Veinte años después, el país está como Chiapas: Rául Vera

El obispo de Saltillo y candidato al Premio Nobel de la Paz 2012, dijo que a dos décadas del levantamiento zapatista, México está en retroceso, es cada vez más pobre y más violentado.
El obispo de Saltillo y candidato al Premio Nobel de la Paz 2012, José Raúl Vera López.
El obispo de Saltillo y candidato al Premio Nobel de la Paz 2012, José Raúl Vera López. (Foto: Leonel Rocha)

Monterrey

Tras su participación en "Procesos de Paz", en el Décimo Simposio por los Pueblos Indígenas organizado por el Tecnológico de Monterrey, el obispo de Saltillo y candidato al Premio Nobel de la Paz 2012, José Raúl Vera López, por su trabajo a favor de los derechos humanos en México, a pregunta expresa hizo un recuento de cómo se encuentra México y Chiapas a dos décadas de la sublevación zapatista.

"Hoy las cosas en el país están como estaban en Chiapas; hoy todo el país se ha convertido en uno cada vez más pobre, en un pueblo cada vez más violentado, en un país donde cada día hay más excluidos sin posibilidad de progreso", señaló tajante este martes el obispo.

¿A 20 años, cuál es el balance?

"A los 20 años del surgimiento de un movimiento de lucha por la reivindicación de los pueblos indígenas, ahora nosotros vemos que esto se ha extendido por el país entero", respondió.

Quien fuera obispo coadjutor de San Cristóbal de las Casas en tiempos del levantamiento indígena y del EZLN en Chiapas, acompañando al obispo Samuel Ruiz en la pacificación de la zona hace 20 años, Vera López calificó que el país se encuentra en una regresión.

¿Este es un retroceso?

"Por supuesto... simplemente en el poder adquisitivo del salario que se ha decaído en un 70 por ciento en los últimos 30 años, según los expertos; ahí vemos que este país va para atrás, además del aumento de la criminalidad, de la inseguridad, por supuesto, ni siquiera hay que hacer grandes estudios de economía: se ve en la calle, se ve en la familia, se ve en donde sea".

¿Cuál es la esperanza de la gente, porque ya no hay confianza en los partidos y hay violencia?

"Sí hay esperanza de la gente porque la organización de la gente, de la sociedad civil de pueblo, no para hacer una lucha armada, porque hay caminos y métodos pacíficos para generar otro tipo de cosas.

"Cuando dialogué, en un libro que se publicó con Bernardo Barranco, yo le expresé un camino de reconstrucción, lo único que nos queda es un camino en el que hagamos este país, ponernos de acuerdo todos los que no estamos de acuerdo con esta sintonía de destrucción del país, de tal manera que el modelo del diálogo de los académicos y expertos, ya no con el grupo indígena, sea un dialogo nacional, nosotros reconstruyamos nuestro Constitución incluyendo todos los tratados y darle consistencia a nuestra Carta Magna".

Comentaba usted que en nuestro país que cualquiera que defiende los derechos humanos es un criminal, ¿por qué esta aseveración?

"Porque nos tratan como criminales, estamos en estos días, por ejemplo, con los defensores de migrantes, el padre (Alejandro) Solalinde, Fray Tomás González, el padre (Pedro) Pantoja en el Casa del Migrante, las hermanas, y todos, coincidían en decir que todo el tiempo son objeto de vigilancia, incluso Fray Tomás fue a dar a la cárcel, Solalinde la ha pasado igual, ¿por qué digo esto? Porque quisiera que se acepte todo sin chistar por todo lo que se hace hacia la gente.

El también garante del Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos, con sede en Roma, calificó de cínica la decisión del lNE del DF por exonerar a Cuauhtémoc Gutiérrez y al PRI del supuesto desvío de recursos públicos a una red de prostitución al interior del partido.

"Otro ejemplo, se justifica de una manera muy cínica, como el Comité Ejecutivo del partido político del Gobierno Federal con el problema de la red de prostitución que había ahí, acaban de declarar el día de ayer (lunes), de como se les acabó el tiempo no se podía mostrar la desviación del dinero, dijeron que no podían probar el desvío de dinero para pagar a las muchachas que contrataban como edecanes que tenían que darle al jefe del PRI en el DF los servicios que pedía.

"Las cosas están al revés, los criminales somos los que trabajamos por la justicia, los que trabajamos contra este tipo de abusos que en donde quiera salen de manera patente, y aunque declaren lo contrario de manera cínica todos nosotros nos damos cuenta de lo que está pasando", dijo el obispo de Saltillo.

"En lugar de capturar a los que lavan dinero, en lugar de capturar a los capos del crimen organizado, ahora somos nosotros los que somos objeto de supervisión y seguimiento, por eso dije que se nos ve como criminales, ahora los criminales somos los que andamos defendiendo los derechos, ahora somos los que les estorbamos para todos los abusos que se están cometiendo".