“Hay que hacer alianzas, ninguna crisis debe detener proyectos”

La iniciativa privada de Ciudad Madero, considera que los recortes presupuestales no deben afectar planes para el desarrollo económico de la zona, por lo que llamó a que gobierno y sociedad ...
Acuario Ciudad Madero.
El proyecto del acuario fue borrado del Plan Municipal de Desarrollo. (Milenio Digital)

Ciudad Madero

Tras señalar que el recorte del gasto obliga al sector público a establecer prioridades sin sumarse a una caída en el desarrollo económico de la zona, el presidente del Consejo Empresarial de Madero, sostuvo que ninguna crisis debe detener proyectos prioritarios, pero la iniciativa privada no puede relevar al gobierno de su responsabilidad de atraer inversiones.

En ese contexto, José Andrés Zorrilla Moreno, se pronunció por hacer alianzas estratégicas entre empresarios y gobierno, pues este último, consideró, debe seguir generando los caminos y facilitando las inversiones, mientras la IP tiene la experiencia, genera el empleo y expone su capital.

Dijo que antes no hubo una planeación de desarrollo económico que permitiera concretar proyectos que, para estas fechas, deberían estar listos.

De haberla, se habría podido echar mano de fondos metropolitanos y se habría destinado a la zona, un mayor recurso para turismo en el plan sexenal de infraestructura del gobierno federal.

Ha cambiado el escenario ahora que se contempla un periodo de recortes presupuestales en diversos rubros. Desde su opinión, ¿cómo ve la iniciativa privada este nuevo panorama?

Lo más importante es asumir una postura sólida, inteligente y con carácter que permita contribuir a generar estrategias en coordinación con los tres niveles de gobierno, para realmente establecer prioridades en el recorte del gasto, sin sumarse a una caída en el desarrollo económico de la zona, que a largo plazo se convierta en la verdadera crisis de competitividad y recuperación posterior.

El empresariado y el comercio en general de esta región está emergiendo de una crisis con motivo de la inseguridad, que generó el año pasado una fuerte desaceleración económica, de la que estamos saliendo gradualmente, no se puede ni se debe permitir que esto se convierta en un lastre adicional.

Nuestra región debe ser tratada por nuestros gobiernos con esa sensibilidad en la reducción presupuestaria que sin duda generará desempleo, combustible del círculo de inseguridad, lo que sin duda agravaría la situación.

Es muy importante que nosotros como organizaciones, seamos muy responsables con los mensajes que enviamos a la población, al empresariado y a los comerciantes de nuestra región, a los que por ningún motivo se les debe de causar desánimo, secundando posturas conformistas con declaraciones cortesanas o cilindreras, esto no beneficia a nadie , por el contrario lo único que genera es que se siga exhibiendo a nuestra región, que quienes tenían esperanzas de apostarle a la inversión en la zona sur se abstengan de hacerlo ante estas posturas que se alinean con una crisis que aún tenemos que resolver y desde luego no es leal, ni con la gente, ni con la propia iniciativa privada a la que representamos, pudiendo incluso encontrar eco negativo a nivel nacional e internacional demostrando una

¿Cuáles serían entonces otras acciones que se deben asumir desde esa visión?

Sin duda alguna, la primera es no retirarnos de nuestras metas que serán el motor económico de nuestra región precisamente en esta crisis, que también nos mantendrán preparados para que la competencia no nos encuentre retrasados en las que ahora son nuestras fortalezas como el turismo.

En ninguna crisis se pueden detener proyectos prioritarios como éstos, las acciones para este futuro deben contemplar hacer alianzas entre empresarios y gobierno, que incluyen instituciones financieras, para que entendiendo la falta de presupuesto que se puede presentar, se propongan proyectos sustentables, capaces de pagar sus créditos y seguir generando fuentes de empleo en momentos cruciales para nuestra población.

Es decir, que si ahora no existe recurso disponible, la postura no es cancelar proyectos preferentes, sino buscar financiamientos en conjunto que los saquen adelante, de manera conurbada acordando un paquete de obras en los tres municipios, no únicamente en uno y no únicamente un proyecto.

Debemos resolver nuestro desarrollo económico de manera corporativa o no va funcionar un despegue como en otras zonas conurbadas del país.

También debemos convertirnos en gestores de estas inversiones, en las que pueda incursionar la propia iniciativa privada a nivel nacional e internacional, manteniendo alianzas de difusión y campañas positivas de lo que realmente somos y de gente líder destacando nuestros potenciales y no acomodándonos a lo que queda, ni asumiendo conformismo.

Las crisis son grandes oportunidades para crear soluciones, ese es un principio ya probado, lo hemos dicho, que el reto es crear esas soluciones como civilización y sobre todo con una actitud progresista que no se conforma con las contingencias, ese es el mensaje que también debemos incluir para generar una verdadera alianza seria y responsable que nos saque adelante.

¿Es entonces la iniciativa privada quien debe asumir esta creatividad en las soluciones a la crisis y a la falta de recursos?

Este planteamiento tiene que ser muy responsable y sumamente cuidadoso ya el gobierno tiene sus propias responsabilidades y no podemos relevarlos de éstas , ni ofrecer soluciones que los desentienda de esta obligación, ni abrogarnos la misma, porque entonces daríamos el mensaje de que esta crisis dependerá de nuestras soluciones, cuando en realidad, si bien es cierto la iniciativa privada va a contribuir a resolverlas, también es cierto que serán con acciones conjuntas con nuestros gobiernos como deberán plantearse, esa es la fórmula.

Por otro lado, nuestras autoridades son las que manejan en primera instancia un presupuesto público, con el que sin duda en lo primero que deben invertir y desarrollar es en los proyectos y propuestas que emanen del sector privado, esa visión debe ser parte del pacto y de las alianzas que se tengan para nuestro desarrollo estratégico de corto y largo plazo.

Es decir, que construyan y desarrollen estos proyectos de infraestructura, los propuestos por la gente y por el empresariado, quienes tienen la experiencia, saben las necesidades y generan el empleo, además de exponer su capital.

Lo anterior implica que aún entendiendo este recorte presupuestal actual, el sector público siga generando los caminos y facilitando las inversiones, aportando en la medida de sus posibilidades los apoyos de arranque necesarios como corresponde a dicho sector, quien por ningún motivo debe quedar al margen de estas obligaciones.

¿Cuál es el estatus de estas alianzas que se deben de efectuar?

En el sur del estado la iniciativa privada responsable estamos dando un claro ejemplo en la propuesta de estas alianzas necesarias y estratégicas; estamos proponiendo ideas y soluciones en diferentes rubros, pero que sin duda deberán incluir el desarrollo estratégico de proyectos en la zona conurbada.

En principio la interlocución de estos temas están siendo atendidos en nuestra región, sin embargo debemos tener claro como organizaciones empresariales, que si fuera necesario sumar a estas alianzas a organizaciones a nivel nacional y al propio gobierno federal, incluyendo a la propia Presidencia de la República, deberemos hacerlo para fortalecernos todos en estas alianzas.

En conclusión, respecto a proyectos emanados de estas alianzas ¿cuál es la visión que queda?

Primero que nada tenemos que hacer un análisis de la situación actual y sus antecedentes, en el que lo presupuestal es un fundamento de enero de 2015 a la fecha, con el cual evidentemente se plantea detener proyectos estratégicos, aunque en los antecedentes antes de diciembre el tema era que sí había presupuesto pero no proyectos.

Ahora que se están gestionando algunos importantes por parte de la iniciativa privada interesada, resulta que sí puede haber proyectos, pero no presupuesto como un nuevo argumento de algunas dependencias.

Se tiene claro que lo que en realidad sucedía es que no hubo una planeación de desarrollo económico para la zona que hubiera permitido concretarlos y que justamente en estas fechas deberían estar listos.

También es cierto que la falta de recursos que ahora enfrentamos, se desprende de la colocación de fondos en proyectos federales como los metropolitanos que no han logrado catalizar y mantener algún presupuesto, que podría estar vigente en estos importantes momentos incluyendo los del Plan Nacional de Desarrollo, en el que nos quedamos con una partida de 57 millones de pesos mientras Veracruz obtuvo 1,065 millones para aterrizar inversiones hasta 2018, en cuanto a infraestructura turística.

Actividad, por cierto, prioritaria, trazada por el gobierno federal como tal, junto con la minería y la agroindustria, partidas en las que si se hubieran logrado colocar fondos por parte de las áreas responsables, en estos momentos de recortes tendríamos proyecto y dinero.

Por lo que en atención a ese estatus es que debemos buscar alianzas y financiamientos, con creatividad pero entre gobierno e iniciativa privada, sin sustraerse de obligaciones y capacidades a ambas partes, en justa lealtad a una zona sur que merece ser ejemplo a nivel nacional.