"Vita Uva es uno y Rafael es otro"

Con más de 55 años de trayectoria, Rafael Castillo mejor conocido como "Vita Uva", comenta que ha sido tanto del agrado de pequeños y grandes. Dijo que el día que se vaya lo hará tranquilo.
El payaso forma parte ya de la cultura de la Comarca Lagunera.
El payaso forma parte ya de la cultura de la Comarca Lagunera. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Los años no pasan en vano y el físico le empieza poco a poco a cobrar facturas pendientes. Su rostro refleja ya arrugas que lejos de avergonzarle, le dan gran satisfacción. Su mirada de ojos color olivo, quieren ver un Torreón en paz.

En lo que fue un ejercicio psicológico, en que pareciera estar entrevistando dos personalidades distintas, en esta ocasión Rafael Castillo Estrella, el hombre que da vida al payaso Vita Uva, recuerda con nostalgia sus juegos infantiles afuera de la vecindad ubicada en el barrio de La Merced en la ciudad de México.

Luego de alrededor de 55 años de trayectoria, no sólo ha sido la admiración de niños, sino de también de grandes, quienes le han propuesto embriagarse, fumar marihuana e incluso lo han intentado extorsionar.

Profundamente guadalupano, agradece estar con vida y solo quiere seguir exponiendo su humor blanco en la tierra, en tanto Dios no lo llame a presentar un espectáculo celestial.

¿De niño cuáles eran sus juegos favoritos?

Baleros, trompos, jugar al torero, un poco futbol en el parque Venustiano Carranza, por calle de Juan de la Granja en México.

En una ocasión en un baldío ubicado cerca de la iglesia de San Jerónimo, filmaron una escena la película Los Olvidados, y allí nos dijo la producción que nos subiéramos a los jueguitos y nos pagaron con dulces, aguas, refrescos, golosinas para realizar una escena, allí fue mi primera intervención en la farándula.

Antes que Vita Uva, está Rafael Castillo… ¿Que había antes de este emblemático personaje?

Yo vendía jugos de uva junto con el mago Machichic, quien me propuso acompañarlo en sus giros mientras yo vendía los jugos. Fue en San Luis Potosí donde me inicié personificándome tipo Resortes para interactuar juntos en las presentaciones.

Tiempo después en Torreón conoce a Mazacuata, mi mujer, nombre que le pusieron en una caravana musical con magos, bailarinas, grupos musicales y un faquir en Tehuacán.

Yo quería ser un gran cantante y artista, pero estar de gira por muchas ciudades del país, provocó que por mucho tiempo no viera a mi jefa.

Luego me hablaron para decirme que regresara a Torreón pues mi jefa estaba malita. Nos venimos de Orizaba y cuando llegue ya no la encontré con vida.

"Sigo haciendo reír, así que no le pido nada a la vida", dijo.

¿Qué le provocó esta situación?

Una cosa muy triste, duré mucho sin verla y ya no la alcance con vida. A los tres o cuatro días empezamos a trabajar Mazacuata y yo a pesar del dolor, así anduvimos trabajando. 

¿Este camino no ha sido fácil?

No es fácil y para conservarse uno, luego de tanto tiempo con el Vita Uva ha sido de mucha lucha. Otros compañeros utilizan el doble sentido para tener trabajo, se llevan con la gente, esto no es lo mío.

¿Cómo mantener ese humor blanco?

A caray, caray... Cuando yo trabajé con Capulina él fue quien me dijo: Lo tuyo es lo blanco, como yo, porque compañeros que se meten al doble sentido se acaban.

Hoy muchos me lo agradecen, papás que crecieron conmigo me contratan para la fiesta de sus hijos, precisamente por el humor blanco, porque sigo conservando mi mente limpia, sin cochambre.

Hablar de humor blanco se refiere a un ser humano inocente, de buenos sentimientos. ¿Es así Vita Uva atrás del maquillaje y sin peluca?

Detrás del maquillaje y sin peluca no hablo mucho, soy muy serio y callado. Cuando me pinto, como que nace un ser dentro de mí, como que algo se posesiona de mi, y me hace ser este personaje y su humor.

La peluca es para complementar el maquillaje de la cara de Vita Uva, hay canas pero no muchas.

Allí hay un hombre que le da vida a Vita Uva....

Será Rafael no… jejeje. Yo soy normal como cualquier persona, pero pintado cambio totalmente. Sin maquillaje son una persona sin chiste, como cualquiera.

¿Tiene horarios Vita Uva?

Si claro, me despinto y me la paso en casa sin hacer nada. Me tardo en pintarme alrededor de una hora, hay que rellenar las arrugas de pintura.

¿El tiempo cobra sus facturas? ¿Ha llegado el momento en que canse Vita Uva a Rafael Castillo?

De repente sí. Cuando hay muchas fiestas seguidas, ay caray, caray, si se cansa Rafael.

¿De qué se alimenta Rafael, que lo inspira, qué lo hace reir?

Me alimento de gorditas de la calle. Yo soy normal como cualquier otra persona; no me creo mucho, no soy nada ni somos nadie. No me creo nada porque la televisión es arriba y abajo, he visto a tantas personas que se creen mucho, en la calle no pueden saludar a la gente en la calle.

Quienes me conocen sin pintura, los saludo normal, quien me conoce como Vita Uva también es un compromiso para mí, a la gente, me debo a ellos, al público y que les haga un desaire.

¿Es un personaje emblemático para los adultos, pero de diversión para los niños?

Los niños de antes eran muy nobles y fáciles  de entretener. Ahora son muy diferentes. Esto me ha obligado a cambiar mi espectáculo, pero siempre guardando el humor blanco.

Conmigo los niños se portan bien. Por mi no hay inconveniente en atender a la gente sea donde sea, yo me debo al pueblo, yo voy a una fiesta sea donde sea. Otros compañeros son selectivos y eligen a qué colonia ir y a cual no.

Yo voy a todos lados, haya gente mala o haya gente mala, la gente me recibe con gusto. Me dijeron: "Quibo yuju yuju, ándale échate un toque"... jajaja.

"Vita Uva es uno y Rafael es otro", mencionó.

¿Es verdad que le han ofrecido fumar marihuana?

Si lo han hecho... jajaja. Me han dicho "Ándale Vita, fúmale, échate un toque y luego nos traes unos tacos..." jajaja. Pero no, nada de eso. Si he ido a colonias conflictivas sin problema, pero no le hago a eso. 

De ojos color verde olivo… ¿Qué mirada tiene del Torreón actual donde la inseguridad ha tocado a muchas personas?

Si a mí también ya me han llegado, pero me ven y me dicen "No Vita… mejor síguele con tus payasadas, que Dios te ayude".

Han querido extorsionarme, me han hablado por teléfono o en la calle llegan y me interceptan. Hubo una ocasión en que yo iba en un taxi y se empareja una camioneta y gritaron: "Yuju yuju, Vita Uva" y sacan unos cohetotes "… Cuídate, que Dios te ayude", gritaron y se retiraron tranquilamente.

También en una gasolinera rumbo a Senderos de una camioneta blanca me hablaron, baje del taxi y me acerqué: "Ándale Vita Uva, échate un pisto”, me invitaban, pero si les dije que no podía tomar porque andaba trabajado: “Luego nos los echamos…”, les dije.

¿Cómo le gustaría ver a Torreón?

Ojalá y Torreón sea como antes. Me acuerdo que antes en las esquinas las familias sacaban sus sillas, uno andaba jugando en las calles. Ojalá la seguridad vuelva a ser como antes.

La Morelos, de la Plaza de Armas a la Alameda, los comercios estaban abiertos, las familias de un lado a otro, con algodones, globos, golosinas, los niños con sus triciclos paseando con sus papás, ahora está difícil, los negocios están cerrados.

Ojalá y todo sea como antes. No sé si lo vea, ojalá sí, es un Torreón de historia al que hay que mejorar su imagen en otras ciudades, que haya una buena promoción de la ciudad.

Usted es también parte de la historia de Torreón. ¿Cómo ve Rafael Castillo el futuro de Vita Uva en cinco, diez o más años?

No sé. Quizás al rato ya ni siquiera se acuerden del personaje. Pero yo se que Vita Uva es parte de la historia luego de tantas generaciones y siguen queriéndolo en la actualidad.

¿Piensa en el retiro?

Pues no, digo, si me retiro ¿quién me pensiona? ¿La gente? ¿el pueblo? No tengo pensión, no tengo nada. Qué espera Vita Uva de la vida, pues la muerte nomás, yo me voy tranquilo el día en que el de arriba me llame.

No tengo carro porque nunca me han gustado. Lo que he ganado lo he disfrutado con la familia, no le pido nada, nada a la vida bendito Dios y a la virgencita de Guadalupe.

Todo lo he tenido, me voy contento el día en que no esté aquí, me voy feliz, disfruté de todo lo repito. Y sigo trabajando y sigo haciendo reír, así que no le pido nada a la vida… A caray, caray, caray...yuju yujuuuuu!