Adictos a drogas inyectables han consumido varias sustancias antes: CECAJ

En la región occidente del país sólo el 0.9 por ciento de la población ha sido usuaria de estupefacientes intravenosos, la gran mayoría de heroína.

Guadalajara

Los adictos a drogas inyectables han consumido varias sustancias antes de llegar a probar aquellas que se utilizan vía intravenosa y causan un efecto más rápido pero más letal, que están clasificadas como sumamente adictivas.

“No son drogas de primer contacto”, afirmó el coordinador del Sistema de Vigilancia Epidemiológica para las Adicciones (SISVEA), Luis Javier Robles Arellano, quien explicó en entrevista que sus consumidores han recurrido a tres o cuatro drogas antes de llegar a probar estos enervantes inyectables varios años después.

“Generalmente son poliusuarios (personas que consumen diversas drogas)”: alcohol y tabaco, mariguana, cocaína, metanfetaminas, etcétera, señaló el funcionario a cargo del SISVEA, órgano del Consejo Estatal Contra las Adicciones en Jalisco (CECAJ) , tras mencionar que en Jalisco no es común encontrar adolescentes adictos a drogas inyectables, sino más bien en personas a partir de los veinte años de edad.

El año pasado, el SISVEA registró a cerca de 12 mil personas que recurrieron a internamiento en centros de rehabilitación de adicciones en Jalisco, de los cuales 3.5 por ciento eran usuarios de drogas inyectables, refirió Robles Arellano.

Este porcentaje es mucho menor entre la población general. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones levantada en 2011, en la región occidente del país –que incluye a Jalisco-, sólo el 0.9 por ciento de los adultos mayores de veinte años han sido usuarios de estupefacientes intravenosos, la gran mayoría de heroína.

Luis Javier Robles informó que 95 por ciento de los usuarios de drogas inyectables atendidos durante 2012 consumían heroína. El 0.5 por ciento restante otras sustancias de tipo médico “de difícil acceso por ser fármacos controlados”.

Esta tendencia se mantiene en 2013, donde el SISVEA registra cerca de 9,500 internos en centros para rehabilitación de adicciones. Por cierto, sin ningún indicio del krokodil, una droga inyectable de fabricación clandestina -a base de codeína, fósforo, thiner y otras sustancias- que provoca rápida dependencia y que fue tema de gran revuelo en los últimos días; pero de la que se descartó cualquier caso.