Violencia se impone en escuelas de Oblatos

La Dirección de Prevención del Delito de la Comisaría de Guadalajara interviene el polígono para reducir deserción escolar.
La prioridad es que la zona oriente de la ciudad no sea insegura.
La prioridad es que la zona oriente de la ciudad no sea insegura. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

El oriente de la ciudad ha mantenido por años la fama de ser una de las zonas más inseguras de Guadalajara. Los mapas de índice delictivo y la presencia de pandillas vinculadas al vandalismo, lo confirman. Tal escenario de inseguridad no se da solo en las calles obscuras o desoladas. De acuerdo a un diagnóstico de la Comisaría de la Policía Preventiva Municipal, la violencia se impone en escuelas de Oblatos, uno de los cuatro polígonos reconocidos como zonas vulnerables a la deserción escolar, donde a plena luz del día conflictos sociales se enmarañan, dentro y fuera de los planteles escolares, y ponen en riesgo el futuro de adolescentes y jóvenes.

“Tenemos identificados cuatro polígonos de riesgo: El Zalate, Oblatos, Lomas del Paraíso y Miravalle, donde hay un mayor número de jóvenes vulnerables a la deserción escolar, de jóvenes en edad para laborar y de madres que trabajan. Estos indicadores se conjuntan para definir polígonos y establecer estrategias para que estas personas no abandonen la escuela, tengan un proyecto de vida, con calidad de vida y no se conviertan en delincuentes”, indicó la directora de Vinculación Ciudadana y Prevención del Delito de la Comisaría de Guadalajara, Carmen Julia Prudencio González.

En entrevista para MILENIO JALISCO, la funcionaria dijo que el referido estudio, levantado durante 2015, detectó que en escuelas del polígono de Oblatos hay mayor deserción escolar frente a otras zonas del municipio más privilegiadas económicamente. Alumnos que dejan truncos sus estudios de secundaria, y muchos más (tres de cada diez) que aún cuando logran iniciar la preparatoria no la concluyen. Se decidió así que fuera el primero en ser intervenido.

La intervención, dijo, va de la mano de varias estrategias, entre ellas el programa Escuelas sin Violencia y el programa de Prevención Escolar, además del Programa Nacional de Prevención de la Violencia y la Delincuencia (Pronapred) y otros proyectos que tratan de volver las colonias del oriente tapatío más seguras, e incidir en toda la comunidad.

En ese sentido, el coordinador de Proyectos federales en Guadalajara, Mikhail Tonatiuh Ruiz Rodríguez, detalló que un diagnóstico que se levantó en 16 centros educativos: “Encontramos de forma general en los diferentes niveles escolares, una muy marcada presencia de pandillas en secundarias, la presencia de embarazo adolescente, mucha presencia de drogas, mucha presencia de violencia entre iguales y mucha presencia de violencia entre desiguales conocida como bullying”.

Dicho estudio abarcó a 16 mil estudiantes en niveles de primaria y secundaria principalmente, y aunque las cifras disgregadas se darán a conocer en próxima publicación que prepara la Dirección de Prevención del Delito, comparte que los datos cualitativos son suficientemente sólidos para resaltar “la presencia de estas violencias, que llega a ser muy compleja”.

El objetivo de la dependencia “es prevenir la deserción escolar y trabajar en actividades que orienten a no dejar la escuela; pensando que al salir de la secundaria hay más posibilidades de entrar a la prepa y al salir de la prepa más opciones para insertarse en la cadena productiva. Si abandona la escuela, el joven tiene menos habilidades para tomar decisiones en su plan de vida y puede verse canalizado a pandillas, al consumo de drogas, al trabajo informal”, sostuvo Ruiz.

El funcionario explicó que las causas de deserción escolar son variopintas e incluyen la dinámica familiar y social de estos barrios: “Ya sea porque (los adolescentes) están en pandillas o porque van a la escuela y está tomada por grupos de pandillas más fuertes, se tienen que salir porque son agredidos; o por embarazo o porque son hombres que van a ser padres”.

Este diagnóstico detectó 150 embarazos adolescentes en secundarias de este polígono de Oblatos. “Siete de cada diez dejaron de estudiar y aunque el 70 por ciento tienen una pareja, la mayoría no vive con el papá o no ejerce su responsabilidad”, refirió.

Aunque la mayoría deserta más por violencia, también hay un grupo que pierde el interés en estudiar, sea por trabajo o por las condiciones de la familia. “La pérdida de interés es un efecto de causas muy diversas atrás de eso”, recalcó Mikhail Ruiz. La pandilla influye en muchos sentidos en la deserción. “El joven se siente más apropiado de su pandilla que de su escuela y hasta de su familia, se refugia en ese grupo”.

Pandillas

El polígono de Oblatos está conformado por las colonias Circunvalación Oblatos I y II, Guadalajara Oriente, Oblatos I, II y III, Oblatos Anexo, Río Verde Oblatos, Santa Cecilia I, II y III y Santa Rosa. En ese radio hay seis pandillas identificadas como las más importantes, entre ellas la TPCH, Batos locos y Florencia 7. Y se estima que entre un 10 y 25 por ciento de la población escolar en este polígono de riesgo está dentro de una pandilla, llevan la marca y características de la misma.

Para la directora de Vinculación Ciudadana y Prevención del Delito, la meta no es reprimir esta manifestación. La dependencia refiere que estudios diversos en Latinoamérica han demostrado que las pandillas generan tanta cohesión, que es muy difícil desintegrarlas.

Carmen Prudencio menciona que la comunidad en colonias como Santa Cecilia, incluso adoptó como algo natural la pertenencia de los jóvenes a una pandilla. Habrá hasta papás que en su momento pertenecieron a  una… “La idea no es disolver, más que disolver entender el estilo de vida en el polígono de Oblatos, la meta es disminuir los índices delictivos y que los jóvenes puedan construir  un proyecto de vida”, insistió.

Fondos para la atención

El gobierno de Guadalajara prevé dos inversiones con fondos federales 2016 para seguridad que incluyen estrategias con escuelas. El Pronapred destinará recursos para generar el Centro de Acompañamiento Académico y un equipo de promotores comunitarios. “Vamos a solicitar el apoyo de chavos de la misma comunidad para apoyar a otros jóvenes y junto con el centro, que se va a ubicar en el parque Juan Soriano, a espalda de donde tenemos el cine al aire libre, se va a trabajar con capacitadores que apoyarán a los niños a hacer sus tareas”, apuntó.

Esta labor que queda al garete porque muchas madres trabajan y no hay quien auxilie y supervise a los alumnos, lo que redunda en bajas calificaciones y en no reforzar los contenidos escolares vistos en clase, dificultades que tarde o temprano los llevan a abandonar la escuela. Así, desde la primaria se van a identificar a los niños vulnerables o en riesgo.

Por otra parte, a través del Fortaseg (Fortalecimiento de los Programas Prioritarios locales de las Instituciones de Seguridad, antes Subsemun), se apoyará la capacitación de alumnos en prevención de violencia y adicciones. Los directores de secundaria han insistido en incluir los temas de violencia en el noviazgo y conductas autodestructivas.

Se destinará un millón de pesos para las escuelas de riesgo identificadas “a las que se dará capacitación y equipamiento para que las mismas escuelas continúen el trabajo de talleres”.

Finalmente, la Unidad Psicológica dará seguimiento a los casos que se detecten como más graves a fin de evitar la deserción escolar. 


Polígonos de riesgo

Zonas cercanas a Oblatos

Lomas del Paraíso

Miravalle

El Zalate

Programas con los que se trabaja actualmente:

Escuelas sin Violencia

Prevención Escolar

Programa Nacional de Prevención de la Violencia y la Delincuencia (Pronapred)

Algunos números

150 embarazos adolescentes se detectaron en secundarias en el polígono de Oblatos

7 de cada 10 dejaron de estudiar