CRÓNICA | POR REYNALDO GUTIÉRREZ

El abogado que quiere derrotar a la diabetes

Una silla de ruedas lo tiene postrado en un cuarto que le prestaron, en espera de unas prótesis decentes.

Reynaldo desea salir a la calle a ganarse el pan de cada día.
Reynaldo desea salir a la calle a ganarse el pan de cada día. (Reynaldo Gutiérrez)

Tampico

En el segundo piso de la vivienda marcada con el número 309, en la calle Rivera de Champayán, en la colonia Tancol, en la zona norte de Tampico, habita Reynaldo Acosta Ponce, un hombre que a consecuencia de la diabetes perdió ambas piernas y anhela el apoyo de la comunidad para poder conseguir una prótesis que le permita volver a caminar.

Actualmente cuenta con 53 años de edad y su vida cambió radicalmente cuando tenía 48 años, le diagnosticaron que la diabetes había avanzado y era inevitable amputarle su pierna derecha y apenas hace un año perdió la extremidad izquierda; hoy su único medio para moverse es una silla de ruedas.

"En este momento nomás cuento con una prótesis, pero me causa molestia porque el hule ya está dañado, ya tengo tiempo con ella y donde atora el hule ya no sirve, pero aquí estoy luchando, no pierdo las esperanzas y eso me ha ayudado", comenta con voz entrecortada al permanecer sentado en la silla de ruedas, sin poder salir a la calle.

Y es que le dieron alojamiento en un cuarto de renta ubicado en la parte alta de una casa, donde solo cuenta con una estufa, una mesa, un refrigerador y una cama; los vecinos de vez en cuando acuden a verlo y le llevan algunos alimentos para que pueda irla sobrellevando, pues carece de los recursos necesarios para poder adquirir la prótesis para su pierna izquierda, por lo que no le queda más que estar en la silla de ruedas.

"Mi vida ha sido muy complicada, después de que me cortaron la otra pierna ahora sí perdí toda mi movilidad, pues antes podía sostenerme con unas muletas y podía bajar las escaleras para ir a trabajar", expresa.

Refiere que su profesión es Licenciado en Derecho y durante aproximadamente veinte años logró desempeñar esta actividad, pero jamás imaginó que la enfermedad le cambiaría su ritmo de vida, al dejar de ejercer su labor tras la amputación de sus piernas.

"Antes iba a los juzgados, apenas hace unos años todavía podía ir a checar expedientes con el uso de una prótesis, me ayudaban a subir las escaleras y realizar mis labores como litigante, pero ahorita ya no puedo a raíz de que perdí toda movilidad", indica.

Pero sus ganas de superarse y salir adelante no han cambiado, por lo que pide apoyo de la población que esté en posibilidades de tenderle la mano para poder cumplir su propósito, que es contar con una prótesis y levantarse nuevamente para valerse por sí mismo.

"Yo le suplico a la gente que le sobra que me ayude con la prótesis, es bien difícil estar en estas condiciones, les agradecería que me ayudaran, la verdad no puedo y mi sueño es recuperar el movimiento, levantarme de esta silla de ruedas y salir a la calle para trabajar", exclama el señor Reynaldo Acosta.

Las personas que estén interesadas en ayudarlo, pueden comunicarse al teléfono celular: 833 151 18 11, o acudir directamente a su domicilio ubicado en calle Rivera de Champayán, entre Otilio Álvarez y Emiliano Zapata de la colonia Tancol, para que logren animarlo y que sus deseos de vivir no decaigan, para que salga adelante.