Zapotlanejo tiene reserva urbana para alojar 800 mil

“Estamos a tiempo de ordenar”, señala el alcalde. 12 mil ha, la cuarta parte de la reserva urbana disponible en el AMG, en su mayor parte en zona sin infraestructura y con fragilidad ambiental.
La conurbación representa más oportunidades que riesgos, dice Héctor Álvarez.
La conurbación representa más oportunidades que riesgos, dice Héctor Álvarez. (Especial)

Guadalajara

La mancha urbana de Zapotlanejo, el noveno municipio que se integró al Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), se extiende apenas por poco más de 1,300 hectáreas, es decir, menos de 2 por ciento de la superficie total de la conurbación, pero ha decretado en los últimos 15 años reservas urbanas suficientes para multiplicarse por nueve, una extensión que rebasa 12 mil ha y que podría alojar, con la densidad actual de la metrópolis, casi 800 mil habitantes más.

La historia de esta gestión no tiene que ver con la integración al AMG, pues ésta se dio apenas en 2015 por un decreto del Congreso estatal. Sí se relaciona con la promoción de grandes proyectos por parte de gigantes inmobiliarios, entre los que destaca la firma Urbi, quienes lograron apoyos entre autoridades municipales, diputados y senadores; de esos nombres destacan el senador priista, Arturo Zamora Jiménez, y el alcalde en funciones, quien despachó por primera vez en esos años de crecimiento, Héctor Álvarez Contreras.

“Yo creo que la conurbación representa más oportunidades que riesgos, Zapotlanejo ya colinda con Tonalá, Juanacatlán y El Salto, y se encuentra unido a la ciudad a través de la carretera a Los Altos y de la autopista; podremos acceder a recursos del Fondo Metropolitano y mejorar nuestra infraestructura vial; desde la primera vez que goberné ya habíamos previsto que esto sucedería”, señala el presidente municipal, que entre 2007 y 2009 gobernó bajo la siglas del PAN y ahora lo hace bajo Movimiento Ciudadano.

A su juicio, el crecimiento ha llegado y es importante no permitir que se constituya simplemente una ciudad-dormitorio, por lo cual se plantearon proyectos integrales como el caso de la zona de Matatlán, donde Urbi planteó en 6,300 ha un desarrollo sostenible (con un millón de habitantes), pero se frenó por la falta de respuesta a la solicitud de un puente nuevo que conectara a Colimilla, de Tonalá, y al resto de la urbe. “Creo que las reservas se hicieron muy grandes por el tema de los ejidos, pero estamos a tiempo de prevenir para que no suceda lo que en otros municipios”.

Un ejemplo es la edificación del centro universitario de la Universidad de Guadalajara en Zapotlanejo, así como las gestiones desplegadas para un puente de cuatro carriles con el gobierno estatal vía la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP). El compromiso asumido ante las nuevas instancias metropolitanas demuestra, a juicio del edil, de que no se trata de albergar negocios urbanos fast track, sino generar auténticos polos de desarrollo autosostenibles.

Los especialistas ven con preocupación el caso, pero no asumen que es una derrota inevitable del modelo de ciudad, que se busca compactar ante el desastre de su expansión. “Incorporar a un municipio a una figura jurídica territorial, no es expandir la ciudad,  es la revés, la ciudad ya está expandida y por lo tanto tiene que incorporar a ese municipio; yo diría que actualmente el ámbito metropolitano no solo llega a Zapotlanejo, llega a El Arenal,  a Tala, a Jocotepec […] el punto no es que al incorporar otros territorios o jurisdicciones municipales la ciudad necesariamente se expanda; es al revés, las incorporas para gestionar ese territorio en forma tal que no resienta los impactos del crecimiento metropolitano”, refiere el consultor Francisco Pérez Arellano.

No obstante, la ley prevé dos figuras complementarias: el AMG y la región metropolitana. “Yo establecería la diferencia entre un AMG con seis municipios, y una región metropolitana de los que sean, tal vez 16, y allí incluiría a Zapotlanejo, a Ixtlahuacán de Los Membrillos, a Juanacatlán, a Ixtlahuacán del Río; y desde luego a Tala, El Arenal, Jocotepec, quizás Chapala […] esa es la región metropolitana desde hace 50 años”.

Con esa diferencia, “perfectamente lo puedes manejar y darle la intensidad de trabajo y de atención que requiera cada uno […] a mí me parece bien que haya un organismo regional metropolitano, porque ahora que los municipios metropolitanos como Tlajomulco, como Tonalá, se están dando cuenta de los problemas de la dispersión urbana, y tratan de controlar, ¿a dónde se van los empresarios a conseguir tierra barata? A esos mismos municipios en la corona exterior del área metropolitana, desde que establecimos el Plan de Desarrollo Urbano de la región metropolitana de Guadalajara, ya se veía esta presión, y ya desde entonces alertábamos de la cantidad enorme de reservas que se estaban creando…”.

La megaciudad frustada

Valle de Santiago es el proyecto urbano que realizaría en la zona de Matatlán la gigante Urbi, una de las mayores desarrolladoras urbanas del país. Incluye hasta 250 mil casas a habitarse en un lapso de quince años. Valle de Santiago, “es un proyecto de gran visión con una nueva escala de intervención para el sector de la vivienda, a través de la conformación de una comunidad integralmente planeada bajo un escenario de compromiso y conciencia por la problemática urbano-ambiental”, según la empresa. Las dimensiones de este proyecto, parte del esquema de “comunidades planeadas”, empequeñecen cualquier otro que jamás se haya realizado en esta ciudad, y en cualquier otra parte de México. Se trata de un desarrollo urbano integral sustentable (DUIS) que ya se ha detonado en otros puntos del país, caso de Tijuana. Hoy está frenado.

Reserva sin subsidio y sin aptitud

La política de polígonos de contención urbana de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano demuestra, en el caso de Guadalajara, que los expertos de la dependencia apenas consideran a Zapotlanejo, no obstante estar ya conurbado, como un espacio para la expansión ordenada de la ciudad

Los últimos polígonos aprobados (2015) por la dependencia para distribuir subsidios federales para vivienda apenas consideran  2% de la zona a subsidiar del área metropolitana, en esa demarcación

Zapotlanejo posee 264.1 hectáreas dentro de los polígonos U1, es decir, subsidio máximo; 542.7 ha en subsidio medio o U2, y 990.9 ha en subsidio bajo o U3. Esto da un total de 1,797.7 ha que pueden ser objeto de subsidio, según un análisis realizado por el consultor Alberto Orozco Ochoa

Si se considera que los subsidios U1 y U2 tienen que ver con áreas consolidadas o en vías de consolidación, la superficie de reservas urbanas allí es mínima, lo que hace que el polígono U3 concentre las reservas de crecimiento que han sido aprobadas por los ayuntamientos

De este modo, apenas 8% de la reserva urbana total aprobada en el municipio estaría dentro de las políticas de subsidio del gobierno federal. Y si bien el municipio, por efecto del artículo 115 constitucional, es la autoridad ordenadora del desarrollo urbano, la política de subsidios trata de inducir que no se mantenga el caos urbano en la expansión de la ciudad

La reserva urbana total de Zapotlanejo estaba en 2013 fijada en 11,950.58 hectáreas, justo antes de ser integrado como el miembro número nueve del Área Metropolitana de Guadalajara

70 por ciento de las reservas urbanas existentes en el AMG, entre las que destacan las de Zapotlanejo (una cuarta parte del total), son “no aptas” para urbanización, dado que están en áreas inundables, con deslizamientos de tierra, con agrietamientos, con microclimas inadecuados y con dificultad para el acceso a la infraestructura