Volaron ladrillos, piedras y tubos de plástico contra taxis

Todavía falta cuantificar las pérdidas económicas, tanto por los daños como por los cierres de negocios en el sitio.
Los civiles pedían que los choferes se retiraran de la avenida.
Los civiles pedían que los choferes se retiraran de la avenida. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Piedras, palos, tubos de PVC y otros objetos volaron por el aire. El blanco principal fueron casi una decena de taxis que ayer participaron en el megaparo de miles de taxistas contra la regularización de las Empresas de Redes de Transporte (ERT) en el Centro Histórico de Guadalajara.

El enojo no pudo más con un grupo de civiles, a quienes la autoridad identifica como “gente que opera a los alrededores de la Plaza de la Tecnología” y quienes se enfrascaron en un enfrentamiento contra los taxistas que participaban en su marcha.

“¡Lárguense!”, les gritaron los civiles a los choferes de los carros amarillos y el conflicto inició cerca de las 13:30 horas justo al ingreso de la Plaza de la Tecnología, situada sobre 16 de Septiembre.

Las palabras se quedaron cortas y comenzaron las agresiones físicas, “quiébrale los vidrios”, gritó uno de los jóvenes, al mismo tiempo, otro individuo golpeó en cinco ocasiones el cristal lateral de uno de los taxis hasta que logró romperlo, acción que celebraron sus compañeros.

Taxistas reaccionaron igual con violencia, retaron y lanzaron objetos a los sujetos que en ese momento ya estaban armados con tubos de PVC y algunos palos.

“¡Déjate venir cabrón!”, gritó un taxista, invitación a la cual no se negó uno de los jóvenes que acertó un golpe frontal con el tubo de plástico que portaba, pero cuando regresaba triunfante a su guarida, el interior de la plaza, no pudo esquivar la pedrada que lanzó otro de los ruleteros y le impactó de lleno en el costado izquierdo del torso.

Un policía de Guadalajara se colocó de manera valiente en medio de ambos bandos, con las manos extendidas y confiado a que los rijosos respetarían su uniforme trató de calmar los ánimos, pero no fue suficiente, la cantidad de proyectiles que salían disparados de un lado a otro se incrementó de manera considerable.

Justo en ese instante las cosas se salieron de control.

Por un momento los taxistas se sintieron vencedores y continuaron lanzando objetos contra los muros y cristales de los locales de la plaza sin percibir respuesta alguna.

En menos de un minuto la dinámica cambió, desde lo alto de la plaza comenzaron a volar los objetos más primitivos que había en el lugar, ladrillos y piedras del tamaño de una caja de zapatos, arrojaron también extintores, sillas y otros artículos, la mayoría impactó contra los pocos vehículos que no fueron retirados del lugar, aunque también resultaron afectadas luminarias, mobiliario público y algunas personas entre ellas una oficial tapatía, algunos comerciantes, una reportera y varios taxistas, ninguno de ellos con lesiones de gravedad.

El enfrentamiento se prolongó por más de 15 minutos hasta que los antimotines ya eran suficientes en número como para asustar a cualquiera, la estrategia entonces fue conformar un cerco de dos calles a la redonda de la plaza y desalojar el inmueble, después entrar por quienes ahí se resguardaban.

“Son personas que operan alrededor de la zona”, señaló Eduardo Almaguer, fiscal general de Jalisco, mismo que confirmó haber desplegado 400 efectivos para tomar el control del lugar, mientras tanto, los taxistas dieron por terminada la manifestación que se vio opacada y desplazada mediáticamente por los actos violentos, que una vez más, fueron los protagonistas en el primer cuadro del Centro de la ciudad.