Una sirena completa

Solo una de 10 es solista
Valentina Barajas
Valentina Barajas (Mariana Hernández León)

Guadalajara

Valentina Barajas es una sirena completa. Dentro de su deporte, el nado sincronizado, una de cada diez niñas nace con las cualidades necesarias para ser solista y ella es una de esas prodigiosas atletas.

Se inició a los cinco años en la natación, pero sus improvisaciones dentro de la alberca y sus piruetas en el agua, alentaron a sus padres a cambiarla al nado sincronizado. Lo anterior fue quizá una de las mejores cosas que le pudieron pasar a Valentina, pues en este deporte descubrió que era un caso especial.

“Es muy difícil sacar a una niña así. Una entre diez niñas es la que puede ser solista. El equipo se conforma por nueve niñas, pero sólo una de ellas es la que tiene las cualidades natas. Sólo una o cuando menos tres son las que llegan a competir en solo.

“Ella (Valentina) es nuestra solista que nos ha representado como Code. Los cinco años que tiene compitiendo a nivel nacional se ha mantenido y nadie la ha logrado tumbar en solo. Ha sabido mantenerse al nivel de niñas mayores que ella”, comentó su entrenadora Tania Corona, quien junto a la profesora Lina López llevan la carrera de Valentina desde hace seis años.

Ambas entrenadoras concuerdan en que su pupila es una competidora muy completa, ya que participa en cuatro pruebas diferentes: solo, dueto, equipo y combo.

Además de su dedicación y disciplina, Valentina cuenta con las características físicas para realizar de manera óptima su deporte, pues su flexibilidad y los conocimientos que ha adquirido durante estos años, la han vuelto capaz de realizar rutinas con un alto grado de complejidad.

“La niña tiene el somatotipo ideal que se requiere, tiene mucha flexibilidad y además es muy constante y disciplinada con ella misma, se exige y exige a sus papás. Entrenamos la mayoría del año, 360 días por así decirlo y no tiene ni una falta, es muy constante”.

“Ella llegó nadando crol y dorso, sin nada completamente de nado sincronizado. A través de estos años ha tenido una gran mejoría, ya logra gestos técnicos con mucho grado de dificultad, es capaz de hacer rutinas con un gran valor”. 

Con personalidad contrastante
 
A pesar de que es una de las líderes del equipo, Valentina también se caracteriza por su forma de ser, la cual raya en lo distraído. En palabras de su entrenadora Lina López, su pupila tiene una personalidad contrastante a su manera de competir.

“Ella es buenísima para su deporte, pero sí se caracteriza por ser muy, muy despistada. Pareciera de repente que no pone atención, por eso sorprende bastante que se aprenda a la perfección las cuatro rutinas en las que compite, de verdad que es impresionante”.
 
Con ejemplo ruso y mexicano

Con sus 11 años de edad, Valentina no sólo goza de su deporte, sino que se da el tiempo de conocer a las máximas exponentes del nado sincronizado a nivel mundial. Como ejemplo durante su carrera, la joven tapatía ha tomado la trayectoria de la ondina rusa Svetlana Romashina, a la par que también admira a la nadadora mexicana Nuria Diosdado.

Con el ruido de las medallas chocando en su pecho, Valentina reconoce lo siguiente: “Me gusta mucho una nadadora de Rusia, Svetlana Romashina. Nuria también me agrada, me gusta cómo inició y cómo ha seguido”, finalizó. 
 
 CLAVE
LOGROS
-4 años consecutivos
-Pruebas en que compite: solo, dueto, equipo y combo.
 
 
-Plata por equipos en el Panamericano Junior 2015, en Calgary, Canadá.