menos, sin un pago extra. Pero no se puede perder un empleo. "Fue difícil la contratación y ahora no puedo perderlo, por los gastos que representan mis hijos".

Su pareja, con más de una década de laborar como chofer en una microempresa, "estuvo a punto de ser despedido, por lo que aceptó continuar en el empleo sin prestaciones sociales, es decir, no está afiliado al IMSS, ni otras prestaciones y al igual que yo no recibirá aguinaldo.

No habrá visitas, pues "o compramos el pollo o pagamos pasajes".

El aviso fue casi simultáneo. Es desalentador, se queja Diana.

"Esta Navidad y fin de año será igual que todos los días del año. Nos apretaremos el cinturón, porque el Día de Reyes, se vienen gastos importantes y destinados a nuestros hijos. Es el final e inicio de un año difícil para nosotros, pero no se puede renunciar. Al menos tenemos algo para sobrevivir, pues las responsabilidades y las necesidades de los niños son primero", dice Diana Menchaca, de 36 años de edad.

Por lo que para la cena de Navidad, tendrán que conformarse.

El aguinaldo contribuía al gasto familiar, pero "aunque no alcanzaba a cubrir los gastos de la temporada, y menos con los alimentos tan caros, por lo que si bien nos va habrá solo pollo en la mesa.

En esos días nuestra mesa lucirá como en los últimos días del año: sencilla en la elaboración de alimentos.

Hacemos lo que podemos para vivir. Si acaso, un pollo rostizado, bolillos y refrescos, dice Diana con voz pausada, que denota cierta molestia.

Residentes de la colonia Loma Linda, Naucalpan, dicen que será difícil en visitar a sus familiares, pues "o compramos el pollo o pagamos pasajes".