Zapateros bajan el ritmo de producción

Los empresarios aseguraron que en 50 años no se había visto una problemática similar; aseguran que se debe a la invasión del zapato chino en el municipio.

León, Gto.

A consecuencia de la invasión del calzado chino, los zapateros de León han tenido que recortar su personal hasta en un 60 por ciento, reducir los horarios de trabajo e incluso, aceptar pérdidas económicas considerables.

“La estamos pasando muy mal, de tres años para acá hemos ido a la baja, mi plantilla era de 120 personas y ahorita me quedan como 15”, confirmó el señor Gregorio Márquez Gutiérrez, dueño de la empresa Tom Bake.

En donde hace tres años producían mil 200 pares de calzado al día, cuando ahora, la cantidad máxima que llegan a fabricar es de 500 pares.

“Lo que antes hacía en un día, ahora lo hago en toda la semana. Para mí es más fácil ya cerrar, pero lo hago por mi gente, estoy trabajando para sacar para ellos, sin utilidad, no hay ganancia, sale solamente para pagar los gastos”, dijo.

El señor Gregorio es la tercera generación de su familia que continúa la tradición de la industria del calzado, y asegura, en los más de 50 años que tiene de vida, jamás vivió una situación así. Nunca presenciaron crisis, por el contrario, las ganancias eran millonarias.

“Esta planta era de mi padre, yo la heredé y nunca pensé que nos llegara a ir tan mal. Antes había muchas utilidades, nos dábamos el lujo hasta de estrenar coche cada dos años, ahorita pues ya no, a penas y sale para los gastos”.

La empresa Tom Bake por más de 70 años realizó cientos de estilos y decenas de líneas. Tenis, zapato formal, valerina, huaraches, botas, asegura que no hubo estilo que no vendiera.

Sin embargo, mencionó que ahora tuvo que cambiar su giro a la producción de bota industrial, en donde dice, son menores las pérdidas.

Otro de los fabricantes que confirmó la crisis más grave que ha vivido el sector del calzado en la ciudad, fue José de Jesús Rodríguez Soto de CAMPS Shoes. Quien explicó que por lo menos en lo que va del año han despedido a 30 personas, los sábados ya no se laboran y entre semana se ha reducido el horario de trabajo una o dos horas.

“El problema ha sido más fuerte en estos últimos meses porque los pedidos han bajado demasiado, hemos tenido que recortar gente y reducir las jornadas. Hace tres años no hemos podido repuntar, nos hemos estado al 80 y al 60 por ciento de la capacidad de la empresa”.

En CAMPS Shoes actualmente trabajan 80 personas y producen 6 mil pares de calzado a la semana, mientras que hace algunos años producían más de 11 mil pares semanalmente, por lo que incluso, tuvieron que abrir una planta más, la cual, el año pasado tuvo que cerrar.

Este fabricante coincidió en los argumentos que el líder del Consejo Coordinador Empresarial de León le presentó al Presidente Enrique Peña, al señalar que el costo en que se venden los calzados chinos ni siquiera cubren los costos de la materia prima de los zapatos mexicanos, por lo que es imposible la competencia en los precios.

“Es imposible competir porque el costo de la suela es de 50 pesos y los zapatos chinos te los dan en eso, entonces en lo único que podemos competir es en la calidad. Lamentablemente es una cadena, al no tenemos nosotros trabajo y al ellos no estar ganando bien, si necesitan unos zapatos, no les queda más que comprar de los chinos”, señaló.

José de Jesús Rodríguez Soto explicó que lo único que les ha restado ha sido ofrecer sus productos con materiales nuevos e innovaciones en los procesos, pero sobre todo, ayudarse entre las mismas empresas maquilando.

CAMPS Shoes optó por negociar con algunas de las empresas más importantes de la ciudad para maquilarles sus productos y así, poder tener más ingresos y evitar despedir a más personal. Semanalmente les maquilan mil 500 pares a CURT, Capa de Ozono, Price Shoes y Gosh.