Afectan síndromes geriátricos a 50% de adultos mayores en Jalisco

5 de cada 10 personas que rebasan los 70 años pierden funciones y movilidad.
El especialista en Geriatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Antonio Kobashashy Gutiérrez
El especialista en Geriatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Antonio Kobashashy Gutiérrez (Maricarmen Rello)

Guadalajara

Más del 50% de los adultos mayores de 70 años en Jalisco padecen algún tipo de síndrome geriátrico, un conjunto de padecimientos propios de la tercera edad.

Así lo indicó el especialista en Geriatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Antonio Kobashashy Gutiérrez, tras señalar que el 53% padecen abatimiento funcional, que es la pérdida de la capacidad para desempeñar alguna actividad de la vida cotidiana, tales como bañarse o vestirse; mientras que el mismo porcentaje padece inmovilidad.

Otros síndromes geriátricos de alta incidencia son la polifarmacia, que es la dependencia de cinco o más fármacos para el control de padecimientos como diabetes, hipertensión y otros.

Asimismo se cuentan la desnutrición, incontinencia urinaria o fecal, deterioro congnitivo, demencia, depresión, insomnio y delirium.

Kobashashy explicó que los síndromes geriátricos disminuyen la calidad de vida del adulto mayor, pero que en buena medida pueden prevenirse y/o disminuir su impacto o declinar la velocidad con que avanzan.

Recomendó evitar el reposo prolongado del adulto mayor. Incluso estando hospitalizado, se le debe movilizar para evitar la aparición de úlceras y contractura muscular.

"El secreto es mantenerse activo y con interacción social", subrayó el especialista, quien aconsejó mantener un rol de actividades diarias y participar en grupos de la tercera edad.

Es importante que el adulto mayor no pierda la noción del tiempo (hora y fecha) y mantener una alimentación balanceada con proteína suficiente para evitar la pérdida de masa muscular.

Antonio Kobashashy destacó que aún con enfermedades y síndromes geriátricos, el índice de percepción de felicidad es mayor entre los adultos mayores que en la población joven, situación que debe aprovecharse en bien de las personas de la tercera edad.