Venta de alcohol fuera de centros universitarios, en la impunidad

Estos comercios han modificado su manera de ofrecer las bebidas embriagantes a los menores de edad, ya que se disfrazen como billares, taquerías u otros negocios.
Ya sea en horario de clases o fuera de éste, los alumnos llegan a este tipo de establecimientos.
Ya sea en horario de clases o fuera de éste, los alumnos llegan a este tipo de establecimientos. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Aunque existen campañas publicitarias y programas de gobierno que tienen por objeto aminorar el consumo de bebidas embriagantes, los adolescentes en Jalisco tienen acceso libre a este tipo de bebidas en zonas aledañas a donde realizan su formación académica, ya que los estudiantes pueden adquirir y consumir alcohol afuera de sus propias escuelas.

Para obtener la licencia municipal, los negocios que tienen venta de alcohol deben cumplir con algunas especificaciones, entre éstas se encuentra el mantener una distancia mínima - de acuerdo a la normatividad de cada municipio -  de entre 150 a 200 metros a cualquier centro escolar, sin embargo, estos negocios proliferan en toda la zona metropolitana y tienen rodeadas a las escuelas, mayormente bachilleratos y universidades.

Algunos de estos comercios ofrecen las bebidas de una manera discrecional, la fachada tiene letreros de billares, taquerías o loncherías, pero dentro del establecimiento se vende cerveza.

“No son otra cosa más que cantinas con otro nombre, con un nombre más dulce para que pase desapercibido, pero son cantinas y están alrededor de todas las escuelas”, lamentó Montalberti Serrano, coordinador de seguridad universitaria de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

En un recorrido realizado por MILENIO JALISCO a las zonas aledañas de la preparatoria 13, el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), la Preparatoria Regional de Tlajomulco, la Escuela Vocacional, Preparatoria 12, Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), Preparatoria 10 y el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) entre otros, se localizaron diversos comercios, que además de situarse en una zona que no supera la distancia reglamentaria, venden bebidas alcohólicas a menores.

Ya sea en horario de clases o fuera del mismo, los alumnos arriban en grupos a estos comercios, ingresan, piden las ya famosas “micheladas”, conversan de diversos temas mientras las consumen, futbol, sus compañeras de clase, sobre cuál es la maestra más atractiva o el profesor que más odian, terminan su bebida y regresan a la escuela.

Algunos otros compran bebidas preparadas con vodka o tequila en tiendas de conveniencia y las consumen en la vía pública, las acompañan con botanas o algún cigarro, ya sea tabaco que compraron en la misma tienda o cigarros de elaboración propia, que por su olor parecería ser mariguana, una situación que no es nueva en las preparatorias y universidades, por el contrario, son prácticas bien identificadas pero que han resultado difíciles de erradicar.

“Pasa entonces que los jóvenes no tienen una clase por ejemplo de nueve a diez, y entonces se salen a tomar unas cervezas y ya regresan alcoholizados para la clase de diez a once”, explica el coordinador de seguridad universitaria, que califica la situación como un problema de inseguridad y corrupción en el que son partícipes los consumidores, pero generadores: “Los empresarios, los encargados de Padrón y Licencias y los regidores que fabrican reglamentos a modo, saben perfectamente que a quienes se les va a vender es a menores de edad, porque al solicitar o al otorgar un permiso alrededor de una preparatoria, saben que hay menores de edad, es un asunto de corrupción terrible”.

El recorrido de MILENIO JALISCO fue acompañado por Gabriel Ramírez Chavira, jefe del área de supervisión de la coordinación de seguridad universitaria, quien es encargado de detectar los lugares en los que se venden bebidas embriagantes a los alumnos y posteriormente coadyuvar con la autoridad municipal correspondiente para la inspección y sanción de estos negocios.

“A veces se logra que se lleven a cabo clausuras, pero son clausuras que ellos (autoridad municipal) llaman parciales, solo cierran el cajón de los refrescos, dónde meten el dinero y siguen trabajando”, explicó el jefe de supervisión.

En ocasiones, el consumo de alcohol en zonas cercanas a preparatorias y universidades ha tenido como consecuencia desenlaces fatales, “tenemos el caso muy sonado en el CUCEA, en donde una persona ya alcoholizada tuvo una discusión con otras personas, salió del lugar y luego con su vehículo arrolló a varias personas, desafortunadamente fallecieron cuatro personas, tres eran alumnos”, mencionó.

Pero si algo preocupa a la coordinación de seguridad universitaria, es la impunidad de la que gozan algunos de los establecimientos que venden alcohol cerca de zonas escolares o a menores de edad, pues esta institución ha registrado casos de riñas entre los propios alumnos, altercados que concluyen con lesionados, “hechos de sangre y hasta hemos detectado casos de jovencitas que ya bajo el influjo del alcohol hacen uso de otras sustancias y son violentadas o abusadas”, y tras dichos acontecimientos, los establecimientos continúan operando.

Lo que dice la Ley

Ley para regular la venta y el consumo de bebidas alcohólicas

del Estado de Jalisco

Artículo 11.

Cada ayuntamiento puede establecer mediante ordenamiento municipal, un consejo municipal de giros restringidos sobre venta y consumo de bebidas alcohólicas, cualesquiera que sea su denominación

Artículo 12. Los consejos de giros restringidos sobre venta y consumo de bebidas alcohólicas, además de lo que se establezca en los ordenamientos municipales respectivos, tiene las siguientes facultades:

Proponer al Ayuntamiento la expedición, cambio de domicilio o revocación de las licencias

Articulo 44.

No vender, ni suministrar bebidas alcohólicas a menores de edad, militares, policías o elementos de seguridad uniformados, ni a personas que porten armas de cualquier tipo. De igual forma, deben abstenerse de vender bebidas alcohólicas a personas en claro estado de ebriedad

Artículo 46. Queda prohibido vender o permitir el consumo de bebidas alcohólicas fuera del local del establecimiento, así como realizar cualquier actividad o estrategia comercial que tenga como objetivo inducir o motivar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas;

Artículo 47. Las infracciones a la presente ley, pueden ser sancionadas con:

I. Amonestación con apercibimiento

II. Multa

III. Suspensión temporal para la venta y consumo de bebidas alcohólicas

III. Clausura temporal

IV. Clausura definitiva

V. Arresto administrativo y

VI. Revocación de la licencia