CRÓNICA | POR IMELDA TORRES

Vendía frutas para pagar su carrera; no encuentra trabajo

Tras un año de haber egresado de la universidad, este joven hace fila en la primer feria de empleo organizada en su municipio, pues hasta el momento no ha encontrado empleo. 

Desempleados acuden a feria de empleo.
Desempleados acuden a feria de empleo. (Milenio Digital)

Ciudad Valles

Froylán Hernández Hernández vive en el ejido La Subida en la Zona Tének de Ciudad Valles. Acudió a la primera Feria del Empleo en la región organizada por el Servicio Nacional de Empleo el pasado jueves 23 de junio, y a seis días de esa fecha, su autoestima sigue baja porque ninguna empresa le ha llamado.  

Terminó la carrera de licenciado en informática administrativa en el campus local de la Universidad Intercultural de San Luis Potosí hace más de un año, y encontró trabajo en una dependencia federal como promotor comunitario pero dice que se acabó el programa y él fue desocupado. 

Proveniente de una familia de bajos recursos económicos, tuvo que vérselas solo para solventar los gastos de la escuela.

“Sí batallé mucho, somos una familia de la zona tének, donde se vive del jornal, cuando yo tenía diez años mi papá se fue a Monterrey a trabajar de obrero en las construcciones, de eso nos mantuvo, acabé la prepa y me dijo lo mismo que a todos mis hermanos, ya no les puedo ayudar, si quieres busca la forma y te apoyo pero moralmente”.

No iba a frustrar su sueño de estudiar una carrera, así que pensó en cómo poder hacerse de dinero para los gastos.  

“Anduve vendiendo mangos, melones, piñas, compraba para revender, las echaba en una caja y me iba a las colonias en un diablito que me prestaba mi abuelo, iba a Praderas del Río, la América, Cuartel, la Obrera casa por casa, algunas señoras se hicieron clientas porque les contaba mi situación y me daban un poco más de apoyo”.

Lo hacía todas las mañanas pues entraba a las 2 de la tarde a la universidad y los sábados y domingos, excepto cuando tenía mucha tarea. Se levantaba a las 5:30 de la mañana de su comunidad, subía a la camioneta de transporte mixto en la que pagaba 15 pesos, y llegaba a la zona de los mercados a surtirse.  

“Después una persona me echó la mano para trabajar en su taller de cómputo en mantenimiento y reparación de computadoras y duré como dos o tres meses porque después tuve que hacer el servicio social y las prácticas”.

¿En qué quieres o buscas trabajar?, le pregunté mientras hacía fila en un stand de las empresas que ofertaban empleo.

“En algo que tenga que ver con mi carrera, en alguna oficina, en mantenimiento y reparación de computadoras pero lo que he visto en este tiempo que he buscado es que todos te piden mínimo un año de experiencia pero es ilógico porque si no nos dan la oportunidad nunca la vamos a tener”.  

¿Qué piensas hacer si no encuentras trabajo? “Ya lo tengo planeado y me voy a ir a Monterrey, allá están familiares, de hecho solo me quedo este año y en enero me iré.

Aquí la situación es complicada porque hay muchos egresados como yo pero no hay muchas fuentes de empleo, es triste”. Ya pasaron unos días después de la Feria, y Froylán sigue sin empleo.