Ven “farsas” en planeación urbana

Agrupados en el Parlamento de Colonias, ya han planteado amparos contra el programa y preparan otros en contra de los 52 planes parciales que próximamente se publicarán.
Las densidades quedan, en muchos casos, abiertas a las necesidades de las desarrolladoras, denunciaron.
Las densidades quedan, en muchos casos, abiertas a las necesidades de las desarrolladoras, denunciaron. (Alejandro Acosta)

Guadalajara

El Parlamento de Colonias y representantes de una docena de fraccionamientos y barrios del municipio de Guadalajara denunciaron ayer la “farsa” en que a su juicio se convirtió el proceso de redensificación urbana de la ciudad, con la virtual “imposición” de políticas que favorecen a los desarrolladores inmobiliarios por encima de los intereses de la ciudad.

Presidida por el presidente del Parlamento de Colonias, Alejandro Cárdenas Ochoa, los vecinos denunciaron que participaron de forma activa aportando ideas y expresando inquietudes sobre los retos del tema pero que ello no lo ven reflejado en el programa municipal de desarrollo urbano, contra el cual ya se ampararon, y en los 52 planes parciales cuya aprobación se pretende hacer por el Ayuntamiento de Guadalajara en el curso del presente mes y contra los que se ampararán una vez que sean publicados por la gaceta municipal.

Las quejas principales derivan de no resolver el problema de infraestructura indispensable para que una zona pueda alojar más habitantes. Tampoco se ha respetado lo que plantea el Código Urbano respecto a que los colonos han de decidir el modo a desarrollar sus propios asentamientos; por el contrario, “se trata de esquemas negociados por las empresas inmobiliarias los cuales solo son legalizados por la autoridad municipal”, apuntó Cárdenas Ochoa.

Recordó que las densidades quedan en muchos casos abiertas a las necesidades del desarrollador, lo cual quedan en indefensión total los vecinos. Hasta ahora los planes solo le restan áreas verdes a la ciudad y la relación superficie común/habitante sigue descendiendo, pues “se trafica con los bienes públicos de la propia ciudad”, subrayó.

“Rechazamos la inminente consumación de la farsa, la burla, la corrupción, la impunidad y el cochinero al momento de elaborar y aprobar los documentos finales del programa y planes de desarrollo urbano, así como en el otorgamiento de licencias de giro y edificación, violentando los planes parciales vigentes, deteriorando la calidad de vida y poniendo en riesgo la integridad física y patrimonial de los habitantes”, señala la declaración leída ante la prensa.

“Desde la consulta del Programa Municipal de Desarrollo Urbano cientos de ciudadanos señalamos qué ciudad queríamos y propusimos que se generara la reglamentación para que de forma ordenada se fuera construyendo la Ciudad Compacta, propusimos que primero se establecieran polígonos y se desarrollara la infraestructura, para luego se hicieran los cambios de uso de suelo acordes al tipo de infraestructura construida, y nos contestaron que era procedente nuestra petición; pero, cuando publicaron el documento aprobado nos dimos cuenta que no habían tomado en cuenta ninguna de las propuestas y observaciones, más aún, habían generalizado las edificaciones verticales de 10 y hasta 28 niveles en todas las vialidades principales y secundarias y tampoco contenía la reglamentación general”.

En el fondo, añaden, se trata de “legalizar las autorizaciones ilegales ya dadas y sólo reflejan el interés recaudatorio, mediante la venta de licencias de edificación y giros en todos los barrios y colonias de Guadalajara, entregándolas a los especuladores inmobiliarios para que construyan e instalen lo que les venga en gana”.