“El agradecimiento de los enfermos es mejor que el sueldo que percibimos”

Nuestra profesión es muy entregada y de amor al prójimo, manifiesta.
El cuidado y la atención al prójimo, características de la enfermera.
El cuidado y la atención al prójimo, características de la enfermera. (JOSÉ LUIS TAPIA)

Madero

Desde niña María del Carmen Gutiérrez Martínez deseaba ser enfermera y juagaba a que practicaba esa profesión, sin embargo fue hasta los 16 años que se decidió estudiar la licenciatura en Enfermería. “Desde niña jugaba a ser enfermera pero fue a los 16 años que me decidí estudiar enfermería porque mi madre enfermó, la teníamos en casa y le hacían curaciones, fue ahí donde resurgió el interés por ayudar a los enfermos”.

Explicaba mientras recordaba.Profesión que muchos admiran pues deben de ser pacientes y muchas de las  veces la anteponen al ámbito familiar, debido a las guardias que realiza dentro del hospital en el que labora, Carmen es una enfermera que siempre atiende con una sonrisa, siendo atenta con sus pacientes. A pesar de que tiene 20 años en servicio, manifestó que es difícil adaptarse a las guardias ya que algunas veces su horario no coincide con el de sus hijos, sin embargo expresó todo se compensa.

“Aun ahora con 20 años de servicio es difícil adaptarse a los cambios de horario y dejar a los hijos y familia en general, pero todo se compensa cuando  ves a tu paciente que sale de su gravedad y aun mas cuando es dado de alta, es cuando dices…‘valió la pena tantos desvelos, cuidados y dedicación”, y tras ello esboza una sonrisa. 

A pesar de su experiencia, expresó hay casos que marcan tu vida, dejándote  una lección como una bebé que tuvo que cuidar demostrándole que Dios es misericordioso, recordándole esta vivencia el porqué eligió esta profesión.“Una bebé que nació a las 30 semanas de gestación cayó en paro cardiaco dos veces estando conmigo, los médicos decían que no había más que hacer mientras la bebé sangraba y su corazón estaba parado, pero después de más o menos  un mes se dio de alta y lo más emocionante fue verla irse a su casa con sus padres y verle su carita llena de vida, me demostró que Dios es grande y misericordioso, entonces entendí el porqué me puso en esta profesión”. 

Y es que comentó es un carrera que de manera particular opina que no es para cualquiera ya que es una profesión muy entregada y en especial de amor al prójimo.“La enfermería es amor al prójimo, amor a lo que hacemos, porque una enfermera no es sólo una mujer que viste de blanco y presume cintas a lo largo de su cofia, una enfermera, es un ser humano integro, que comprende las necesidades y sentimientos de su paciente y por mas cansada que uno se sienta no puedes tratar mal a tus pacientes, porque ellos no tienen la culpa de tus problemas o cansancio”.Señala que muchos de los enfermos se quedan internados, solos, y ellas los atienden por completo, y no pueden fracturar esa confianza que los pacientes entregan a las enfermeras.

“Nosotras somos provisoras de cuidados, comprensión, amabilidad, afecto y solidaridad para con los pacientes y de verdad, que lo más gratificante de ser enfermera no es el sueldo ¡he!,…son las palabras de gratitud y muestras de afecto que recibimos a través de una mirada ya sea del paciente o de alguno de sus familiares”.Es por eso que expresó que se necesita de vocación y servicio para poder desempeñarla.“Es una carrera muy gratificante, emocionante y sobre todo muy humana. Se necesita de vocación y servicio al prójimo para que puedan saber y sentir lo que es ayudar a aliviar a un desconocido, ello nos reconforta y permite que no se sientan pesadas nuestras guardias”.