Pierden el miedo, vuelve vida nocturna en La Laguna

En 2010 la región enterró a más de 40 muertos luego de tres atentados. La mayoría eran jóvenes. Ahora, los laguneros desafían el pasado violento de la región. Abren 43 restoranes y bares en 2013.
La vida nocturna ha vuelto a la Comarca Lagunera luego de que al menos 21 ataques a bares registrados entre 2009.
La vida nocturna ha vuelto a la Comarca Lagunera luego de que al menos 21 ataques a bares registrados entre 2009. (Iván Jalife.)

Torreón, Coahuila

La vida nocturna ha vuelto a la Comarca Lagunera, luego de que al menos 21 ataques a bares registrados entre 2009 y el primer trimestre de 2012, impusieran una especie de toque de queda.

La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados registró a 24 afiliados en La Laguna tan solo durante el segundo semestre de 2013 y al menos otra veintena de bares, restoranes, cafés y espacios para conciertos abrieron sus puertas sin que el organismo los afiliara.

Este "boom" surge a pesar de que apenas mil noches atrás ocurrió la más reciente de tres masacres que pusieron el cerrojo a la diversión.

Entre 2009 y 2012, tan solo en Torreón, Coahuila: "los grupos criminales atacaron a balazos a 18 bares, en los cuales murieron 74 personas", según la recopilación del periodista Armando Moreno en una nota publicada el 20 de marzo de 2012 en Milenio.

Cabe aclarar que el "ejecutómetro" de la prensa no siempre es exacto, falta sumarle la cifra de personas que mueren

"Desgraciadamente ya nos acostumbramos a vivir con la inseguridad, ese es un punto muy claro".

en los hospitales horas, días o meses después. "112 personas entre clientes, taxistas y transeúntes resultaron heridos de bala", consigna la nota.

Las imágenes y sonidos de las masacres en los bares Ferrie y Las Juanas y en la quinta Italia Inn quedaron prendidas a la memoria de los sobrevivientes.

"Se escuchaba a la gente agonizando. No sé, atragantándose con su misma sangre. Se alcanzaba a percibir los sonidos de gente que se ahogaba o que estaba muriendo en ese momento", es la voz de Gato, uno de los jóvenes que la madrugada del 15 de mayo de 2010 le tocó estar en el bar Las Juanas, una de las personas que como felino que tiene más de una vida, sobrevivió también a la masacre del 18 de julio de 2010 en la quinta Italia Inn.

Para colmo, gracias a lo que llama "destino", Gato estuvo en el estadio de futbol el 20 de agosto de 2011 cuando las detonaciones de armas obligaron a la suspensión del partido Santos contra Morelia.

Evita recordar el ataque en la quinta: "de eso no me gusta hablar". Prefiere solo contar sobre la balacera del estadio o sobre aquella noche en la que Las Juanas fue inaugurado. "A la entrada del bar, nos encontramos a unas chicas que nos preguntaban por la ventanilla de un coche, que cómo estaba el lugar, que si íbamos a entrar. Por eso nos animamos al final, porque nos encontramos a esas chicas y las invitamos". Todo iba bien. Por lo pronto.

A la banda y al grupo norteño le siguió, según cuenta, música disco. Las balas atravesarían las paredes de madera con ese ritmo. "No sé si duró alrededor de dos o tres minutos pero se te hace eterno. Se te hace eterno el tiempo y no sabes qué hacer". Son escenas imposibles de olvidar.

Fiesta y economía inexistente

Esa jornada, junto con la anterior del Ferrie el 31 de enero de 2010 y la posterior de la quinta, marcarían a los demás habitantes de la zona metropolitana del norte, no solo a Gato.

Grupos criminales atacaron a balazos a 18 bares, en los cuales murieron 74 personas.

"Ese año fue como la pérdida de la inocencia de la ciudad", recuerda Elías Agüero, administrador y socio de Santiguo Club Social, un bar que con siete años de existencia, ha presenciado el auge de la vida nocturna, su muerte y resurrección.

El vendedor de burritos Joel Cervantes también ha podido registrar las distintas etapas por las que ha pasado La Laguna en años recientes. "En el lapso de un año, decayó todo el comercio, todos los antros cerraron, las balaceras, la inseguridad, la droga... ¿qué más te puedo decir? Se salió todo de control automáticamente".

El negocio que llegó a presentar ventas de hasta mil 300 burritos en una noche estuvo a punto de cerrar. Dirigido principalmente a personas que salen de los bares, los burritos de hielera de Joel no encontraron clientes aquellas madrugadas.

La Laguna vivía su peor etapa de violencia solo después de la Revolución Mexicana.

Es otra voz: "creíamos que las balaceras iban a ser lo más fuerte, lo más duro y que pronto iban a ceder, que iba a ser algo pasajero. Ya cuando empiezan las masacres en los bares y las matanzas, dijimos 'ya escalamos el nivel de la guerra'. Entonces, se suspendió todo".

Se trata de la voz de un joven que junto con dos amigos, tenía la intención de abrir un bar desde 2009. "Pero en ese momento estaba muy complicada la situación (...) entonces decíamos: 'hay que esperar, hay que esperar y básicamente esperábamos a que ya no hubiera más malas noticias".

Pasaron años de malas noticias como aquella de las muertes en los bares y la quinta que de acuerdo a reportes de prensa, se estiman en al menos 45. Luego, llegó una aparente calma.

Te acostumbras a la violencia

En agosto de 2013 abrió La Mezcalería con un éxito que parece haberse instalado frente a la barra: "ya supimos lo que es la guerra. Ya la vivimos. Ya nos tocó (...). No queda otra más que seguir pensando que tienes que seguir".

Aunque, afirma que: "el miedo creo que siempre sigue existiendo".

Joel, el burrero, agrega: "desgraciadamente ya nos acostumbramos a vivir con la inseguridad, ese es un punto muy claro. ¿Por qué? Porque duramos de cuatro a cinco años sin poder tomar una cerveza en un bar, en una cantina, en una fiesta".

Con la vida nocturna de vuelta, dice Gato, aquel joven que ha estado cerca de la muerte tantas veces: "tardamos algún tiempo en acostumbramos". Pero al final de cuentas, los laguneros lo hicieron, se acostumbraron a la violencia.

Región de jóvenes

  • Los 15 municipios de La Laguna registran un rango de 23.4 y 26.5% de población entre los 15 y 29 años de edad, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
  • Alrededor de 50 instituciones ofrecen estudios de educación superior en la Comarca Lagunera. Con el cierre de antros, las fiestas de los universitarios tuvieron lugar en casas.
  • Hay una generación de laguneros nacidos alrededor de 1992, que a pesar de haber cumplido la mayoría de edad, tuvo que esperar para poder ir por primera vez a un antro en la región.