Veneno de ciempiés puede usarse para la salud: investigador

El veneno de algunas especies de ciempiés puede ser utilizado como calmante para dolores y potente desinflamatorio, señala el investigador del CUCosta, Fabio Germán Cúpul Magaña.

Guadalajara

Al menos quince especies de ciempiés y otro número similar de milpiés ha encontrado Fabio Germán Cúpul Magaña, profesor-investigador del departamento de Ciencias Biológicas del Centro Universitario de la Costa (CUCosta), en la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala (RBCC).

El especialista calcula que en Chamela debe haber alrededor de 20 especies de las 168 que existen en el país.

Explicó que estudios clínicos han demostrado que el veneno de algunas especies de ciempiés puede ser utilizado en salud pública, como calmante para dolores y potente desinflamatorio.

La investigación consiste en conocer la diversidad de especies tanto de ciempiés como de milpiés en México. Desde hace tres años trabaja en la Estación de Biología de Chamela, de la UNAM; pero otros investigadores le hacen llegar especies encontradas en diferentes estados para su revisión.

La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) aprobó un proyecto tendiente a elaborar un inventario de las especies de ciempiés que existen en nuestro país.

Los ciempiés y milpiés pertenecen al grupo de los miriápodos, por su gran cantidad de pies, característica que presentan ambos; los ciempiés tienen entre quince y 191 pares de patas y los milpiés, desde 22 pares de patas hasta más 300. La diferencia entre los milpiés y los ciempiés es que los primeros tienen dos pares de patas por cada segmento del cuerpo, y la mayoría son cilíndricos y herbívoros; los segundos, en cambio, son de cuerpo comprimido, tienen un par de patas por segmento y son depredadores. Su primer par de patas está modificado a manera de colmillos, que inyectan veneno. Este, en algunas especies, sobre todo asiáticas y sudamericanas, puede entumir, inflamar y destruir tejido de zona afectada y en casos aislados provocar la muerte.

Los milpiés, aunque también tienen la capacidad de producir sustancias que pueden ser desagradables para la nariz o la boca, o en ocasiones decoloran la piel, suelen convertirse en plagas de zonas agrícolas, y destruir cultivos.