Zapopan impone Colotlán en el POTmet

Los intereses que buscan desarrollar la zona “no apta” para urbanización al norte de Zapopan se cuelan al plan, apoyados por el alcalde. Zapotlanejo también impuso centralidad.
Es solamente indicativo, asegura director del Imeplan.
Es solamente indicativo, asegura director del Imeplan. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Los municipios de Zapopan y Zapotlanejo han impuesto, contra la propia lógica del Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet), cuatro “centralidades emergentes” en zonas no aptas para desarrollo urbano, pero que responden a la lógica de los intereses inmobiliarios allí asentados.

El caso más alarmante son los dos centros que el gobierno de Pablo Lemus Navarro implantó en el POTmet sobre la carretera a Colotlán, denominados La Azucena y Colotlán, una zona cuya única vía de acceso es esa carretera que conecta a la capital del estado con el sur de Zacatecas y el norte de Jalisco, y que tras 20 años de desorden, agrupa en su parte sur alrededor de 140 mil personas, con servicios precarios tanto en movilidad y pavimentos como electrificación, escuelas y hospitales.

La estrategia la había clarificado el propio Lemus Navarro durante su participación en el Congreso Vivienda y Ciudad que convocó la Cámara Nacional de Vivienda (Canadevi), a finales de mayo pasado, en Puerto Vallarta, y que pasó casi desapercibida para los medios de comunicación asistentes. La grabación íntegra de su alocución está en poder de este diario:

“[…]la parte fundamental desde mi punto de vista es la creación de alianzas, lo que hemos hecho en distintas partes del municipio, por ejemplo, un lugar que se ha puesto como foco de crecimiento importante, y me refiero a la [zona que rodea a] carretera a Colotlán, donde tenemos actualmente alrededor de 140 mil habitantes, y existen expectativas de construcción de vivienda en la zona, de alrededor de 80 mil viviendas más; y si ponemos a cuatro habitantes por vivienda, y que estas se pudieran desarrollar en los próximos siete años, estaríamos hablando de 320 mil personas, más las que teníamos, estamos hablando prácticamente de 500 mil personas…”.

Para el alcalde, no se trata de algo a evitar, no obstante que buena parte de la zona no es apta para ser urbanizada, según las propias definiciones del POTmet. Lo ve como un reto. “Dimensionándolo, es tener otro Tlajomulco en la carretera a Colotlán, de ese tamaño es el reto, ¿qué tenemos que hacer?, […] tenemos que privilegiar llevar servicios e infraestructura a la zona, y la única forma de hacerlo es creando alianzas, por eso he establecido un puente de comunicación y de negociación con la SCT [Secretaría de Comunicaciones y Transportes] en la zona, y con ellos ya están asegurados los recursos para la carretera de cuatro carriles, con cemento hidráulico, hasta el kilómetro 9, sin embargo, estamos en la negociación para aumentarlo hasta el km 11.5 cuando menos”.

Además, buscarán el nodo vial de la carretera a Tesistán, donde comienza la que va a Colotlán, y la ampliación y terminación de las avenidas Ángel Leaño y Federalistas; “en el Consejo Metropolitano está planteado que en 2017 podamos terminar por completo la conectividad de este lugar y adicionalmente vamos a hacer una alianza con la iniciativa privada”.

El comienzo de ese “sueño”, sigue Lemus Navarro, es el arranque de la construcción de una preparatoria de la UdeG; “el rector me dijo, Pablo, tengo una muy buena noticia, tengo 30 millones de pesos para invertir en una preparatoria en Zapopan, pero me tienes que conseguir un predio para la semana próxima o el dinero se pierde; y nos dimos a la tarea de hablar con distintos desarrolladores de la zona, y conseguimos un predio de 30 mil m2, pusimos la primera piedra, y no se van a invertir 30, sino 40 millones de pesos , en esa preparatoria que dará servicio a 3,500 estudiantes”.

Otro amigo inmobiliario le dijo sobre la necesidad de poner una instalación de la Cruz Verde, y Lemus Navarro prometía que esa obra empezaba este mes de julio, además de que esperan levantar un módulo de seguridad; “lo haremos también en alianza con la iniciativa privada, y finalmente, estamos aprobando también dos parques industriales, porque no solamente con servicios vamos a mejorar las cosas; tenemos que llevar empleo a la carretera a Colotlán, para que la gente no se tenga que trasladar forzosamente a distintas partes del municipio, porque ocasionamos un gran caos vehicular en la zona…”.

La alianza con los desarrolladores, concluye, “es aceptar que no podemos solos como gobierno […] creo que es la mejor forma de tener un crecimiento armónico, y sobre todo, en beneficio de la ciudad, pero siempre con una visión metropolitana”.

El POTmet, que fue presentado hace una semana en el Teatro Degollado, permite estas “centralidades emergentes”. El texto dice que las centralidades son la base de un modelo policéntrico de ciudad que incluye centralidades de cuatro tipos: metropolitanas, periféricas, satélites y emergentes. Se determinaron “relacionados a los objetivos del modelo policéntrico de ciudad. Esto permite generar parámetros para establecer indicadores que facilitan medir su consolidación en un futuro y para la implementación de estrategias de desarrollo acordes a su contexto que fortalecen el modelo de desarrollo de ciudades” (página 299 del POTmet). El análisis incluye aspectos como conectividad vial y de transporte, suficiencia de servicios y equipamiento, y robustez de la vida económica allí presente, que influye e irradia a todos los alrededores.

“La medición y ponderación de indicadores en las centralidades permite generar parámetros para la implementación de estrategias de desarrollo acordes a su contexto y en atención a sus particularidades, además de cumplir la función de parámetro para medir y evaluar su consolidación conforme éstas se desarrollen de acuerdo a los instrumentos y mecanismos que los municipios definan”. Las centralidades emergentes son las peor calificadas, pero que aún así, cumplen ubicación estratégica de acceso a recursos que haga que sea viable se les urbanice de modo ordenado.

Ni las dos centralidades emergentes de Colotlán, ni las dos de Zapotlanejo, cumplieron con las mínimas condiciones. Sin embargo, el POTmet es transparente respecto a los motivos de su inclusión: “Como excepción de este método, por petición específica de los municipios correspondientes se incluyen las siguientes centralidades por municipio: En el municipio de Zapopan se integran las centralidades identificadas como Colotlán y La Azucena; en el municipio de Zapotlanejo se integran las centralidades identificadas como Delegación de Matatlán y Delegación de La Purísima…” (pág 280).

En el mapa de la página 228-229 del POTmet se indica con claridad que los centros emergentes de Zapopan y Zapotlanejo no cubren condiciones para ser urbanizados, tras analizarse las siguientes variables: costo de construcción determinado por la pendiente del terreno, riesgo de deslizamiento por pendiente del terreno, zonas propensas a inundación, distancia hasta núcleos urbanos, distancia hasta vías de comunicación, capacidad de carga del transporte público, distancia hasta servicios de agua potable y alcantarillado, distancia hasta riesgos antrópicos. En ambos casos son suelos de aptitud baja a muy baja de urbanización.

Entre los dueños de los terrenos de la zona, destaca el presidente de la Canadevi Jalisco, Carlos Salcedo, quien fue frenado por el anterior gobierno zapopano en su tentativa de construir 33 mil viviendas por estar en una zona sin servicios y que extiende la frontera de la ciudad (MILENIO JALISCO, 16 de marzo de 2015).

No es inevitable: IMEPLAN

La eventual construcción en siete años de un enorme centro urbano sobre la carretera a Colotlán no es ineludible aunque en el POTmet se haya indicado la posibilidad, dijo el titular del Instituto Metropolitano de Planeación, Ricardo Gutiérrez Padilla. 

“Es que es muy simple, primero, si un ordenamiento federal o estatal en materia de ordenamiento ecológico, determinan que es un área de conservación y no de desarrollo, no hay posibilidad de desarrollo; segundo, el municipio puede revisar sus planes de ordenamiento ecológico locales, claro, pero tendrá que hacer en armonía con los criterios federal y estatal, no pueden contravenirlos; en el POTmet hay una cierta indicación de posible viabilidad, condicionada o restringida, es un criterio indicativo, pero la norma federal y la norma estatal son primacía, prevalecen”, aseguró.