"No es necesario un milagro para agradecerle"

Leticia Guerrero tiene 10 años de ofrecerle una reliquia a la Virgen de Guadalupe. Originaria de Guanajuato pero ya toda una lagunera cocinará un guiso de puerco en chile negro.
Leticia Guerrero.
Leticia Guerrero. (Cecilia Rojas)

Lerdo, Durango

La vida trajo a la señora Leticia Guerrero a La Laguna desde su tierra natal Guanajuato. Tiene más de diez años ofrendando reliquia en honor de la Virgen de Guadalupe.

Vive en Lerdo en la colonia Plácido Domingo. Generosa, su reliquia no siempre es asado, ha ofrendado también platillos de pollo y para este año, tiene pensado hacer puerco en chile negro. Siempre delicioso.

"Si la tuviera enfrente le diría tantas cosas, sobre todo por lo que estamos viendo en la juventud, da mucha tristeza, nos duelen ellos y también los niños. Le diría que los vea más a ellos".

"Yo hago la reliquia porque me nació. Aparte, toda la vida la conocemos, que es nuestra Madre y la Madre de nuestro Señor. Qué privilegio tan bonito tenemos. Veía a las demás que hacían la reliquia los rosarios y yo dije, ¿por qué no?. De agradecimiento, como un pequeño regalo".

Aunque destaca que no nada más ese día es propicio para estar recordándola, pero que ese día, el 12 de diciembre, es especial.

Si bien es un sacrificio en tiempos en los que no abunda el dinero, doña Lety no ha hecho cuentas. Se da cuenta de que las cosas van subiendo de precio, pero eso no es lo importante, pues el regalo es de corazón.

"Ella me ayuda, hay veces en las que me da la sorpresa de que si pienso, tengo tanto, pero de pronto cae algo y sale y eso me da más gusto y con mayor razón le hago su reliquia".

Comenta como es el guiso de chile negro: se dora un poco el chile, porque si se dora de más, amarga, lleva tomatillo asado o cocido. Es sencillo, afirma.

¿Qué le diría a la Virgen si la tuviera usted enfrente? "Tantas cosas, sobre todo por lo que estamos viendo en la juventud, da mucha tristeza, nos duelen ellos y también los niños. Le diría que los vea más a ellos".

Pero también, le daría un fuerte abrazo y un beso a la Guadalupana, aprovechando si la tuviera enfrente. Y desde luego le daría las gracias por su presencia y sus cuidados.

Se siente contenta y satisfecha de tener esta devoción. Ahora mismo convalece por una gripa muy fuerte, pero eso no es motivo para que no cumpla con su regalo de cada año.

"Yo les diría a los laguneros que la busquen, porque estamos muy necesitados de ella. A las familias, que se acerquen a ella para que puedan guiar a sus hijos, en las condiciones que está nuestra región".

Patente el dolor de ver como muchas personas terminan en situaciones tan terribles, por personas a las que también les hace falta acercarse a su misericordia de madre, que les ayudará para encaminarse mejor y tener la misma misericordia que Dios tiene con nosotros, por el prójimo.

Su reliquia es famosa en la colonia, por el sabor, donde sin duda también mete mano la Morena del Tepeyac.