Ven necesario crear redes de apoyo para afrontar la depresión

Se señala que el tratamiento que se les da a las personas con depresión no puede generar resultados positivos si no se cuenta con el apoyo de las familias.

Puerto Vallarta

Tras resaltar que en el 2020 la depresión será la segunda causa de discapacidad en el mundo, Carlos Hugo Isaac Serna, psiquiatra externo del Instituto Jalisciense de Salud Mental (SALME), manifestó que se debe de crear una red de apoyo en torno a esta problemática, ya que se carece de suficiente infraestructura para enfrentarla.

Al impartir la conferencia “Diagnósticos, signos, síntomas y tratamiento farmacológico para depresión”, en el Centro de Salud Mental (CESAME) de Puerto Vallarta, explicó que médicamente se le puede dar todo el tratamiento a las personas con depresión, sin embargo si no se cuenta con el apoyo de las familias difícilmente se pueden obtener resultados positivos y por el contrario, todo este trabajo y el tratamiento realizado, se pierde.

Apuntó que se trata de un reto no sólo institucional, sino de todo el círculo social, por ello “se tiene que crear una red de apoyo, médica, psicológica, social y familiar, para que se tenga un buen resultado”.

El especialista en psiquiatría egresado de la UNAM y Secretario en América Latina de la Asociación Académica de Psiquiatría Forense, refirió que hay ocasiones en las que ni siquiera es necesario dar medicamento al paciente cuando se detecta temprano y se maneja psicológica y familiarmente.

Detalló que cualquier enfermedad mental, y la depresión no está exenta, se convierte en un trastorno cuando ya impacta en el funcionamiento de las personas, por ejemplo si esta se deja de bañarse o de ir a su trabajo, o bien si se aísla o inclusive, deja de comer o come de más.

Con respecto a los niños y las edades en las que hoy día se encuentran casos de depresión, manifestó que se llega a presentar entre los 6 y 7 años de edad y se llega a requerir de tratamiento médico.

“La depresión en los niños es algo muy interesante y diferente a la de los adultos y tiene ciertas características, entre ellas es que no se presenta francamente triste sino que se presenta con enojo o irritabilidad, problemas de conducta o en la escuela y va muy en relación a estar sufriendo algo en la escuela o en el hogar”.

Al ser el menor una persona vulnerable, los adultos que están a su alrededor deben actuar en consecuencia, tanto la familia como los profesionales de la salud y en general la sociedad; es decir, todos somos corresponsables.