Uno de cada cuatro agentes piden dinero para no aplicar la ley

La glosa de Movilidad tuvo debate, pero el sistema defensivo del secretario fue más eficaz que el del Chepo de la Torre.

Guadalajara

Al secretario de Movilidad, Mauricio Gudiño, le traían ganas diputados locales de oposición tras algunos traspiés memorables como la famosa posada de “las toritas”; por la polémica “electorera” de Mi Bici, apresurado como supuesta plataforma de lanzamiento del precandidato priista de Guadalajara, Ricardo Villanueva; o por “pecados” no comprobados de sus colaboradores, como Javier Contreras de Sistecozome, señalado como encaminador de almas… y camiones para acarrear priistas gozosos al cierre de la precampaña del mismo Villanueva, en la plaza Juárez, hace dos semanas.

Pero será que es güero, y dicen los psicólogos sociales que en el alma mestiza de los mexicanos subyace cierta consideración para las pieles y los ojos claros; o será que se ha hecho un gran torero y rejoneador de palabras, y sorteó con eficacia y morigeración los señalamientos y las provocaciones; que su sistema defensivo es más eficiente que el de Chepo en las Chivas, o simplemente, los diputados no amanecieron demasiado sañudos o ya estaban hartos de tanta reunión de evaluación; coloquialmente, parece que le hicieron “lo que el viento a Juárez”.

Por ejemplo, la perredista Celia Fausto le pedía que reconociera que su cancelación del operativo Salvando Vidas por la posada de sus colaboradores había sido “irresponsable”, pero hizo una retorcida interpretación del inexistente –legalmente- puente Guadalupe-Reyes y del sacrificio de su personal todos los días, excepto esa jornada en que suspendió labores, como para señalar que “ahí salimos tablas”, o algo así. Pero eso sí, con toda responsabilidad prometió no hacer más posadas en días hábiles…

La glosa también dio espacio para asuntos serios. Gudiño reconoció que uno de cada cuatro agentes viales han sido corrupto; el “han sido” se debe a que los corrió: 304 “mordelones” de un total de 1,200 agentes que hay en la zona metropolitana. También presumió un descenso en los accidentes mortales en 10 por ciento, insistió en que la inversión de la línea 3 del tren ligero no tiene parangón en la historia de Jalisco, y que seguirá la aplicación de la ley a los camioneros que se empeñen en dar el pésimo servicio que sigue como nota característica de la vida cotidiana tapatía. Hasta se permitió ser autocrítico con “ese diez por ciento” que le falla en transparencia a los organismos desconcentrados y descentralizados que tiene en su sector, y dijo que se debe mejorar.

Ya cuando había que entrar en detalles, lanzaba a sus colaboradores al ruedo: Ana Laura Chávez defendió la relación “respetuosa” con el Observatorio de Movilidad y dijo que no le cumplían sólo cuando se ponían plazos demasiado cortos a los cambios planteados; Mario Córdova España defendió la viabilidad de Mi Bici y dijo que su potencial de crecimiento es enorme: más de quince mil viajes diarios contra menos de mil que se hacen ahora.

Los diputados Verónica Delgadillo, de Movimiento Ciudadano, y Enrique Velázquez, del PRD, habían abierto críticas con cifras del colapso vial de Guadalajara: un presunto lugar nueve en “ciudades con más tráfico” del planeta; un indudable aumento en los tiempos muertos de traslados de los tapatíos; un bajísimo 11 por ciento del presupuesto asignado a movilidad no motorizada…

Pero el panista José Luis Munguía soltó la más popular: las supuestas amenazas de Contreras a los choferes que no cooperaran con el partidazo… El Güero Gudiño la libró con sus pararrayos; será que es güero, será que ya no se cuece al primer hervor…