“No se aguanta la peste ni para poder dormir”

Los habitantes de este populoso sector de Madero están acostumbrados a enfermarse, por las aguas negras.
Ya hay casos de enfermedades de la piel y gastrointestinales.
Ya hay casos de enfermedades de la piel y gastrointestinales. (Yazmín Sánchez)

Madero

Desde hace más de un año, habitantes de la colonia Miramápolis en Ciudad Madero han tenido que lidiar con incontables fugas de aguas negras que provienen de alcantarillas colapsadas de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado zona conurbada.Este problema de antaño, ha perjudicado en materia de salud a diversas familias de este lugar, quienes presentan infecciones en la piel y enfermedades gastrointestinales constantemente.

La situación ha originado que los colonos cierren puertas y ventanas las 24 horas del día, para evitar que los fétidos olores invadan por completo la vivienda, aunque pese a estas medidas, les es prácticamente imposible estar a gusto en su propia casa.La señora Brígida Del Ángel Bárcenas, una de las afectadas, expresó que han hecho de todo para que la Comapa atienda este llamado y resuelva de forma definitiva, sin embargo, solamente hacen remediaciones temporales y el problema vuelve a surgir.“Hay un cochinero aquí, hemos hablado a la Comapa y no nos hacen caso, solamente les da risa, no se aguanta la peste para comer, esto está insoportable, para dormir es la misma situación, nunca descansamos de la peste”.Mencionó que su familia ha decidido cubrirse boca y nariz en el interior del hogar, para minimizar la percepción de los fétidos olores que incluso se impregnan en la ropa, principalmente con las altas temperaturas que se han registrado en los últimos días por la “canícula”.

Un caso similar es el de Miriam Hernández, quien tiene dos hijos y teme porque puedan enfermar de la piel, ante el fuerte foco de infección que se ha generado por el brote de agua en las alcantarillas.En este sentido, refirió que la Comapa solamente les ha dicho que se tiene que cambiar la tubería de este sector para resolver el conflicto, pero hasta la fecha, siguen sin ser atendidos adecuadamente.“Si a uno como adulto nos afecta, imagínense a los niños, para llevarlos a la escuela tenemos que pasar por todos los charcos de agua sucia, si no los cargamos, se ensucian el uniforme y los zapatos, ya no podemos seguir viviendo de esta manera”.

A decir de la afectada, una familia decidió poner en venta su casa para cambiarse de domicilio, al ver que no hay fecha para la remediación de esta zona contaminada. “La vecina de la esquina se tuvo que ir, se botó el drenaje y no aguantó ni medio año, porque no podían ni comer, pero nosotros que no tenemos a donde ir, pues nos aguantamos, hasta los ojos se nos han irritado por este mismo aspecto”.El organismo operador del agua, ha tomado acciones, pero no son suficientes, mientras que en tiempos de lluvia, las aguas negras continúan entrando en los hogares, haciendo inservibles los inmuebles u otro tipo de materiales.