Volvieron a llover pétalos

Los productores de rosas de la región donaron aproximadamente una tonelada de pétalos para “bañar” a todos los fieles dentro del templo.
Los productores de rosas de la región se comprometieron a no llevarle flores a la imagen, sino a deshojarlas y hacerlas caer...
Los productores de rosas de la región se comprometieron a no llevarle flores a la imagen, sino a deshojarlas y hacerlas caer... (Arturo González)

Pachuca

Cuenta la historia que hace más de 200 años un hacendado se posó ante los pies del Cristo que se encuentra en el altar de la iglesia de la Purísima Concepción en Mineral del Chico para pedirle sanara a su hijo. De concedérsele el milagro, el creyente prometió llenar el recinto de rosas; compromiso que poco después tuvo que cumplir.

Los habitantes del lugar, al ver la gracia que se le había concedido a aquel hombre, comenzaron a prometer lo mismo a cambio de algunos favores divinos. Con el tiempo la devoción aumentó y fueron los productores de rosas de la región, quienes en búsqueda de aumentar sus ventas se comprometieron no a llevarle flores a la imagen, si no a deshojarlas y hacerlas caer desde las alturas de la iglesia. Así nació la ahora conocida  “lluvia de los pétalos”.

Año con año se lleva a cabo en la parroquia y en esta ocasión atrajo a más de 10 mil  turistas que desde temprana hora esperaron en el centro de la cabecera municipal para entrar a la capilla.

El responsable de la organización del evento religioso, Armando Monsalvo Pérez, asegura que la afluencia de gente se da porque los visitantes atribuyen poderes curativos a los pétalos.

En esta ocasión los productores de rosas de la región donaron aproximadamente una tonelada de pétalos para “bañar” a todos los fieles, quienes al verlos caer agarraron chamarras, gorras y sombreros para recabar la mayor cantidad posible.

El momento cúspide de esta lluvia de pétalos, que no dura más de dos minutos sucedió cuando el párroco, al comienzo de su sermón dijo “Gloria al Señor”. 

La misa continúa normalmente y resalta la grandeza de Dios y el amor que profesó a los hombres al entregarles a su hijo Jesús.

Se debe destacar que la Lluvia de Pétalos, evento único en su tipo en el mundo, conmemora  la resurrección de Cristo, por ello se realiza el domingo de Pascua aunque durante los últimos años, como una estrategia turística, los habitantes de la zona la disfrutan desde el sábado y al día siguiente se le dé preferencia al paseante.

La iglesia en donde se realiza la ceremonia data del año 1725 y entre sus muros se ven las imágenes de varios santos como la Dolorosa, La Purísima Concepción o el Cristo del entierro.

El secretario de Turismo de Mineral del Chico, David Hernández Moedano, informó que  durante el presente periodo vacacional fueron visitados por más de 90 mil personas, cifra que se prevé aumente en el transcurso de la próxima semana.

Este rincón, ubicado en el Corredor de la Montaña hidalguense a sólo 8 km de la capital del estado, esconde entre la neblina, tranquilas e irregulares calles que denotan la tradición de un antiguo pueblo minero.

La vista que ofrece el Chico es única: verdes y frondosos paisajes cubren casi en su totalidad los techos rojizos que conforman el pequeño poblado, fundado hace más de 440 años como consecuencia de la fiebre por el oro y la plata.

 Hoy no es su riqueza mineral  la que atrae a cientos de visitantes de todo el mundo. Son el pasado minero que se conserva en la memoria de sus habitantes, su gastronomía y la posibilidad de practicar diversas actividades ecoturísticas entre sus valles y lagunas.