Abuela, pierde casa y no tiene apoyo de la autoridad

La semana pasada la explosión en un predio de combustibles clandestino en el municipio de Melchor Ocampo, arrasó con su vivienda y animales. 
Damnificada.
Damnificada. (Especial )

Melchor Ocampo

Apolonia Salgado tiene 63 años de edad. Salió victoriosa de una embolia cerebral y ahora se quedó sin nada, ya que demolerán su vivienda, por sufrir daños estructurales irreparables a causa del incendio de una bodega clandestina de combustibles, el pasado jueves en este municipio.

El siniestro dejó como saldo 13 viviendas dañadas, 13 vehículos, y una patrulla reducida a cenizas.

La casa de la señora Apolonia es una de las tres viviendas que sufrieron afectaciones mayores y tendrá que ser demolida, ya que quedó prácticamente inhabitable.

El inmueble, su hogar por más de 40 años, desaparecerá en los próximos días. Debido a la fuerte explosión perdieron la vida calcinados dos perros, tres gallos y seis pericos, ya que se encontraban en sus jaulas y las llamas los alcanzaron sin poder hacer nada.

Esa tarde en la que su patrimonio se vio reducido a cenizas, Apolonia se encontraba comiendo con sus dos nietos y al ver que las llamas ingresaban a su hogar, tomó a los niños y corrieron a la calle para mantenerse seguros.

Al regresar Apolonia decayó por el suceso y estuvo a punto de ir nuevamente al hospital: la impresión de ver a sus animales muertos y al enterarse que iba a ser demolida su vivienda ocasionó que sufriera severos dolores de cabeza, los cuales son peligrosos debido a que en días pasados salió de una operación.

Sus palabras son lentas y confusas; sus lágrimas son incesantes.

"Yo me espanté mucho, mis nietos lloraban y se abrazaban, decían que se iba acabar la casa. Entonces salimos. Ya cuando venimos sentí feo y me dolía mucho la cabeza. Me espanté mucho".

Apolonia se quedó sin nada, vive al día con la pensión que recibe tras la muerte de su esposo. Dinero que le será insuficiente para reconstruir su hogar, pues el apoyo que le prometió la alcaldesa de Melchor Ocampo, Miriam Escalona Piña, sólo se limita a la reparación de herrería, ventanas y fachadas. No para la reconstrucción de su hogar ya que "para eso no hay dinero".

"Ya no voy a poder construir mis cuartos; me dan un pesito que me dejó mi esposo. ¿Yo que hago? Aquí estoy tranquila, estoy dedicada a mis hijos; es imposible levantar mi casa". Dice.

"Que la levanten, en todo eso tiene que cooperar la presidenta. Que me den una ayuda. No tengo dinero y la alcaldesa no me va a poyar. ¿Yo para qué quiero la herrería y ventanas, si no tengo casa? Cuarenta años viviendo aquí. Estaba tranquila, aquí convivimos, era la casa de mi esposo. Van a tirar dos cuartos, el mío y el local que tengo". Expresa entre lágrimas.

Apolonia dijo que tras ver el actuar de la alcaldesa al recorrer la zona afectada, le causó frustración ya que asegura que Escalona Piña no tomó la situación en serio y sólo fue a "jugar".

"Le daba risa: yo le dije le dije una grosería fea, porque corría a prisa, se la pasaba jugando y corriendo. ¿Esa es la forma de ayudar? ¿Qué forma de presidenta es? Sentí feo hasta me dolió el estómago. No se me ha quitado el dolor de cabeza".

LC