Velan a jefe policiaco de Tamaulipas asesinado en NL

Los restos del general Ricardo César Niño Villarreal y de su esposa Flor Pineda Orozco, reciben el último adiós de sus familiares y amigos en unas capillas ubicadas en el municipio de Monterrey.

Monterrey

Bajo una fuerte custodia militar y de policías estatales de Tamaulipas, fueron velados los restos del general Ricardo César Niño Villarreal y de su esposa, en las instalaciones de las Capillas del Carmen, ubicadas sobre la avenida Constitución, en el centro de Monterrey.

Familiares y amigos del ex secretario de Seguridad de Cadereyta y de la mujer identificada como Flor Pineda Orozco, de 54 años, acudieron a darles el último adiós al ingresar a las salas 3 y 4 de la citada funeraria.

Será en punto de las 21:00 de este martes cuando se oficie una misa de cuerpo presente en memoria de los fallecidos, quienes fueron sorprendidos por hombres armados que los atacaron a balazos cuando se desplazaban por el kilómetro 127 de la carretera libre a Laredo, en el municipio de Vallecillo, Nuevo León, el pasado domingo.

La presencia de uniformados tamaulipecos y de la Sedena obedecía a que se tenía prevista la llegada del secretario de Seguridad Pública de la vecina entidad, el general Arturo Gutiérrez García, así como de altos mandos policiacos de esa localidad que convivieron con el funcionario asesinado, después de que se desempeñara como delegado regional de la zona norte de esa entidad.

Se informó que a las 02:00 del miércoles los cuerpos serán cremados, para posteriormente entregar sus cenizas a los familiares.

Durante el transcurso del martes, las capillas fueron visitadas por los familiares del matrimonio, quienes arribaron procedentes de otros estados de la república, para despedir a las víctimas.

Había sido amenazado

Con mucho dolor, pero más con coraje por lo sucedido, Carlos Francisco Niño Villarreal, hermano del general Ricardo César, dijo que ya presentían que acabaría de esta forma debido a las constantes amenazas que recibió cuando se desempeñaba como director de Policía en Cadereyta.

Indicó que fue una gran cantidad de personas pertenecientes a la delincuencia organizada las que fueron capturadas durante su cargo como jefe policiaco, situación que lo mantenía en riesgo a él y a toda su familia.

"Sabíamos que lo estaban siguiendo para matarlo, porque él tuvo mucho éxito en su trabajo contra la delincuencia, él capturó a más de 100 delincuentes muy peligrosos, le hizo muchas bajas a la delincuencia organizada, entonces esto fue una venganza, ya lo esperábamos, ya estábamos preparados para esto", mencionó el hermano del general a su llegada a las capillas.

Agregó que su hermano de vez en cuando le gustaba salir sin escoltas, para pasear junto con su esposa, pero en esta ocasión ya no regresaron a su domicilio.

"A veces mi hermano quiere andar en privado con su esposa entonces por eso prescindió de la escolta, él quería pasar inadvertido, supongo que andaban de paseo, porque mis sobrinos son adultos, mi sobrina Alejandra está casada al igual que mi sobrino Ricardo, por eso andaban solos".

Carlos Francisco dijo que su hermano fue asesinado el pasado domingo, pero desconoce el lugar donde fue abatido.

"Según me comentaron, él fue asesinado el domingo 2 de noviembre, que lo siguieron, los acorralaron, los obligaron a salir de la carretera y ahí se puso la camioneta en cada flanco y por cada lado les dispararon con ametralladoras, y obviamente como mi cuñada Flor Pineda Orozco viajaba con él, corrió con la misma suerte que mi hermano", señaló Carlos Francisco.

Indicó que toda su familia está muy orgullosa del trabajo realizado por el general Ricardo César Niño, por lo que exhortó a las autoridades una pronta respuesta a la investigación.

Asimismo lanzó advertencias a los asesinos de su hermano, asegurando que el hecho no quedará impune.

"Informarle a los asesinos que van a pagar cada uno de este insulto que hicieron en contra de nuestra familia, nuestra familia está muy ofendida por lo que le hicieron y le vamos a cobrar con creces lo que nos hicieron", sentenció.

El pasado fin de semana, el titular de Seguridad Pública en la delegación norte de Tamaulipas, Ricardo César Niño Villarreal y su esposa Flor Pineda, fueron asesinados y sus cuerpos encontrados en el municipio de Vallecillo.

Niño Villarreal había sido titular de la Policía de Cadereyta, pero en marzo de este año dejó su cargo luego de que varios de sus policías prestaran las armas a alumnos de una secundaria en el municipio de Santiago.

Cabe destacar que apenas el pasado mes de octubre el mando policiaco fue víctima de un atentado en el municipio de Linares, cuando se dirigía de Ciudad Victoria a Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Durante el hecho registrado en el libramiento de Monterrey a Ciudad Victoria, frente a la colonia La Ladrillera, el general y sus escoltas salieron ilesos.