CRÓNICA | POR IMELDA TORRES

“Fue un accidente... todos corremos peligros donde sea, hasta en tu casa”

Terminará en unos meses la preparatoria y su objetivo es cursar una carrera, pues sabe, no se puede vivir solo de la lucha.

El jóven inició a los 11 años.
El jóven inició a los 11 años. (Imelda Torres )

Tampico

Jhovany Lugo Paz tiene 18 años y hace unos meses estuvo entre la vida y la muerte al tener un accidente automovilístico en la carretera Rioverde– Ciudad Valles.

Era el 1 de noviembre cuando, alrededor de la medianoche regresaban de dar dos funciones en municipios de la Zona Media.

La camioneta en la que viajaban él y sus compañeros traía una falla mecánica y pasó lo inevitable.

Dieciséis días después los médicos del Seguro Social le cortaron su brazo izquierdo porque de lo contrario podía tener más complicaciones de salud. Fue sometido a más de 20 intervenciones quirúrgicas pero está vivo.

"Fue un accidente... todos corremos peligros donde sea, hasta en tu casa".

Lo malo es que los luchadores no tienen seguros médicos ni cualquier otra garantía en caso de que les pase algo tanto arriba del ring como fuera.

Jhovany empezó a practicar este deporte a los 11 años. Acompañaba a dos de sus primos –Mercenario y Raziel– a los entrenamientos, le gustó porque se distraía, pero después decidió que también quería luchar, se autonombró Vengador.

"Me gusta que la gente se divierta en los eventos, que se distraiga un rato y olvide problemas y sobre todo que le llame la atención a los niños, la lucha libre no solo son golpes, es un deporte y hay que entrenar mucho para destacar", expresó.

EL PAGO: HASTA 300 PESOS EVENTO

Jhovany sabe que no se puede vivir solo de la lucha libre. Por evento les pagan localmente entre 100 y 300 pesos.

“Mi papá es albañil y yo también trabajaba en eso y como mesero. La lucha libre era mi hobby pero el encargado del grupo con el que andábamos no nos tenía asegurados y la verdad ganamos poco, a veces son actos a benefi cio de escuelas y ahí nos dan la cena y algo, entre 100 a 300 pesos por evento”.

Es de la colonia La Pimienta, estudia en el Centro de Bachillerato Comunitario Vicente Lombardo Toledano donde terminará en unos meses y aunque no ha decidido qué carrera estudiar, su objetivo es tener un título.

SU SUEÑO DE SIEMPRE, SER MILITAR

Para “servir a la gente y al país”, Jhovany siempre quiso ser soldado e ingresar a la Secretaría de la Defensa Nacional.

Hoy sabe que este sueño ya está frustrado al carecer de un brazo, aunque no perderá la esperanza. Ahora pugna por que el IMSS le dé una pensión porque ya no puede trabajar en el área de la construcción y requerirá entre año y medio y dos para volver a ejercitar la extremidad.

QUIERE UNA PRÓTESIS PERO NO TIENE DINERO

Desde hace unas semanas, compañeros de ring de Jhovany han realizado algunos eventos para reunir fondos y comprarle una prótesis.

Cuesta entre 50 y 60 mil pesos, la más económica, el sábado se organizó un espectáculo en el que de manera altruista participó el luchador profesional Brazo de Plata Junior que vino desde la Ciudad de México, así como otros que llegaron desde Ciudad Victoria, Zacatecas, San Luis Potosí y Rioverde, motivados por la historia del joven vallense y su deseo de volver a tener su brazo aunque no sea de carne y hueso.

Jhovany ya no tiene una parte esencial de su cuerpo pero esto no ha sido impedimento para seguir practicando su pasión, la lucha libre y con los cuidados necesarios, ha participado en algunos de los espectáculos.

Pide que si alguien tiene la oportunidad de apoyarlo, lo haga.

En la red social Facebook se le puede localizar con su nombre, Jhovany Lugo Paz.