Un acto nada inocente, mucho menos gracioso

Los esfuerzos tanto grupales como individuales a veces resultan insuficientes ante el elevado número de sucesos de este tipo.
La muerte de Torito, el evento trágico más reciente, ocurrió en Guadalupe.
La muerte de Torito, el evento trágico más reciente, ocurrió en Guadalupe. (Especial)

Monterrey

Ivette Hoil, de Fundación Luca, informó que la mayoría de los casos de maltrato animal se dan por factores como la presión social o imitación.

Son los jóvenes quienes principalmente llevan a cabo estos actos agresivos contra sus propias mascotas o cualquier otro animal propenso a ser lastimado.

Señaló que las acciones se vuelven repetitivas porque en muchos de los casos los padres de familia no corrigen a sus hijos y permiten este tipo de maltrato, viéndolo como algo inocente e incluso gracioso.

Ivette Hoil dijo que las reformas legislativas que se discuten en torno a este problema social, ya son un gran avance; sin embargo enfatizó que mientras no se haga conciencia en las personas, se seguirán presentando casos de maltrato animal en el estado.

Fundación Luca recibe alrededor de 15 reportes diarios de animales maltratados; sin embargo no cuenta con un refugio para cuidarlos y sanarlos.

Por su parte, la Asociación American Humane publicó datos en su portal de internet en los que se indica que el 70 por ciento de los agresores de animales también cuentan con antecedentes penales.

Además indica que la violencia doméstica va de la mano con el abuso de mascotas, dado que el agresor busca generar una coerción psicológica sobre los integrantes de la familia.

A NIVEL LOCAL

La tarde del martes 5 de agosto, Torito, el perro de la raza pug que estaba bajo el cuidado de la veterinaria Zenaida Tueme, falleció a causa de las graves quemaduras provocadas por desconocidos en calles del municipio de Guadalupe.

Con éste suman tres casos similares registrados en este Ayuntamiento, y de los cuales no se tienen responsables.

En enero, otro perro fue mutilado de dos de sus extremidades con un machete en la colonia Paseo de Capellanía, en García.

El animal fue rescatado por la asociación civil USUPLA, a cargo de Carlos Valderrama, quien atendió y curó a Bali, como el perro fue nombrado después.

Un mes después, Adopta Monterrey dio a conocer el caso de Thor, un perro de la raza bull terrier que fue colgado en un parque público de Apodaca y golpeado con un gato hidráulico. El can murió a causa de la gravedad de las lesiones sufridas.

A principios de julio, Fundación Luca rescató a Roco, un perro de raza labrador que sufrió negligencia por parte de sus dueños y como consecuencia perdió una de sus extremidades delanteras. El animal fue amarrado con una cuerda durante dos años y sufrió fracturas provocadas por dos automóviles que lo atropellaron.

También está el caso de Scooby, quien fue herido con un machete en la cabeza y oreja izquierda, en la comunidad Pueblo Escobedo, en Montemorelos. Pese a que sus heridas eran graves, el perro sobrevivió.

EN EL PAÍS

Nuevo León no es el único estado donde se registran casos de maltrato animal. El pasado 17 de mayo, en Zapopan, Jalisco, Óscar Eduardo Elizondo Ortiz quemó vivos a ocho cachorros que estaban en un terreno baldío.

Las imágenes de la perra que trataba de rescatarlos circularon en redes sociales, provocando que el agresor fuera ubicado y sancionado con una multa de 7 mil pesos.

El 24 de marzo en Torreón, Coahuila, Julio César Escobar Reyes, mutiló a una perra de nombre Nicky, a quien le cortó parte de la oreja y nariz.

Escobar Reyes fue detenido por allanamiento de morada y amenazas de muerte, mas no por las lesiones a la mascota.

Casos como estos ocurren diariamente, y la mayoría de ellos no son reportados o denunciados. Sin embargo, gracias a las redes sociales, es posible hacerlos públicos y crear conciencia para prevenir o evitar su incidencia.

:CLAVES

PARA ESTAR ALERTA

Las agresiones contra animales se vuelven repetitivas porque en muchos casos los padres de familia no corrigen a sus hijos y permiten conductas de ese tipo, viéndolo como algo inocente e incluso gracioso.

La Asociación American Humane publicó datos en su portal de internet en los que se indica que 70% de los agresores de animales tienen antecedentes penales.

Aunque muchas de las agresiones no son denunciadas ante las autoridades, las redes sociales se han convertido en un importante agente preventivo y disuasor.