Infonavit incumple misión social en mejoras a casas

La empresa Monex acapara el 50% de los créditos, puede ir desde 4 hasta 46 mil 855 pesos. En caso de causar baja en sus empleos el adeudo es recuperado del dinero que el acreditado tiene.
La empresa Monex acapara el 50% de los créditos.
La empresa Monex acapara el 50% de los créditos. (Aldo Cháirez)

Gómez Palacio, Durango

A nivel nacional, las cifras del Infonavit parecen alagueñas en 2013, sobre todo en la línea IV orientado a créditos para el mejoramiento de vivienda, rehabilitación o ampliación.

De 618 mil 046 créditos ejercidos, un 44% fue para atender a ese segmento de solicitudes y Durango es una de las entidades que destacó entre los primeros lugares.

El informe pareciera normal y exitoso, a no ser porque ese concepto del crédito para Mejoramiento de Vivienda es fondeado por particulares como el Grupo Financiero Monex, que en su página http://www2.monex.com.mx/personas/renueva_tu_hogar_infonavit_855 se denomina "Renueva tu Hogar Infonavit", es decir, es derivado de un convenio con el instituto.

Fue impulsado por la administración de Felipe Calderón, bajo la administración Víctor Manuel Borras, como director de Infonavit, con empresas como Monex, ABC Capital y Banca Mifel y refrendado en 2013 bajo la dirección de Alejandro Murat, pero ya sólo con Banco Monex y Multiva.

Se trata de un crédito que puede ir desde 4 hasta 46 mil 855 pesos y será descontado vía nómina.

La única garantía será la Subcuenta de Vivienda del trabajador, es decir, que en caso de incumplir o de causar baja en sus empleos, el adeudo pendiente es recuperado del dinero que el acreditado tiene.

De acuerdo a los resultados del Programa de Crédito Global por Línea 2013 con fecha al 8 de diciembre, en Durango se había fijado como meta 3 mil 510 financiamientos, pero cerró el ejercicio con 10 mil 532 créditos, equivalente a unos 214 créditos por semana según estimaciones.

El problema no sólo está en que Infonavit presume con dinero ajeno, sino que los créditos al no tener una supervisión, son utilizados a todo menos al objetivo de rehabilitar las viviendas.

Peor aún, a la aprobación de estos créditos los “beneficiarios” son merecedores de una tarjeta, con la que la gente puede obtener hasta un 20% del crédito.

El objetivo social no se cumple, pues no hay compra de materiales, no se contratan albañiles, ni se genera un mejor entorno familiar. Eso sí, las deudas aumentan.