Rechaza conflicto de intereses de Casa Faya

Yeye Romo, director de Cultura en Gómez Palacio, está dispuesta a cualquier revisión que le pidan, ya que dice no tiene nada que esconder, pero sí mucho que señalarle a la Contraloría Municipal.
La directora de Cultura en Gómez Palacio, Yeye Romo, dijo que no maneja ningún peso. Está dispuesta a cualquier revisión que que quieran hacerle.
La directora de Cultura en Gómez Palacio, Yeye Romo, dijo que no maneja ningún peso. Está dispuesta a cualquier revisión que que quieran hacerle. (Miguel Ángel González)

Gómez Palacio, Durango

La directora de Cultura en Gómez Palacio, Yeye Romo Zozaya, rechazó que exista un conflicto de intereses en las obras de rehabilitación de la Casa Faya que habilitará al Museo de Historias y dijo que sí hubo recomendación de un esposo de una sobrina Jesús González, fue para restaurar con trabajos de carpintería en las puertas de esa finca, trabajos que desde hace un año realizó y en los que se le ha negado el pago, pero que en nada implica un posible favoritismo al no ser un familiar directo.

Hizo ver que está dispuesta a cualquier revisión de la Contraloría Municipal, como lo hizo saber el alcalde José Miguel Campillo Carrete, al reiterar que no tiene nada que esconder y mucho que señalar en cuanto a incumplimientos de esa dependencia.

Sin embargo, dijo que esperaría que esa misma revisión se haga a la Dirección de Obras Públicas, al señalar que es ahí donde provienen muchas inconsistencias y obstáculos para avanzar en el proyecto.

“Es falso ese señalamiento: Yo no manejo ningun peso, ni siquiera para comprar papel de baño, pues para eso tengo que hacer una requisición”, dijo.

Al pedir el derecho de réplica, la funcionaria manifestó que desde la aprobación de este proyecto se han venido presentando una serie de obstáculos por parte de esa otra dependencia municipal.


Lo anterior se deriva al anuncio hecho por el alcalde José Miguel Campillo, de ordenar una investigación que al parecer una foto que se filtro en algunas redes sociales en la que aparece la titular de Cultura, Yeye Romo, de tener secuestrado el Museo de Historia y señalar un conflicto de intereses para favorecer a un hermano y a un primo en las obras de rehabilitación de la Antigua Casa Faya.

Partiendo de que desde el 25 de octubre fueron radicados los recursos por parte del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural en los Estados –PAICE- que ella gestionó directamente y que fue hasta el 2 de marzo del 2016, en que se emitió un fallo en la licitación de la obra que favoreció a la empresa ARESA de Agustín Arellano, pues no se han atendido recomendaciones que ha venido haciendo el Comité de Seguimiento y Contraloría Social que encabeza Eduardo Castañeda, cuando su función es precisamente esa y la dependencia debe de acatarlas.

La titular de Cultura dijo que no existe temor a cualquier revisión por parte de la Contraloría Municipal y exhibió los documentos firmados y sellados donde se emiten recomendaciones que la parte de Obras Públicas, no ha respondido y rechazó que exista algún desvió de fondo a ese respecto.

Dijo que si le hacen señalamientos, es por la envidia que le tienen por trabajar mucho por Gómez Palacio.

“Mire, no estoy aquí por simpática verdad y nadie somos monedita de oro. Lo que sí, y queda muy claro, es que nadie me puede echar por tierra es que he trabajado mucho y el trabajar y exigir y señalar, implica tener enemigos o por lo menos que les parece que esta mal. Enemigos de aquí mismo”, dijo.

Incluso solicitaron una audiencia desde el primero de julio al presidente municipal, José Miguel Campillo, para plantearle los requerimientos en el proceso de rehabilitación del Museo de Historia Antigua Casa Faya, pero es fecha que no han recibido respuesta.

Por último, dijo que el colmo de este conflicto, es que ahora al coautor del Proyecto de Rehabilitación de la Antigua Casa Faya, al arquitecto Gustavo Montes, quien desde un principio fue asignado a la Dirección de Cultura, ahora de Recursos Humanos lo están requiriendo en transferencia a la Dirección de Obras Públicas, a lo que se niegan rotundamente.