Visita Enrique Peña Nieto a Jalisco para calmar el hambre

Hablan de 7 millones en condiciones de pobreza; 4.2 son atendidos con el programa federal.
El presidente de la República fue hacia a las gradas del Benito Juárez a saludar a la gente.
El presidente de la República fue hacia a las gradas del Benito Juárez a saludar a la gente. (Alejandro Acosta)

Guadalajara

El Ejecutivo federal arribó a la hora programada, ni un minuto más ni uno menos, Enrique Peña Nieto, presidente de la República, apareció a las 12:00 horas en el auditorio Benito Juárez, en Zapopan, donde encabezó el evento Sin Hambre Jalisco prospera, 2 años de resultados.

Efusivo, el mandatario nacional entró corriendo y saludando con la mano derecha en lo más alto que el cuerpo se lo permitió. Avanzó con paso firme, sonriente, con brillo en los ojos, como si la detención de Servando Gómez La Tuta lo hubiera cargado de energía durante la madrugada.

Peña se encaminó hacia las gradas en las que se concentraron cerca de 12 mil personas, según los números oficiales. Comenzó estrechando la mano de los que estaban al frente, después rompió el protocolo: Su cuerpo de seguridad actuó de inmediato cuando vieron al presidente escalar el barandal perimetral que rodea las gradas del auditorio, pero reaccionaron aun más cuando éste brincó hacia el lado de la concurrencia que en ese momento se abalanzó para alcanzar a tocarlo, saludarlo y, en el mejor de los casos, tomarse una de esas tan aclamadas selfies con él.

Esa fue la dinámica durante 56 minutos, Peña Nieto disfrutó el momento, la gente también lo hizo, parecía que se trataba de un rockstar en concierto, aunque en este caso no fueron groupies quienes lo rodearon, sino pobladores de los sectores más pobres de Jalisco, quienes se encontraban en espera de continuar como beneficiarios de diversos programas sociales.

Enrique Peña Nieto tomó asiento, se llevó la mano izquierda a la cabeza para acomodar su cabello y emitió algunos comentarios a Rosario Robles, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), mientras Aristóteles Sandoval daba la bienvenida en un tono casi igual de eufórico al del presidente.

Tocó el turno entonces de Robles al micrófono: 7 millones de mexicanos que viven en pobreza, 4.2 de ellos beneficiarios de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, informó,  esto mientras Peña Nieto usaba por segunda ocasión la palma izquierda para acomodar su cabello. Tras seis minutos, aplaudió el discurso de la titular de Sedesol y se peinó otra vez.

Después, presentaron un video sobre el segundo año del programa federal, al cual el presidente pareció no ponerle mucha atención, pues conversó con la persona que se encontraba a su lado izquierdo, luego con la del lado derecho, lo hizo con quien estaba a tres lugares de distancia, miró la pantalla y se peinó otra vez.

Llegó el momento más tenso de la tarde: Aún no tocaba el turno de hablar al presidente y un sector de la gente comenzó a abandonar el recinto, esto ante la mirada de la delegada de Sedesol en Jalisco, Gloría Rojas, que volteaba hacia las gradas con nerviosismo y estrés.

El panorama empeoraba cada minuto, los huecos en la tribuna ya eran evidentes y el discurso del presidente nacional de Un Kilo de Ayuda,  José Ignacio Avalos, parecía no tener fin, y no solo eso, este era informativo y no tenía la energía que sus anteriores al micrófono habían mostrado, al grado que un sector de la gente comenzó a cantar Cielito Lindo y otros a hacer la tradicional ola que suele aparecer en los encuentros de futbol para desaparecer el aburrimiento.

La gente continuaba yéndose y Gloría Rojas ya no aguantó más, la titular de Sedesol en Jalisco brincó de su asiento y se fue a la tribuna a regresar a quienes ya se iban. Peña Nieto se dio cuenta de ello y cuando finalmente tomó el micrófono dijo que hablaría rápido porque sabía “que tienen que ir por sus hijos a la escuela”, aunque la realidad no era esa, pues como cada viernes de fin de mes, no hubo clases en las escuelas públicas de Jalisco.

Cuando Peña comenzó a hablar de nuevo la gente se calmó; el presidente explicó sobre la importancia de atender la pobreza alimentaria y lo prioritario que es para su gobierno. Dijo que comenzó su campaña como candidato a la presidencia en Jalisco y que sus visitas al estado no han terminado, pues volverá para inaugurar obras que “impulsarán el desarrollo y el progreso” del estado, todo entre aplausos y porras de la gente.

Con la visita de Enrique Peña Nieto, quedó en evidencia lo lejos que se encuentra Jalisco de Guerrero, pues nadie le cuestionó por los 43 de Ayotzinapa, nadie habló sobre problemas en el sector educativo, todo se tradujo en aplausos y abrazos.