Cambio climático afecta ventas en viveros de La Laguna

Aún con la llegada de la primavera, han sufrido una debacle en comparación a otros años pues las lluvias y el granizo impiden que las personas piensen en invertir y arreglar sus jardines.

Lerdo, Durango

Las ventas en el Vivero San Isidro, el más antiguo y grande la Comarca Lagunera, debieron esperar a que pasara la primavera acompañada de lluvias atípicas y fuertes granizadas, motivo por el cual sus propietarios aseveran, el cambio climático ha afectado al negocio.

"Hemos estado bien, gracias a dios, pero el cambio climático nos ha tocado y desestabilizado con temporadas de granizada y lluvias fuertes".

Pedro Balderas júnior, indicó que el cambio climático no sólo parece afectar a las estaciones del año pues ha desestabilizado el mercado de la venta de plantas, árboles y flores.

"La gente duda a la hora de querer arreglar su jardín, de hacer compras, porque es cierto que entró la primavera el 21 de marzo con cambios inesperados, lluvias y granizo. La gente así no viene".

Acompañado de su madre, la señora Rebeca Antuna López, este joven vendedor aseveró que los desfases en cuanto a la entrada de la primavera, que en la Comarca Lagunera se caracteriza por una temperatura cálida y cielos despejados, recorrieron mentalmente la etapa de la compra y venta de plantas de ornato.

"Si seguimos así parecerá que la primavera entrará en mayo o junio para nuestro negocio que es la jardinería. Ahorita están repuntando las ventas pero para marzo de años anteriores esto estaba lleno de gente y sobre todo de plantas", indicó Pedro.

Por su parte la señora Rebeca explicó que el vivero abrió sus puertas en el año de 1966, siendo propiedad de quien fuera su suegro.

"Este es un negocio de gran tradición, cuando vienes a Lerdo debes visitar los viveros y luego ir a tomarte una nieve de Chepo en la plaza de Armas".

"Este lugar es para adquirir plantas pero lo han tomado como un sitio de esparcimiento, un pretexto de paseo y complemento", apuntó la señora.

Tanto esta matrona como Pedro y Alejandro Balderas, sus hijos, indicaron que el Vivero San Isidro es año tras año visitado no sólo por habitantes de la región sino por viajeros originarios de Chihuahua y Zacatecas.

"Es un lugar de tradición porque son los más grandes viveros, tenemos una superficie cuadrada de 2 mil metros y se encuentra de todo en cuanto a vegetación", apuntó Pedro.

Doña Rebeca también complementó. En cuanto a flores las más demandadas son el geranio, el rosal, en tanto que el producto más demandado es el pasto en rollo.

"De árboles frutales lo que más nos piden son los cítricos: el limón, el naranjo y también el durazno aunque no es de la familia", refirió doña Rebeca quien agregó, a pesar de que los costos de flete se han incrementado de los 9 y 10 mil pesos hasta los 14 mil, los precios unitarios en su negocio se mantienen en beneficio de los consumidores.

La fórmula, aseveraron, es que son proveedores de otros negocios ubicados en Francisco I. Madero, Parras de la Fuente, San Pedro de las Colonias y Matamoros, Coahuila, pero de igual forma en negocios pequeños radicados en Tlahualilo, Durango, así como los municipio de Monclova y Acuña, en Coahuila.

"Además tenemos buenos precios y abrimos de 7 de la mañana y por arranque cerramos hasta las 8 de la noche".

"La fórmula para mantenernos ha sido atender bien a nuestros clientes; aquí venían los jugadores del Santos como Olaf Heredia; se sentaba a platicar de fútbol y de política con mi papá".

Alejandro también participó en la charla y reveló que en el vivero ya se produce planta y la que no es local, la llegan a aclimatar.

"Muchas son de climas parecidos y algunas ya las hacemos en Lerdo. Pero las que provienen de climas diferentes aquí las logramos aclimatar poco a poco. Nosotros producimos cipreses, cedros, rosales, alfombrillas y dormilonas", detalló Alejandro quien orgulloso, comentó que el negocio es atendido no sólo por él y por Pedro, sino también participan sus hermanos Jesús y Milagros.