Luchan por la inclusión social... con su música

El andar de este grupo musical con sus integrantes con capacidades diferentes no ha sido fácil, pues a decir de su líder Roberto Ruiz, la discriminación sigue siendo una gran barrera.
Es a través de la música como llegan a los corazones de la sociedad.
Es a través de la música como llegan a los corazones de la sociedad. (Jesús Jiménez)

Tampico

La agrupación Voluntad Sin Límites cumplió ocho años de existencia, tiempo en el que ha luchado por consolidarse y por encontrar los reflectores que se les han negado en diferentes lugares por la condición de sus integrantes, quienes han vivido en carne propia la exclusión social por ser personas con capacidades diferentes, y que aún así, sueñan llevar el romanticismo de su música por toda la República Mexicana.

Fue la inquietud de Roberto Ruiz Vega, quien padece secuelas de poliomielitis y Rafael Trejo, el motivo por el que desde hace ocho años comenzó el andar del grupo musical que el pasado 18 de marzo festejó con un concierto, el cual se desarrolló en el Teatro Experimental del Espacio Cultural Metropolitano de Tampico, mejor conocido como Metro.

El líder y baterista del grupo cuenta lo duro que han sido ocho años de trayectoria, lo cual se dice fácil, pero es tiempo en el que se han topado con pared, con trabas y con frases dilapidantes como “no se puede”, al tiempo en el que también se les han cerrado puertas en la cara.

“Se sigue preservando la idea de cierta marginación, de cierta exclusión social hacia las personas con discapacidad, pero teníamos la intención e ilusión, así que poco a poco fuimos reuniendo lo necesario para arrancar”, declaró Roberto Ruiz.

Con instrumentos de medio uso que Roberto y Rafael, que se conocieron en el coro de la iglesia, decidieron conformar una agrupación y lanzaron una convocatoria en los medios de comunicación, la cual, ante todos los pronósticos, tuvo una amplia respuesta.La esencia de Voluntad Sin Límites y una de sus motivaciones, según el líder de la banda, es: “Si Ray Charles y Andrea Boccelli se hubieran detenido, se hubieran quedado encerrados, el mundo jamás hubiera conocido su talento”. 

Así que arrancaron con ocho integrantes de los cuales solamente quedan Roberto Ruiz Vega, líder y baterista; Graciela Tristán (secuelas de poliomielitis), vocalista; y el músico invidente Carlos Bolaños, quien se adueñó de las percusiones.Tenían lo elemental para iniciar: instrumentos, amor a la música, material humano, talento y sobre todo, actitud de superarse y demostrarle lo contrario a todos aquellos que a lo largo de sus vidas les habían dicho que no podrían hacer algo.

“Empezamos con un repertorio exclusivamente de música romántica, pero con muchos cerrones de puerta porque nos decían “nombre Roberto, eso no se puede (sic).

Satisfactoriamente un tiempo después regresé con esos mismos funcionarios que habían dicho que no con nuestra primera invitación para que nos viera en el Festival Internacional Tamaulipas 2006, que fue cuando nos dieron la oportunidad aquí en el Metro”.

Habían logrado tal vez lo más complicado, que las autoridades los pudieran apoyar y fue trascendental para hacer un recorrido por 15 municipios de Tamaulipas, lo que en ese momento, ya era un sueño hecho realidad, relata el líder del grupo.

Durante la mayoría del tiempo no se contó con el apoyo del propio gobierno municipal de Tampico, fue por eso que muy pocas personas los conocen en la ciudad, en la zona sur de Tamaulipas.Sin embargo, fue en el inicio de esta administración que parece que retoman fuerza, ya que apenas arrancó el periodo de gobierno y los invitaron a formar parte de la cartelera cultural del domingo, lográndose presentar en la zona peatonal de la ciudad y ante de decenas de personas que fueron testigos de su talento histriónico.

“Fíjate que anteriormente no habíamos tenido la oportunidad que en pocos meses nos abrió la puerta, sobre todo la Dirección de Cultura, ya que se trata de gente con la que tuvimos relación en el Metro y hemos actuado en la plaza de Armas. A veces nos preguntan que de donde somos porque no nos habían visto”, subrayó.

Paulatinamente se han visto avances en el trato a las personas con capacidades diferentes, pero ha sido a paso muy lento, recalcó Ruiz Vega, ya que en la actualidad todavía pueden escuchar comentarios discriminatorias en los lugares en los que se presentan.

“En forma general hemos visto algunos avances, algunas mejorías en el ámbito del mundo de las personas con discapacidad y aún hay muchas cosas por hacer, esa sensibilidad social para que se siente todo mundo integrado a esa sociedad y la única diferencia es que nos ha tocado vivir de una forma diferente, limitado, pero que tenemos derecho a la participación completa”, recalcó.

Con el paso del tiempo en el grupo han rotado elementos y en la actualidad Juan Tomás Ferretiz, acordeón; Joel Osorno, en los teclados; y Sandra Grimaldo, segunda voz; Alex Martínez, guitarrista y vocalista; y Josué Zárate, bajo electrónico, complementan a Voluntad Sin Límites.  

Explican que son un ejemplo para los jóvenes, para las nuevas generaciones y para todas aquellas personas a las que en algún momento de la vida les han dicho que no pueden lograr sus objetivos.“Mucha gente cree que aplastarse un dedo es acabarse el mundo, y nosotros les mostramos otro aspecto con una actitud guerrera, positiva y llevando ese mensaje a mucha gente que ha estado en los sitios en los que nos hemos presentado y hemos llevado nuestras canciones”, recalcó.

A corto plazo el grupo tiene dos objetivos para continuar enriqueciendo la trayectoria, el primero es gravar una segunda producción discográfica y el otro se basa en salir de Tamaulipas, de presentarse en otros puntos del país, una meta que no ven tan lejana.“Solamente una vez hemos brincado los límites de Tamaulipas y fue al estado de Veracruz, pero  bueno, siempre estoy tocando puertas promocionando al grupo y tenemos varias posibilidades de estar en la zona conurbada de Monterrey, Nuevo León”, sostuvo,Hoy en día otro obstáculo es la música, aseguran, ya que ellos buscan interpretar canciones románticas y todas aquellas que sirven para bailar; sin embargo las nuevas generaciones han adoptado música que está dejando de lado los valores, cayendo en la violencia, en las groserías e incentivando la agresividad.

“Siento que ha habido una pérdida de valores generalizada, que está en el radio y lo que está mucho son canciones que hablan del desamor, despecho, violencia e inclusive atentan de la buena educación y de las formas de conducta correctas”, aseveró.Hoy en día los integrantes se pueden sentir orgullosos de su labor la cual se les han resaltado en diversos escenarios de Tamaulipas, aún y cuando persisten las conductas discriminatorias, las cuales afectan, pero reconocen, han servido para darles fuerza y seguir adelante con paso firme.

“En ningún momento decidió tirar la toalla aunque pasaron por muchos obstáculos, adversidades y sobre todo obstáculos sociales que eran. Tengo una trayectoria de un hombre que ha trabajado por su cuenta, que ha viajado y que ha visto varios aspectos de las personas con discapacidad, entonces con esa forma de ver las cosas me lancé con seguridad a hacer las cosas y que podíamos salir adelante”, enfatizó el líder de la agrupación.