Drogas, consecuencia de la violencia intrafamiliar: CIJ

Según datos de la OMS personas que sufren algún tipo de maltrato son más propensas al consumo de alcohol. Otros estudios confirman que también tienen más riesgo de usar y abusar de sustancias.
Es necesaria mayor capacitación con perspectiva de género hacia los servidores públicos.
La violencia de pareja más padecida por parte de las mujeres es de tipo emocional. (Archivo)

Torreón, Coahuila

Mientras que en la década de los 90, por cada 10 hombres solicitantes de tratamiento por uso de sustancias se reportaba a una mujer, en 2014, la proporción se redujo a una por cada 4.3 varones, de acuerdo con el Sistema de Información Epidemiológica del Consumo de Drogas de Centros de Integración Juvenil.

Según datos de la OMS en 2013, 35 por ciento de las mujeres en el mundo ha sido víctima de violencia física o sexual por parte de su actual pareja.

Rafael Mora, titular de este sitio en la Comarca Lagunera aseguró que quien es víctima de la violencia pierde su autoestima, se aísla y tiende a callar su miedo e impotencia, por lo que es muy frecuente que busque "refugio" en las drogas.

También puede suceder a la inversa, las drogas alteran zonas del cerebro relacionadas con el control de impulsos y pueden provocar reacciones violentas.

Este aumento en la prevalencia del uso de sustancias responde a múltiples factores, entre los que se pueden contar la creciente incorporación al mundo laboral por parte del sector femenino, junto a la necesidad de seguir cumpliendo con las tareas tradicionalmente encomendadas a ellas por razón de género.

Se adjudica también un aumento en el número de situaciones estresantes en la vida cotidiana y la violencia ejercida contra las mujeres tanto en el ámbito público como en los espacios privados.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica de Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2011, por cada 100 mujeres de 15 años y más que han tenido pareja, 47 experimentaron situaciones de violencia emocional, económica, física o sexual durante su actual o última relación.

La violencia de pareja más padecida por parte de las mujeres es de tipo emocional (43.1%), seguida por la económica (24.5%), la física (14%) y la sexual (7.3%).

Según datos de la Organización Mundial de la Salud en 2013, 35 por ciento de las mujeres en el mundo ha sido víctima de violencia física o sexual por parte de su actual pareja y siete de cada 10 han sufrido agresiones sexuales por una persona distinta.

De acuerdo con la misma fuente, estas mujeres son más propensas a padecer trastornos relacionados con el consumo de alcohol y a sufrir depresión, ansiedad y otros trastornos emocionales.

En un estudio llevado a cabo en 2006 con adolescentes que cursaban la educación media en el Distrito Federal, se encontró que la violencia incrementaba casi cuatro veces las probabilidades de consumir sustancias adictivas, en comparación con los que no habían sido victimizados.

Centros de Integración Juvenil ofrecen servicios de prevención y tratamiento de las adicciones basados en una perspectiva de género y respetuosos de los derechos humanos de las mujeres.

Diferentes investigaciones han documentado la relación entre estos dos fenómenos. Un estudio publicado en el Journal of Psychoactive Drugs determinó que las mujeres que han experimentado violencia doméstica tienen más riesgo de usar y abusar de sustancias.

Por su parte, estudios reportados por la revista Women and Health encontraron que estas mujeres presentan un riesgo hasta siete veces mayor de desarrollar una adicción.

Centros de Integración Juvenil ofrecen servicios de prevención y tratamiento de las adicciones basados en una perspectiva de género y respetuosos de los derechos humanos de las mujeres.

En este contexto, CIJ promueve factores protectores ante riesgos específicos, a través de temáticas como violencia en el noviazgo, prácticas sexuales de riesgo, conflictos familiares, dificultades sociales como agresiones y peleas, comportamientos sexuales de riesgo, alternativas de prevención para la violencia y consumo perjudicial de alcohol y otras drogas, entre otras.