Centro de Gómez Palacio se inunda en aguas negras

En la avenida Nicolás Bravo, entre las calles Zarco y Mártires, un drenaje fue tapado por los vecinos luego de que un niño cayera por accidente.

Gómez Palacio, Durango

Entre tapas de registros quebradas o ausentes y el correr del agua negra por los cordones cuneta, la zona centro de Gómez Palacio se inunda en aguas negras, en medio de un hedor penetrante.

En la avenida Nicolás Bravo, entre las calles Zarco y Mártires, un drenaje fue tapado por los vecinos con unos pedazos de madera luego de que un niño que visitaba a una familia de la cuadra, cayera por accidente y se impregnara de agua inmunda.

"Los niños aquí se han caído al pozo. Aquí vino un sobrinito mío y salió en la noche a comprar un dulce. Como no sabía que no había tapa de la alcantarilla se cayó en la cochinada y llegó todo mojado con el agua negra. La ropa se la quitamos y de plano se fue a la basura", describió Teresa Pacheco.

"Tenemos el agua negra en nuestras casas pero eso sí, nos quitan durante días el agua potable"

Aseveró que el niño estuvo en observación debido a que sufrió escoriaciones que con el paso de los días se tornaron amarillentas.

En medio de banquetas quebradas, la señora en compañía de su amiga María Faudoa dijo que personalmente fue a Sistema Descentralizado de Agua Potable y Alcantarillado (Sideapa) y se peleó incluso con una empleada que no le permitió hablar con el gerente.

"Fui y no me dejó pasar con el ingeniero. Un mes después volví y le dije que con ella no quería hablar porque de plano no sirven para nada. El agua no sólo se tira en la calle sino que brota en los baños y es una pestilencia en todas partes. El drenaje en esta zona está dañado", apuntó.

Al menos, dijo, ya han pasado tres meses en los cuales ella ha insistido en que se repare el drenaje porque el agua negra brota por las coladeras de su casa.

"Tenemos el agua negra en nuestras casas pero eso sí, nos quitan durante días el agua potable, si la agarraste cuando había en la tubería la libraste, pero si no pues no vas a tener para el baño, lavar trastes, bañarte, ay te ves, pero el recibo no falla", refirió.

Al vivir con su único hermano que es cabeza de familia al aportar los recursos de su pensión, doña Teresa dijo que se animaron a pedir descuento en el Sideapa por lo cual durante tres meses pagaron por concepto de facturación mensual la cantidad 70 pesos, sin embargo al cuarto mes el recibo se giró por un monto de 110 pesos.