Subsisten entre los cerros de San Pedro

Habitantes del ejido conocido como El Valle de Las Delicias obtienen algo de ingresos económicos con la producción carbonífera y de cera.

San Pedro, Coahuila

La candelilla es fuente de trabajo y de vida para los habitantes, se trabaja de gallo a grillo y sólo para poder producir alrededor de treinta kilos de cera (por semana), que se vende al mejor postor, en cerca de 39 pesos el kilo.

La producción carbonera es fuente de empleo para los vecinos de El Valle de las Delicias, que se encuentra al norte de San Pedro. Un trabajo duro pero que hay que realizar, ya que los empleo son escasos.

El sol sale temprano y se deja ver entre los cerros, de ahí, que sea la hora para salir a buscar el pan de cada día, no importa el frío ni otros factores naturales que puedan afectar al cuerpo, lo importante es llevar qué comer a la casa.

En ocasiones, sin un peso en la bolsa

Así como sale el sol, también se mete y se oculta entre los cerros, para unos terminó la jornada de trabajo y se disponen a recogerse a sus hogares, tal vez les fue bien y alcanzaron a recibir algunos pesos por su esfuerzo, otros lamentablemente así como comenzaron así terminaron, sin un peso en la bolsa, y a esperar a que el siguiente día, sea mejor.

De esta manera se vive en el ejido Nuevo Delicias o por muchos conocido como El Valle de Las Delicias.

Al ingresar por su camino, en corto se dejan ver los cocedores para producir carbón, producto que ahorita no se elabora, ya que dicen los vecinos: "el monte se está acabando y hasta que se vuelva a reforestar, pues lo volverán a explotar".

Forraje ganadero y producción de cera

Otro de los trabajos más comunes es el campo, lo que más se siembra es forraje ganadero, pero dicen los que se benefician son los adinerados del municipio, gente que va y explota una tierra rica por naturaleza y los hijos de esa tierra, pues solo se llevan la friega.

Dice don Ramiro Hernández, vecino de "El Valle de Las Delicias", que ahorita en este tiempo de frío, pues se trabaja en la paila, donde se produce cera.

La candelilla es fuente de trabajo y de vida para los habitantes, se trabaja de gallo a grillo y sólo para poder producir alrededor de treinta kilos de cera (por semana) - que se vende al mejor postor, en cerca de 39 pesos el kilo.

Revendedores hacen su agosto

"La cera es muy demandada por los revendedores y ellos son los que hacen su agosto, nosotros pues solo nos quedamos con la friega", señaló.

"Es un trabajo muy duro, tenemos que ir al cerro a bajar la candelilla, ya juntando un buen viaje, que para completarlo en ocasiones tenemos que acampar sin importar el frío, nos regresamos a descargar en la paila. Se calienta y se sigue el proceso, al final obtenemos el producto que solo alcanzará para obtener no más de mil pesos. Con eso para mantener a la familia", refirió.

En fin, los cerros proveen del pan diario, que no tan al diario se come pero hay que trabajar y seguir existiendo, aun y que El Valle está alejado de muchos servicios, la gente como quiera sigue su vida.