La devoción y la fe mantienen las tradiciones

Víctor Luján Galván, médico jubilado de Torreón, instala monumental nacimiento de 400 figuras y accesorios. La tradición del día de la Candelaria tiene un significado especial para los católicos.

Torreón, Coahuila

La tradición del día de la Candelaria tiene un significado especial para la comunidad católica, la cual se celebra el dos de febrero, también es conocida como la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas.

Todos estos nombres expresan el significado de la fiesta. Cristo la luz del mundo presentado por su madre en el templo viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva el nombre de Candelaria.

Tiene su origen en el pasaje bíblico de la presentación del niño Jesús en el templo, en el que se relata cómo María tras cuarenta días de haber dado a luz al niño Jesús, tuvo que acudir al templo para purificarse, según la Ley de Dios de aquellos tiempos.

Además, debían de presentar al hijo. María y José llegan al templo y Simeón un hombre justo, lo levanta y lo presenta como la luz del mundo.

Directamente asociado a estas fiestas está la tradición de colocar el nacimiento, herencia también de la evangelización española en México, en el que se representan pasajes bíblicos relacionados con el nacimiento de Jesús, tradición que muchas personas mantienen viva entre sus familias, por generaciones.

Devoción y tradición

Tal es el caso del doctor Victor Alfonso Luján Galván, médico jubilado del seguro social, quien por treinta y cinco años ininterrumpidos elabora en su domicilio un monumental nacimiento, el cual sorprende tanto o más por su tamaño, como por su cualidad evangelizadora, ya que la disposición de los elementos que lo forman, basa su estructura en el Santo Rosario y en la distribución geográfica e histórica de la vida de Jesús, contenida en los Evangelios.

Sobre la tradición de instalar el nacimiento, el médico Luján comenta que tiene dos bases fundamentales, una es la devoción, la que considera la más importante y otra la tradición, la que por devoción se hereda a través de la manifestación religiosa de la fe y de la herencia familiar.

Afirma que su nacimiento ha ido de menos a más, comenzó sólo con una ornamentación debajo del pino de navidad, en el que había figuras pequeñitas a escala, el niño Dios en ese momento era uno de los que se ponen en las roscas de reyes.

"Luego una de mis hermanas prometió que me regalaría uno de verdad y le pedí que fuera el más pequeñito que encontrara. Tras este regalo fue que decidí tomar esto con seriedad y devoción, de ahí para acá hemos venido haciéndolo a escala en forma y tamaño, siguiendo el protocolo de la tradición del Santo Rosario, acostándolo el día 25 y levantándolo el día 2 de la candelaria".

Aproximadamente cuatrocientas figuras son colocadas en un espacio de siete metros de ancho, tres de altura y tres y medio de fondo, para representar los pasajes bíblicos.

Cada una de las figuras humanas tiene una altura promedio de 25 centímetros y la totalidad de los ornamentos que complementan las escenificaciones de los Misterios son proporcionales a este tamaño, de tal manera que permiten un orden lógico del espacio en el que se encuentran y convierten a este entorno en una obra visual agradable.

“Tratamos de representar un pueblo, el pueblo de Dios, he visto nacimientos hermosos, con figuras impresionantes, yo he tratado de que todas tengan la proporción en tamaño, para que den la impresión de un pueblo", declaró.

"Que todos los agregados de ornamentación sean también adecuados al tamaño de las figuras que representan personas, de tal manera que se vean naturales”, comenta.

De ahí que muchas de las escenificaciones corresponden a la vida cotidiana de aquellos tiempos, así encontramos comerciantes, viajeros, amas de casa, mercados, templos y casas, todos con accesorios y detalles que hacen de esta colección algo único.

Niño Dios de más de cien años

Afirma también que la figura más preciada en el nacimiento es un niño Dios que tiene más de cien años, que era de su abuela materna y que recibió como herencia.

“En este niño Dios se centra toda la fe de nuestra familia y todo el amor heredado por nuestros ancestros. Es ahí donde digo cuestión de tradición, cuestión de fe y devoción”.

La totalidad de la estructura tiene un peso promedio de 140 kilos entre figuras y accesorios, “para instalar este nacimiento tardamos hasta cuatro días, repartidos en dos fines de semana, que representan para la familia toda una fiesta, ya que se reúnen gran parte de los familiares para ayudar en labores de limpieza, restauración de figuras que se hayan maltratado, separando y acomodando en los lugares determinados, según el diseño”, añadió.

Afirma que hace cuatro años estaba distribuido de manera diferente, gracias a la visita de religiosas, sacerdotes y amigos involucrados en el clero y doctos en la materia, le han hecho sugerencias en cuanto a cómo debe de estar colocado, de tal manera que cumpla con la función evangelizadora para lo que fue creado.

“Actualmente están representados los cinco misterios gozosos y luminosos, con los pasajes de la Biblia que he considerado deben estar, como la profecía de Moisés, la matanza de los inocentes, el milagro de multiplicación de los peces, de la resurrección de Lázaro. Están ubicados donde geográficamente ocurrieron los cinco misterios gozosos", destacó.

La anunciación, la visita a Santa Isabel, el nacimiento de Jesús, la presentación del niño en el templo y el niño perdido y hallado en el templo. Así como los cinco misterios luminosos: el bautismo de Jesús en el Jordán, las bodas de Canaán, la conversión de los pecados, la transfiguración de Jesús y la última cena, los restantes misterios ya se irán sumando a estos”.

Figuras sobre pedido

“Cada una de las figuras son mandadas a hacer sobre pedido, con artesanos de Tlaquepaque, Jalisco, no son figuras comerciales, no las encuentras en los mercados, se tiene que hacer el pedido con las características específicas que se requieren, es una inversión que no tiene precio, no puedes ponerle precio a lo que se hace con devoción, dijo sobre el costo monetario que representa la instalación de este nacimiento.

Finalmente comentó que la devoción y la tradición permiten la convivencia y la integración familiar. Que a los adultos les toca transmitir estos valores a los más jóvenes, fortaleciendo la fe.

"Pido a la comunidad, particularmente en estos tiempos tan difíciles, recordemos que a través de las tradiciones, podemos inculcar valores a nuestros hijos, el respeto a sí mismos y a los demás”, concluyó.