El Zapotillo, un debate sobre el futuro del agua

Replantear el uso de la presa y sobre todo, impedir el trasvase de agua a León, la petición de los críticos del megaproyecto.
Alberto Cárdenas, José Elías Chedid, Juan Guillermo Márquez y Pedro Arrojo
Alberto Cárdenas, José Elías Chedid, Juan Guillermo Márquez y Pedro Arrojo (Eugenio García Barajas)

Guadalajara

La presa El Zapotillo ya es: la cortina de concreto compactado se eleva a casi 80 metros entre los paredones milenarios del río Verde, cuya cicatriz hiende la meseta de Los Altos de Jalisco y ha condicionado su destino. A juicio del director del organismo de cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Elías Chedid Abraham, cualquier debate no puede excluir ese dato de la realidad, además de que se trata de una obra sustentada legalmente.

El especialista español Pedro Arrojo Agudo, uno de los críticos más prominentes del proyecto, le toma la palabra al funcionario: es hecho pero no fatalidad; así, es posible replantear el uso del embalse y sobre todo, no ceder en lo que a su juicio es lo más importante, evitar el trasvase de agua hacia la ciudad de León. Los trasvases asestan un golpe grave al equilibrio ambiental y a la justicia en el desarrollo entre las regiones, sostiene.

MILENIO JALISCO ha invitado a cuatro personalidades a debatir sobre el megaproyecto que definirá el futuro del agua de las áreas metropolitanas de Guadalajara y León, y sobre todo, de la región de Los Altos de Jalisco, principal productora de alimentos de origen animal en el país.

Junto con el responsable regional de la Conagua, asisten a la redacción de este diario el ex gobernador de Jalisco, ex senador de la república y ex secretario federal de Medio Ambiente, Alberto Cárdenas Jiménez, hoy regidor por Guadalajara; y el presidente del Consejo Regional de Desarrollo Sustentable de Los Altos y actual presidente del Observatorio del Agua de Jalisco, Juan Guillermo Márquez Gutiérrez. Pedro Arrojo es presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, en cuya currícula exhibe orgulloso su apoyo en un logro colectivo: impedir el trasvase del río Ebro, que atraviesa la ciudad de Zaragoza –en donde está integrado al cuerpo académico de la universidad local-. Fue reconocido en 2003 con el premio Goldman, el llamado “Nobel de los ambientalistas” por sus aportaciones en el tema.

La primera parte de esta discusión versa sobre lo ineludible de lo legal y lo eludible de sus efectos. El futuro de tres regiones, en juego.

 

JOSÉ ELÍAS CHEDID ABRAHAM

Conagua

“Creo que hemos perdido el análisis de las cosas; la presa ya está en la cuenca del Verde, tiene 80 metros de altura y deja dentro de su vaso a tres comunidades: Temacapulín, Acasico y Palmarejo, que debemos reasentar; si hoy o mañana o en un año cayera una precipitación como la máxima histórica de dos mil metros cúbicos por segundo o la máxima a diez mil años, con cinco mil m3, que es como diseña la Conagua sus presas, las tres comunidades quedarían abajo del agua durante horas o días […] falta definir que en este debate cuál podría ser la altura, pero el tema de la pertinencia de la presa se tendría que haber discutido en 2005, me imagino que nos los tuvieron [esos debates] pero ahí está la cortina, y está el convenio, lo firmaron el presidente de la república, un secretario de estado, el titular de la Conagua y dos gobernadores, y ese convenio determina el destino del agua para 14 municipios de Los Altos de Jalisco, y agua para León […] hago estas puntualizaciones porque somos un país de leyes, y lo que menos me gustaría es que alguien pretendiera que con un debate de estos podemos modificar temas de carácter legal por quien tenía la autoridad en su momento; si social o técnicamente hay alguna discusión, esto ya está firmado, no tiene recusa legal; lo que tiene recusa legal es la diferencia de altura de la cortina, porque es lo que está en juzgados, esta en la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en los juzgados de distrito; yo pediría que centremos los temas para allá, porque luego confundimos demasiado, confundimos a nuestros amigos de Temacapulín, y esa confusión nos impide que tengamos dialogo, porque ellos siguen pensado que habrá diques o una forma en que no quedaran por debajo del agua, y tenemos que hacer un reasentamiento oportuno por el bien de ellos, de sus vidas y bienes, porque insisto, con una cortina de 80 metros se inunda”. El funcionario llamó a dialogar sobre gestión integral del agua y aseguró que en todos lados, incluso España, hay trasvases “porque la gente necesita agua para beber y los gobiernos deben garantizar el derecho al agua”.

 

Pedro Arrojo, experto internacional

Se puede cancelar el trasvase

“La presa es como la punta del iceberg, lo que ha motivado el conflicto social entre los afectados directos que se verían desplazados por la inundación de su pueblo, pero el iceberg completo es lo que sustenta en este caso un trasvase; estamos ante un proyecto aprobado, eso nadie lo niega, pero siempre se está a tiempo […] es un proyecto de trasvase a León, Guanajuato, de manera central, lo que articula la estrategia que se ha tomado; ya luego, ante las presiones sociales, se habla de que también es para Guadalajara y se empieza a hablar de subir la cota y que es para Los Altos; todos sabemos la historia del proyecto, con acuerdos por arriba, sin consultas a la población, sin información previa, y sin debates como este, y que viene definido en una situación de poderes políticos que todos recuerdan, y que determina que la cuenca del río Verde se califica en definitiva como excedentaria, lo que desde mi punto de vista es erróneo; diagnosticar o calificar de excendentaria la cuenca me parece una irresponsabilidad,  porque solo se valora con las aguas superficiales […] a estas alturas de la vida en el mundo se habla siempre de gestión integral, no solo lo que se ve, el iceberg, sino el río, y abajo lo más valioso que es el acuífero, que es el pulmón hídrico del sistema de la cuenca. Está claramente diagnosticado, de acuerdo a los habitantes de la zona, que los acuíferos están sobreexplotados, y esto es como tener los pulmones hídricos enfermos, exhaustos, como decir: usted podría estar enfermo pero tiene buena pinta, y le voy a  sacar dos litros de sangre,  eso no es sensato; yo no conozco una cuenca en el mundo donde los acuíferos estén fuertemente sobreexplotados, y que se le declare excedentaria;  me gustaría saber qué piensan los habitantes de Los Altos, y ante las perspectivas del cambio climático, donde las sequías van a ser más duras de lo que fueron en 2009 y en 2011, diciéndoles que les sobra agua, eso es un gran error y un gran peligro […] a fin de cuentas, me parece que es la estrategia privatizadora del agua que se da en otras partes del mundo”.

 

Alberto Cárdenas, ex gobernador de Jalisco

El gobernador provocó el problema

“Una de las decisiones de gran impacto que deben tomar los gobiernos hoy en día es garantizar el abasto de agua para el desarrollo integral de las sociedades […]  el proyecto de El Zapotillo me parece que tiene vertientes muy importantes: le está garantizando el abasto a 350 mil habitantes de Los Altos de Jalisco, le llevaría agua a un millón 100 mil habitantes de León y a otro millón en Guadalajara, o sea, casi dos millones y medio de habitantes, no es poca cosa; en segundo lugar, estamos entrando a una etapa donde el agua barata se nos acabó, y sigue el agua cada vez más cara, agua a la que hay que invertirle más infraestructura y más dinero para que llegue a los usuarios, y entrando en ese escenario me parece que esa inversión debe concluirse; creo que este proyecto debe quedar en 105 metros, son aguas que hasta la fecha nadie ha aprovechado históricamente, se ha ido siglos y siglo al océano Pacífico; me parece que este es uno de los proyectos más integrados que se han presentado en México en los últimos años: el agua va a León, León la trata, el agua se viene al lago de Chapala,  y ahí esta otro ecosistema que va a tener impactos positivos […] el problema se vino agravando por una mala declaración del gobernador actual, la inversión iba en su ruta y en su tiempo, y el decir que Temaca no se inunda cuando dos tercios de la población estaba ya acordada, desató este problema; yo creo que sería un absurdo no concluir la presa, debemos poner adelante a los 930 habitantes que dicen viven entre los tres pueblos, hay que ir con ellos y darles las mejores alternativas de futuro, de largo plazo: garantizarles uso del agua, proyectos productivos, y se descuidó ese tema: en aras del bien común debemos garantizar esta obra y terminarla cuanto antes; cuando yo estaba de gobernador el proyecto de agua pedía 2,300 millones, y hoy hablamos de quince mil a 20 mil millones, o sea, entre más tiempo pase debatiéndose, más caro para todos, y reitero que a Los Altos de Jalisco no se les debe de olvidar, ni tampoco a los pueblos inundados”.


Juan Guillermo Márquez, Observatorio del Agua

Ofrecen beneficios sin sustento

“Si antes no hubo debate sobre El Zapotillo fue porque nunca se tuvo información, siempre se habló de beneficios sin sustento, una muestra fue una situación que acusó molestia hace poco mas de un año, cuando anuncian que anualmente se estarían generando mas de once mil empleos por la construcción de este proyecto, y no dijeron como, y yo dije que a menos que esos empleos fueran porque esa agua se la piensan llevar a León con una cadena humana y en cubetas, no se han presentado razones; la gente de Los Altos, en las primeras reuniones que tuvimos el año pasado, le preguntaron al ingeniero Chedid en qué beneficiaba a la región que le quiten el agua, si es escasa […] actualmente hay un gran desconocimiento de la gente, nosotros con recursos legales, hemos ido consiguiendo información pero ha sido muy difícil, no se ha tenido completa, veraz, con acceso público como es obligación en un proyecto en que hay recursos públicos de por medio; dice que quiere debatir una gestión integral de los recursos hídricos, y yo creo que hace falta en la Conagua una instrucción sobre la gestión integral de los recursos hídricos, porque lo único que ven como solución en este tema para las tres regiones, Los Altos, León y Guadalajara, es construir obra, como un modelo de oferta, algo que la propia Conagua decía estaba superado en México, pero está vigente en la práctica; no podemos hablar que un modelo de oferta es una gestión integrada, no, es una estrategia de oferta donde hay que satisfacer la voracidad infinita de las ciudades para que sigan creciendo, y eso no es una gestión integral de los recursos hidricos, y con el trasvase queda claro: la motivación es un negocio, en unos acuerdos que se hicieron hace algunos años”. Los antecedentes demuestran que se optó por El Zapotillo para evitar conflictos políticos dentro de Guanajuato por el agua, “pero no hubo consulta real en Jalisco, “y eso los propios productores lo están objetando, están pidiendo que se declare anticonstitucional la manera en que se hizo esa consulta”.